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Full text of "Obras completas de Francisco Acuña de Figueroa"

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OBRAS COMPLETAS 

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FRANCISCO ACUNA DE FIGUEROA 



BIBIvIOTECA AívIER'ICANA 



OBRAS COMPLETAS 



DE 



FRANCISCO ACUÑA DE FIGUíROi 



Edición revisada por llanuel Bípnár-dez 



POESÍAS DIVERSAS 



TOMO SEGUNDO 




MONTEVIDEO 

VÁZQUEZ CORES, DORNALECHE Y REYES, Editores 

CALLE 18 DK JULIO, NÚMEROS IJü Y 14S 

1890 



IHPRENTI, LIBRERÍA T ENCUADERNtClllN 

DE 

yAzquez cores, dornaleche y reyes 

CALLE 18 DE JULIO. 14Q Y 148 



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THE LIBRARY 

THE UNÍVERSÍTY 

OF TEXAS 



poesías diversas 



A la muerte del poeta argentino don Juan Cruz Várela 

\ . ¿Do está el vate inmortal? Mas ¡ay! ya ^vieron 

\ Mis tristes ojos la funérea pompa; 

¡Ya para siempre fué! ¡ya enmudecieron 
X Su dulce lira, su sonora trompa ! 

^ • Allí do sus despojos se escondieron, 

Apolo sin consuelo el plectro rompa; 
Mas la amistad le ofrezca en dolor tanto, 
Por digna ofrenda, silencioso llanto. 



Ya para siempre, ¡oh bárbaro destino ! 

En la tumba fatal yerto se mira, 

Y el oriental á par del argentino 

El mármol con dolor besa, y suspira. 

¡ Adiós, caro Juan Cruz ! . . . . Numen divino 

Publique tu loor, mas no mi lira, 

Pues destempladas con mi amargo lloro, 

Sólo sabrán gemir sus cuerdas de oro. 



484701 



F. A. DE FIGUEROA 



El Tedeum 
Cántico sagrado 

2.» tmducGión (1) 

Te Deum laudamzis 

A h, ¡ oh Dios / te alabamos^ que uno y trino, 
Nos deslumhras á fuerza de esplendor; 
Trinidad, individua eti una e3encia, 
A ti te confesamos fot Señor. 

Te DQminum confUemur. 

Te (Btemum Pátrem 

A tí', Padree eiernah á qui^i k>s cielos 
Pueden apenas contener' en ú\ 
Del Trio celestial primer persona^ 
Toda la tierra te venera d tí. 

Opíftis térra veneratur. 

Tibi omnes angeU 

A ti todos los angele^ Xí^ acatan. 
Rindiéndote sumisos gloria y prez, 
A ti aclaman los cielos, é igualmente, 
Todc^ las potestades á la vez. 

Tibi c(bU, et universce potestates. 

(1) Esta traduccidn es enteramente diferente de la otra, hecha en décimas. 



POESÍAS DIVERSAS 



Ttbi Chertibimy et Seraphim 

A tí, el Querube y Serafín, sumisos. 
Te saludan sublime, eterno Dios; 

Y al son de celestiales armonías, 
Si7t cesar te proclaman d una voz. 

Incessabili voce proclamanL 

Sanctus, Sanctus, Sanctus 

¡ Oh Santo, Santo, Santo / á tu gran nombre 
Se evStremece Luzbel, cae Astaroth; 

Y toda la creación y el finnam?ento 
Te aclaman, Señor, Dios de Sabaotk. 

Dominus, Detts Sabaoth, 

Pleni su7tt cceli et térra 

Llenos están los cielos y la tierra 
De tu espléndido Ser, de tu Deidad; 

Y el hombre se confunde ante un destello ( i ) 
De tu gloria é inmensa majestad. 

Majestatis gloricc tuce. 

Te gloriosus Apostolorttm chorus 

A tí de los Apóstoles glorioso 
El coro, en la celeste beatitud, 
Eleva el sacro hosanna que repite 
De Profetas la ilustre multitud. 

Te Prophetarum laudabilis numerus. 

(\) Se deslumhra. — Una Imibre del cielo que sobrepujaba el resplandor del sol, que mt¡ 
rodeó d mt, etc. — Hech. ie los Ajrjst, cap. 26, vers. 13. 



10 



F. A. DE FIGUEROA 



Te Martyrum mndidatus laudat exercitus 

A ti el candido ejército te alaba 
De mártires valientes; y á una voz 
A tí en todos los ámbitos del mundo 
La Iglesia santa te confiesa, ¡oh Dios ! 

Te, per orbem terrarum, sancta confitetur Ecclcsia 

Patrem 

A ti Padre, que al Verbo glorificas, ( i ) 
Siendo emblema del tuyo 3u poder, 
Cielos, astros y tierra te conclaman 
De inmensa ^najestad supremo ser. 
Immensce majestatis. 

Venerandum tiium 

A tu adorable Verbo que humanado 
Rescató nuestras deudas en la Cruz, 
Le adoramos con fe como unigénito. 
Verdadero Hijo tuyo, y nuestra luz. ( 2 ) 
Verum et unicum Filium, 



Sanctufn quoque Paraclitum Spiritum 

También al Santo Espíritu, Paráclito, 
Adora el mundo, y adorar es ley; 
Y á tí fuente divina de consuelos. 
Cristo adorable de la gloria Rey. 

Tu Rex glories, Christe. 

(1) (?íarí/5cas. — Jesús respondió: Mi -Padre es el que me glorifica, etc. — San Juan, 
cap. S, Ters. 54. 

( 2 ) Nuestra lux. — Era la lux verdadera que alumbra á todo hombre, que viene ú. este 
mundo. —San Juan, cap. 1.", vers. 9. 
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POESÍAS DIVERSAS 



11 



Tu Patris 

Tú del Padre en el seno coexistiendo, ( i ) 
De inefable esplendor ciñes tu sien ; 

Y en el Trío inmortal, á par de él mismo 
El Hijo sempiterno , eres también, 

Sempitermis es Filius. 

Tu ad liherandum suscepturus hominem 

Tú d libertar al hombre decidido 

Te has dignado tu empíreo abandonar, 

Y en tu sublime amor no desdeñaste 
El seno de una Virgen habitar. 

No7i horruisti Virginis uterum. 

Tu, devicto mortis acúleo 

Tú y de'^la muerte el aguijón rompiendo. 
Domas su imperio con excelso pie, (2) 

Y venciéndola, abriste á los creyentes 
El reinp de los cielos por la fe. 

Aperuisti credentibus regna coelorumm 

Tu ad dcxtcram Dei sedes 

Tu d la diestra de Dios estás sentado, 
Su amor y complacencia divinal, (3) 
La Cruz de los recuerdos es tu cetro 
En la gloria del Padre celestial. 
In gloria Patris. 

(\)En el seno del Padre, etc., el unigéoito qm está en el senj del Paire , él mismo lo 
ha declarado. — San Juan, cap. I.*», vera. 18. 

(2) Dornas su ijfiperio por la aparicióa de nuestro Salvador Jesucristo, el cual ies* 
truyó en verdad la imiertCy y sacó á luz la Tida. — San Pablo, epíst. 2, á Tim., cap. !.•, 
vera. 10. 

( 8 ) Su amor y complacencia. — Y he aquí una voz de los cielos que decía : < Éste es mi 
hijo ainado, en quien me he complacido.* — San Mateo, cap. 3, vers. 17, 



12 F. A. DE FIGUEROA 



Judex crecieras 

Creemos que como Juez inexorable 
El premio y el castigo has de infligir, 

Y que al cielo y al mundo, conturbando, (i) 
Tremendo y majestuoso has de venir, 

Esse venturus. 

Te ergo, qucesumus, famiilis luis subveni 

Suplicárnoste, pues, que favorezcas 
A tus siervos luchando en torvo mar; 
No perezcan. Señor, los que has querido 
Con til sangTe preciosa rescatar. 

Quos pretioso sanguine redemisti, 

j^terna fac cum sanctis tuis 

Haz que d par de tus santos, y á su ejemplo, 
Ante el mundo, tu nombre hagan lucir, 
.Depurando sus almas, y merezcan 
En tu gloria perpetua residir. 
In gloria numerari. 

Salvum Jac popuhim tuuvi. Domine, 

A tu pueblo, Señor, salva y liberta. 
Siendo entre tanto escollo, su fanal ; ( 2 ) 
Salva, dulce Pastor, á tu rebaño, 

Y bendice tu herencia terrenal. 

Et bencdic hcercditati tuce. 



( l ) ConiuThando ai cielt». — Turbaré el cielo y se moverá la tierra de su lugar, á causa 
de la indignaeión, etc, — Isaías, cap. 13, vera. 13. 

{2) Su, fanal. — Casa de Jacob .venid, y caminemos en la lumbre del Señor. — Isaías, 
cap. 2, vers. 5. 



THE LíBRARY 

THE UNíVERsiTY 

OF TEXAS 



POESÍAS DIVERSAS 



13 



El rege óos 

Y dirígelos tií, que no zozobren 
Cual nave sin piloto en tempestad; 
No se cierre sobre ellos el abismo, ( i ) 

Y álzalos d la excelsa eternidad. 

Et cxtolle illas, nsque in (etemum. 

Per singidos dies 

Cada día tifio d uno, cada instante, 
Recibimos más pruebas de tu auixor; 
Ó en dolencias y angustias depurados, ( 2 ) 
Te bejtdecimos, celestial Señor. 
Benedicimus te. 

Et laudamtis nomen tuuin 

Y alabamos tu nombre sacrosanto 
Gon el alma, la voz, la voluntad, 

¡Ah! permite, gran Dios, que te alabemos 
Por siefupre y en la inmensa eternidad. 

In sa^cidim, et in s(rculum sceaili. 

Dignare, Domine, die isto 

Dígnate, buen Señor, e?i este día 
Sellar con tu indulgencia nuestra unión, 

Y frustrando á Luzbel que en torno ruge, ( 3 ) 
Guardarnos del pecado y perdición. 

Sine peccato nos ciistodire. 

( 1 ) -.Yo se aianc sobre ellos el abismo — No me anegue la tempestad de agim, ni me 
tiague la hondura, ni cierre apretadamente el pozo sñ boca sobre mi. — Salín, 08., vers. 16. 

(2) Depurados. — Porque en el fuego es deparado el oro y la plata ; nías loS hombi-es, 
aceptables en el homo de la humiUaci(^B. — Eclesiast., cap. 2, vei*». 5. 

' ( 3 ) En torno ruge. — Y ^elad, porque el diablo, vuestro adversario, anda como león ru- 
giemlo al rededor de nosotros. — Sxn Pedro, opíst. I.**, cap. 5., vera. 8. 



484701 



14 F. A. DE FIGUEROA 



Miserere nostri, Domine, 

Te?t piedad de ftosotros: no abandones, 
¡^Oh Señor! á tu prole en orfandad, 
Y calmando el furor de tu ira inmensa, ( i ) 
De nosotros benigno ¿en piedad. 
Miserere nostri. 

Fiat misericordia tua, Domine, super nos, 

Hágase tu piedad sobre nosotros, 
¡ Oh Señor de bondades ! porque así 
Gocemos al final perdón y gloria 
Como hemos esperado siempre en ti. 

Qtcemadmodum speravimus in te. 

In te. Domine, speravi. 

En tt esperé, Señor. ¿ Dónde hay pecados 
Que no pueda tu sangre redimir? (2) 
Inmenso es su valor, y yo confío 
No me hagas para siempre confundir. 

Non confundar in ceternum. 

líOTA.— Esta traducción fué dedicada por el autor, como tributo de veneración y apre- 
cio, al dignísimo Cura Rector de nuesüa iglesia Matriz de Montevideo Presbítero don 
José Benito Lamas, en 1845. 



(1) Fnror de fu ¿ra. — Señor, uo me reprendas en iu furor, ni me castigues en tu ira. 
— S<dm. 37, vers. 2. 

(2) ¿Dónde hay pecados?— Hí os ha hecho agradables en su amado hijo. —En el que 
tenemos la redención por su sangre, la remiaián de los pecados, según las riquezas de su 
gracia. — San Pablo á los efesios, cap. I.*», vers. 6 y 7. 



POESÍAS DIVERSAS 



15 



A copa d'ouro 

A meiga amizade mais grata e saudosa 
!Na qruel ausencia, ; oh Elias Joaquim ! 
Seja a sorte funesta, ou ditosa, 
Immudavel conserva-se em mim* 
Para o seu día plausivel 
A offrenda, céos levai, 
Que envió sensivel 
Ao filho e á mai. 
Suas virtudes 
Com louvor, 
Merecem 
Amor. 
Sim, 
Sim, 
Amor; 
Nao 
Nao 
Pezar. 
E pórtanto, 
Hoje devo sem magoa nem pranto 
Na áurea copa por elles brindar. 



16 



F. A. DE FIGUEROA 



En el álbum de Carlota 

Es tu álbum, ángel amable. 
El altar en cuyas aras 
Te ofrecen finezas raras 
El respeto y el amor. 
Permíteme que obsecuente. 
Añada, ¡oh Carlota bella! 
Una luz á tanta estrella. 
Un perfume á tanta flon 

Si yo del divino Apeles 

El rico don poseyera, 

Tu retrato aquí pusiera 

Como el más digno joyel. 

Y á esas estrellas y flores 

Con tu luz eclipsaría. 

Pues yo en mi alma encontraría 

La inspiración del pincel. 

En tanto, humilde depongo, 
Ya que débil me contemplo. 
En el atrio de este templo, 
La ofrenda de mi amistad; 
Que entre inciensos y loores. 
Triste el altar aparece, 
Porque en él no resplandece 
La imagen de tu deidad. 



J 



POESÍAS DIVERSAS 



17 



Otra canción de Carnaval 

Por el to7io de la Bartola 

La comparsa de Valencia 
Tiene insignes pajarracos, 
Desplumados y con plumas, 

Y también gordos y flacos. 

CORO — Gordos y flacos, 
Gordos y flacos. 

Andan armados con huevos, 
Por si les hicieren daño, 

Y una jeringa de á vara 
Con sifón de este tamaño. 

CORO — De este tamaño, 
De este tamaño. 

Cuando sueltan el asperges 
Es de efecto tan bellaco. 
Que saldrán dando estornudos 
Como quien toma tabaco. 

CORO — Toma tabaco, 
Toma tfibaco. 

Tienen para su defensa 
Un talismán con ensalmo. 
Que al que toquen las narices 
Les crecen cosa de un palmo. 

CORO — Cosa de t{7i palmo. 
Cosa de un palmo. 



18 



F, A. DE FIGUEROA 



Las viejas les dicen: ¡zape! 
Las mozas les gritan: ¡bravo! 

Y entre dimes y diretes 
Mandinga mete su rabo. 

CORO — Mete su rabo, 
Mete su rabo. 

Las inglesas é italianas 
Los convidan con tabaco, 

Y por requiebro les dicen: 

/ Goddemts f , . . . ¡ corpo di bacof 

CORO — Corpo di bacOy 
Corpo di baco. 

No buscan ninfas pulidas, 
Figurines de retrato, 
Que entre melindre y melindre 
Descubren uñas de gato. 

CORO — Uñas de gato. 
Uñas de gato. 

Quieren duras cotorronas 
De retorcidos mostachos, 
Que saquen de una nidada 
Diez hijos, hembras y machos. 

CORO — Hembras y machos, 
Hembras y machos. 

Cada uno es un angelito, 

Y también un rodaballo, 
Que saldrán si los apuran 

Con una pata de gallo. , 

CORO — Pata de gallo. 
Pata de gallo. 



POESÍAS DIVERSAS 19 



En fin, siga la zambomba, 

Que andan los tiempos muy malos, 

Y de las ninfas á veces 

Se sacan cuernos y palos. 

CORO — Cuernos y palos, 
Cuernos y palos. 



F. A., DE FIGÜEROA 



En el álbum de una argentina 

Este álbum, dulce argentina, 
Que con tu nombre decoras, 
Es el templo en que atesoras 
Gratas finezas de amor : , 
Ricas joyas que en tus aras 
Sirven de adorno y trofeo, 
Oria emblemas de un deseo, 
Ora indicios de un favor. 



Ya el talle esbelto y pulido 
Ciñen con himnos y flores, 
Ya en ingeniosos primores 
Ofrendas te hace el pincel ; 
Ó tus palabras ensalzan 
De alto genio y gran valía. 
Que de tus labios, María ,^ 
Fluyen cual gotas de miel. 



Yo también de un pensamiento 
La ofrenda hacerte quisiera, 
Mas ¿ cómo hacerlo pudiera. 
Si el pensamiento está en tí? 
Pues el que extasiado goza , 
El bien que tu luz reparte, 
Ó es de piedra, ó ha de darte 
La ofrenda que yo te di. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 

Y en medio á tantas bellezas, 
A tu deidad fuera ultraje 
Pon^r un turbio celaje 
Junto á un luciente arrebol. 
¡He allí, dijeran, postrado 

De un Icaro el alto vuelo: 
Quiso elevarse hasta el cielo, 

Y lo ha deslumhrado un sol ! 



22 F. A. DE FIGUEROA 



A la amable señorita doña Etelvina Dubroca 

ISN ELOGIO DE SU HERMOSO CUADRO BORDADO CON JE- 
ROGLÍFICOS, EN LUGAR DE PALABRAS, DEDICADO A LA 
SEÑORA DOÑA BERNARDINA FRAGOSO DE RIVERA. 



En honor de Rivera, sol de Oriente, 
A su digna consorte Bernardina, 
Dedicóle la joven Etelvina 
Una ofrenda de amor y de amistad. 
Era un verso sin letras elocuente. 
Un cuadro de dibujos ingeniosos, 
Bordado en jeroglíficos hermosos, 
Con rara y exquisita habilidad.' 

Allí hablan las figuras, mejorando 
El matiz de las sedas al dibujo; 
Misteriosos emblemas que tradujo 
Con alta inspiración su gratitud. 
Cuyos bellos enigmas descifrando 
Exclama el corazón ya conmovido: 
Dichoso es el mortal que ha merecido 
La inocente oblación de la virtud. 

Laboriosa y peregrina 
Fué la invención del poeta, 
Que en dibujada tarjeta 
Pintó la palabra fiel; 
Pero en la obra de Etelvina 
Con más verdad sobrepuja 
La ejecución de la aguja 
Al diseño del pincel. 



POESÍAS DIVERSAS 



23 



Allí al alma y á los ojos, 
En símbolos por acentos, 
Presentan los pensamientos 
Imagen, forma y color. 
Así tm sol con rayos rojos 
Y luego un ebúrneo dado, 
Expresa la voz soldado 
Con ingenioso primor. 

¡ wSalud, joven bella, 
Que honraste al valiente; 
La prez esplendente 
Los cielos te den: 
Permite, ¡ofi estrella! 
Que en dulce memoria 
Un lauro de gloria 
Coloque en tu sien! 

Wl patrio museo 
Hener merecía 
trjsa obra, y sería 
t-^a más superior. 
'-Vistoso trofeo, 
•-insigne en su esfera, 
i^inguno obtuviera 
f>plauso mayor. 



„., f^rf.T'-Tw vj5w--ír- ■.-TTT'í.',:" - ^ 



34 R A. DE FIGrUEI\OA 



A un pato asado en tiempo de sitio 

Brindis improvisado 

En tiempo de sitio un pato 
Es manjar de privilegio, 
Pues me recuerda el colegio 
Donde estudié el peripato, 
¡Salud al sabroso plato 
Que se presenta á esta logia! 
Bonifaz: no la ortologia 
Enseñes ya en tu oficina, 
Que aquí cada cual se inclina 
A aprender la patologia. 



POESÍAS DIVERSAS 



25 



A la salva por la victoria de Solís (i) 

Bernardina, luz de Oriente, 
Ved al pueblo cuan feliz 
Hoy alza alegre su frente 
Por el triunfo que esplendente 
Logró Rivera en Solís. 

La inglesa escuadra brillante 

Y la oriental población 
Hacen salva resonante. 
Aquélla á su real infante, 

Y ésta á su ilustre campeón. 

De la victoria este día ^¡ 

Al hijo, al patriota fiel, 
Saluda el pueblo á porfía, 

Y entre salvas, de alegría ' 
Resuena su nombre en él. 

De su reina al hijo honraron 
Los bretones, y en memoria 
De su cumpleaños, salvaron 
Al hijo déla Victoria. 

Tal coincidencia no dudo 
Contra Purvis irritó 
Al partido bonetudo^ 
Porque aquél en su saludo 
Se vale de un quid pro quo. 

( 1 ) Es preciso advertir que en el instante en que la plaza sitiada hacfa la salva por 
la victoria de Solís, la escuadra inglesa hacfa lo mismo festejando el dfa del hijo de su 
reina Victoria, lo que irritó mucho á los sitiadores y dio motivo á esta composicidu. 



2« 



F. A. DE FIGUEROA 



Pronto esos rosistas fieros 
Caerán, y su destrucción 
Nacionales y extranjeros 
Celebrarán placenteros 
Con diez salvas de cañón. 



POESÍAS DIVERSAS 57 



Recuerdo al sepulcro de la señora doQa Francisca San 
Vicente de Bejar ( i ) 

Blanda y benigna, de virtud ejemplo. 
Esposa y madre, su misión cumplió; 
Pudo la muerte devorar infausta 
Su frágil vida, su recuerdo no. 
Las prendas que en morir la precedieron 
Llamaban su ternura en pos de sí; 
Ora el cielo y la tumba las reúnen. 
Allá sus almas, y su polvo aquí. 



( 1) El día en que se trasladaron los mortales 46spojos de los niños de aquella señora 
al sepulcro de ella, el autor depQsit<5, dentro de una cajita de metal, y sobre la tUBiba„e86 
recuerdo poético. 



F. A. DÉ FIGUEROÁ 



Inca — Sable 



Charada 

En ricos países . 
Mi primer mitad 
Con regia diadema 
Se vio gobernar. 
Rústicos vasallos 
En plácida paz 
Su nombre acataban 
Como una deidad. 



Se ve en mi srgzmt/a. 
De duro metal, 
Una arma que suele 
Valor inspirar. 
Para unos gloriosa, 
Para otros fatal, 
Las madres detestan 
Su horrible bondad. 



La mas infeliz mujer 
No quiere mi todo ser. 

Que es baldón; 
Pero si es hermafrodita, 
O fraile, 6 monja bendita. 

Ya lo son. 



POESÍAS DIVERSAS 



2ft 



Tal vez el que así lo sea, 
Libre de una cruz posea 

Be^Ltitud ; 
Gozando en días serenos, 
Con un sacramento menos. 

Más quietud. 



80 



F. A. DE FIGUEROA 



Al Gobernador de Buenos Aires en 1835 

ODA ENCOMIÁSTICA (l) 

Al digno atleta y restaurador Rosas 

, De las 30 letras de este letrerg que se le mandó al autor, compuso, éste el siguiente 
anagrama : 

Te saluda la tierra astro grandioso 

¡Salve ilustre campeón á quien aclama 

Con entusiasmo el mundo; 
A quien fuerte publica, y sin segundo, 
Coo eco grande en su clarín la fama! 
Cuando una y otra vez la patria triste 

A tí clamó afligida, 
A su amparo volaste y la cubriste 
Con fuerte brazo y poderosa egida. 

Tus hazañas gloriosas. 

Tu loor sublimado, 
Se anuncian al nombrar: Al digno Rosas 
Restaurador y atleta del Estado, 

Do se mira encerrado, 
En tu honor, este enigma misterioso: 
Te saluda la tierra astro grandioso. 



<1) Esta composición fué hecha, como se ve, en 1835, en los primeros afios delgobieni» 
4e Rosas, antes de haberse declarado contra la República Oriental, ni el ñagelo san- 
griento de* áus compatriotas ; teniendo, al contrario, á todos fascinados con Hipócritas 
virtudes y con su aparente magnanimidad. Además esta poesía y la siguiente fueron diri- 
gidas por otra mano, y con una firma enigmática, á Rosas, con el único objeto de obtener 
por este medio la libertad de un ilustre patriota, que él tenía en prisiones. 



POESÍAS DIVERSAS 



31 



¿Y quién, cuando se vieron los salvajes (i ) 

Difundiendo el espanto, 
A la patria cubrir de luto y llanto ; 
Quién, sino tú, vengó tales ultrajes? 
Tú acometes sus hordas sanguinarias, 

Y azorados y yertos. 

Ni aun les libran sus breñas solitarias 
Del ángel vengador de los desiertos. 

En vano es que en la sierra 

Se ven con osadía 
Los feroces caciques gritar: ¡guerra! 
Y los dardos cubrir la luz del día, 

Que allí con bizarría 
Los asaltas, y al eco estrepitoso 
Te saluda la tierra astro grandioso. 

Los fieros indios que tu gente estrecha 

En rústico baluarte, 
Por no temblar de susto con mirarte. 
Vuelven el rostro al disparar la flecha. 
Pero ceden al fin, y el triunfo cantas, , 

Y ellos perdón imploran, 
Arrojando sus arcos á las plantas 

Del ínclito campeón del sol que adoran. 

Los míseros cautivos 

Que libertas valiente, 
Cambian su lloro en cánticos festivos 
Que repiten los ecos del torrente; 

Y cual numen potente, 
Siendo tu trono el monte victorioso, 
Te saluda la tierra astro grandioso. 



(1) La Toz salvajes se refiere sólo á los indios, y no á los Unitarios, como posterior» 
saent« la hizo Bosas aplicar. 



32 



F.. A. DE FIGUEROA 



Lució un día de horror en que furente 

El hado en nuestro seno 
Vertió lá copa de letal veneno (i) 
De discordia fatal . . . , La ilusa gente 
Que un fajjtasma fatídico conmueve, 

Doquier ciega corría, 
Oyendo en tomo de su planta aleve 
Las serpientes silbar de la anarquía. 

En sus mismos déspqos 
^ ¡Ay, cuál se precipita! 

Sólo ruinas y sangre ven mis (^s 
En pos del fiero monstruo que la agita; 

Y más y mis se iirita. 

Mas tú llegas . . . . y en grito majestuoso 
Te saluda la tierra astro grandioso. 

Hasta el sol que sangriento y enlutado 

Su luz pura escondía, 
Recobró su esplendor en aquel día 
Para alumbrar tu triunfo ; y ascnnbrado 
El fantasma ominoso viene á tierra X 

Y en humo se convierte, 

Al sonar eíi el llano y en la sierra; 
¡ Federación, federación ó muearte! 

De su faz majestuosa 

La pa:tria eig«iga el llanto 
Entre aplausos y vítores; y ansiosa 
Agita al aire su estrellado manto. 

Atónita, entretanto. 
Con aceito sokímíié y misterioso^ 
Te saluda la tierra astro grandioso. 

(1) Alude á la revolnción del 1.» de Diciembre de 1828, en Buenos Aires, de conse* 
oúen^ias tan fatales, y origen de la guerra encarnizada entre ünitaríos y Federales^ 



POESÍAS DIVERSAS 



33 



Así salvas á un pueblo que te adora, 
Del naufragio y la muerte, 

Y él entregando á tu virtud su suerte, 
De omnímodo poder te condecora. 
¡Arriesfifado poder! mas en tus manos 

El no infunde temores; 
Empero á tí es mejor, y á los humanos. 
Que ellos. sepan tu fuerza y tú la ignores. 

Así heroico, indxilgente. 

Más tu gloría se afianza, 
Sirviendo ese poder omnipotente 
AlindultOy Señor ^ no 4 ¡^ venganza. ( i ) 

Por eso en tu alabanza, 

Y á la par de tu pueblo venturoso. 
Te saluda la tierra astro grandioso. 

La htamUe argentina TeSfUtt Onorma Duocore. ( 2) 



(1) JjQB cuatro últimos versos Ae la estrofa anterior, j toda la última, apareoieroa trun- 
cados al imprimirse en Buenos Aires, probaUémente por wden de Rosas, que tal vez creyó 
hallar en ellos una inrectiva poco disiamladA, contra el sisteiua de persecución que ya 
meditaba. 

(2) En esas palabras se oculta el siguiente letrero, ó anagrama : De Figueroa, autor del 
HimfW Nacional OrientaUt por si acaso le conrenía justiflcar algún día que la composición 
fra suya. 



34 F. A. DE FIGUEROA 



Al mismo Gobernador Rosas en el año 1835 ( ^ ) 

■ / 

Be las 17 letras de este lema que se mandó al autor, compuso 6 extrajo <íl p«r ana- 
grama los siguientes versos : 

Rosas, ángel federal, 
Será gra7i sol de la fe, 

DÉCIMAS 

Gimiendo en duelo fatal 

La religión, sin consuelo, 

Pronunció una voz del cielo : 

Rosas, ángel federal. 

El augurio celestial 

Al pronto no penetré, 

Mas al numen consulté, 

Y él respondió : <' Este letrero 

Declara que aquel guerrero 

Será gran sol de la fe. 

La ilustración extraviada 
Atacando al fanatismo. 
Cayó en el opuesto abismo 
De una impiedad declarada ; 
De creer todo á no creer nada: 
Tal fué su salto mortal ; 
Mas cuando el monstruo infernal 
Hasta el dogma se atrevió, 
La máscara le arrancó 
Rosas, ángel federal. 

(1) Loa motivos que obligaron al autor á dedicar á Rosas esta composición se expresan 
ya en la nota puesta á la oda antecedente. 



POESÍAS DIVERSAS 



Entre impiedad declarada 

Y fanática ilusión, 
Yacía la religión 
Confundida ó profanada. 
Gual flor, de espinas cercada 
Se vio; mas ora se ve 
Pura, esplendente, porque 
Es decreto del destino 

Que el más heroico argentino 
Scrd gran sol de la fe. 

Así, de todos preciado. 
Es por su poder ejemplo, 
La piedra angular del templo 

Y el Atlante del Estado. ( i ) 
Ya á Jericó han derribado 
Las trompetas de Josué, 

Ya el arca santa veré 
Libre, pues con gloria igual 
Rosas, ángel federal, 
Será gran sol de la fe. 

La humilde argentituí Teófila Ow)i-itw Ua^ieíQiu 



( 1) Casi se resiste la pluma á repetir esos elogios á Rosas, que actual im^i le i>í^]üu]iii 
como una profanación ; pero es necesario considerar la ópoca en que esa cuiupiiaiciün 
salió á luz. 



;v,T.'><. ^ 



■>-.'.-Ñ-. 



F. A. DE FIGUEROA 



Araña, Concha y Cortés 

— ¿Quién teje la doble tela 

Que al vulgo emboba y engaña? 

— Araña. 
— ;¿ Quién de la patria se duele 
Después que le hizo la roncha ? 

— Concha. 

— ¿Quién ora la adula atento, 
Para ofenderla después? 

— Cortés. 

Cargue el diablo con los tres, 
Y nos hará gran favor ; 
Pues no sé cuál es peor. 
Si Araña, Concha, ó Cortés. 



POESÍAS DIVERSAS 



37 



La ofrenda ñlial 



Felicitación 

Con faz cariñosa, 
jOh padre adorado! 
Recibe en tu agrado 
La ofrenda infantil ; 
Y cuentes dichoso. 
Con dulce alegría, 
Tu esplendido día 
Mil veces y mil. 

Tu amante Deidamia, 
Tu fiel Ciprianita, 
Te obsequian, tatita, 
Con esta canción; 
Acerca tu mano. 
Verás, satisfecho, 
Latir nuestro pecho. 
Con tierna emoción. 

¡ Oh hermano que existes 
Del cielo en la altura, 
Tu amor te asegura 
Corona inmortal! 
i Tú fuiste el primero, 
En día tan fausto. 
El digno holocausto 
De afecto filial. 



^m 



F. A. DE FIGUEROA 



1 


^S;, 


1 


Sife 









■m 






Su ejemplo imitando, 
Tus hijas queridas 
Celebran unidas 
Tus años así. 
Al cielo sus votos 
Se elevan seguros 
Como ángeles puros 
Que velan por tí. . 

Cual dos palomitas, 
Que tierno regalas, 
Agitan sus alas 
Con gozo y ardor; 

Y en dulce armonía 
Sus ecos levantan 

Y á dúo te cantan 
El himno de amor. 



POESÍAS DIVERSAS 



39 



Improvisación al casamiento del Coronel Labandera 

De Himeneo en la milicia 
Concepción se va á alistar, 

Y á la 'bandera jurar 
Ante la deidad propicia ; 
El Coronel con delicia 
Su adquisición considera, 

Y aun partir con ella espera 
Las fatigas y el poder, 
Porque ella ha de defender 
El honor de la -bandera. 



Otra improvisación al mismo asunto 

En la militar carrera 
Concepción mucho promete: 
Ella lanzas no acomete, 
Pero se va á la- bandera. 

Y aunque cayó prisionera 
De Labandera en la acción, 
El tuvo una concepción 

En su mente, la más bella, 

Y es la de hacer que fuese ella 
De la- bandera blasón. 









40 , F. A, DE FIGUEROA 



Ecos doli^attes de dos hermanitas, á la memoria de sn 

padre 

¡Oh sombra amorosa! 
¡Oh padre querido. 
Que victima has sido 
De un monstruo fatal ! 
Recibe en la fosa. 
Do yaces sangri^ito, 
El tierno lamento 
Y el llanto filial. 



Con alma de fiera, 
Sediento el tirano, 
Tu sangre, inhumano. 
Demanda cruel; 
Y el grito de ¡muera! 
Repiten atroces 
Los tigres feroces 
Ministros de aquél. 



Escándalo al mundo. 
El monstruo devora 
A un pueblo que llora 
Horrores sin fin; 
Y ostenta iracundo, 
De sangfre inocente 
La mancha en su frente 
Cual fiero Caín. 



POESÍAS DIVERSAS 



Tus hijas amantes. 
Tu esposa afligida, 
La bárbara herida 
Sintieron también; 
Y tristes y errantes. 
Sin patria ni abrigo. 
Perdieron contigo 
Su amparo y su bien. 

Si calman del cielo 
Las iras tenaces. 
La tumba en que yaces 
Sabremos buscar. 
Allí por consuelo 
Podrán nuestros ojos 
Tus caros despojos 
En llanto bañar. 



• 41 



42 F. A. DE FIGUEROA 



Juicio del año 
PARA EL DE 1842 

Allá va la bienvenida 
Del nuevo año, aunque algo viejo, 
Pues ya Jos cuarenta y dos 
Añade á mil ochocientos. 

Esto es sin entrar en cuenta 
Los que antes de Cristo hubieron. 
Que como deuda flotante 
Se chancelan con los muertos. 

Y tras tantas navidades 
Aun le llaman año nuevo, 

Y es porque á fuer de culebra. 
Va renovando el pellejo. 

Pero aunque su faz se anime 
Con los ardores de Enero, . 
También las canas y arrugas 
Le descubrirá el invierno. 

Si mi astrolabio no miente , 
Cuando su cariz observo. 
Viene preñado el tal año 
De mil prodigaos diversos. 

Y aunque ninguno en su tierra 
Es profeta, yo pretendo 
Cantar el juicio del año, 

Que el de los hombres no puedo. 



POESÍAS DIVERSAS 



43 



En él peras y melones 
Madurarán á su tiempo, 
Mas no ha de hacer otro tanto 
La mitad del bello sei^o, 

Que ésta es fruta que sazona 
Apenas una entre ciento, 
Que si por fuera- maduran 
Están verdes por adentro. 

Habrá un sin fin de abogados 
Si florece el semillero, 
Que nos vaciarán de plata 
Y nos llenarán de pleitos. 

Mayor será la cosecha 
De poetas de ambos sexos, 
Que en dulces cantos repitan 
La música de los cielos. 



Pero entre bardas y bardos, 
Albardas también veremos, 
Que por quita allá esas pajas 
Nos inundarán de versos. 

Fecundísimo se anuncia 
El año en varios injertos. 
Que sin dar leña ni fruto 
Lucen, de hojarasca llenos. 

A este vegetal extraño 

No lo conoció Linneo, 

Ni Bufón .... pero hoy se llama 

Generación del progreso. 



44 F. A, DE FIGUEROA 

De en torno saldrá un enjambre 
De luciémag-as, que á trechos 
Brillen, se apaguen y sigan 
La prog^resión . del cangrejo. 

Empero, algunos que obtengan 
Buen cultivo y mejor riego. 
Darán con frondosa pompa 
Buen fruto y dulce recreo. 

, Para ilustrar á las masas 
Habrá escritores inmensos, 
Que difundiendo las luces 
Nos irán dejando ciegos. 

Y su misión decantando 
(Pues todos son misioneros). 
Harán profesión de fe 
Aunque renieguen del Credo. 

No será el año enfermizo 
Ni numerosos los muertos, 
Mas si no hubiese boticas 
Se ahorrarían los dos tercios. 

Y luego saldrán cien vates 
De Átropos cruel maldiciendo, 
Cargando á la pobre Parca 
Las culpas del curandero. 

Mas, tantos habrá este año 
Bautismos y casamientos. 
Que se indemnicen los curas 
De la poquedad de entierros. 



POESÍAS DIVERSAS 



45 



Niñas, medianas y viejas, 
Casaránse sin tropiezo, 

Y hasta para las que enviuden 
Habrá novios de refresco. 

No serán ya tan tiranos 
Agiotistas y usureros, 
Pues se avendrán en conciencia 
Ganando un ciento por ciento. 

También se verá este año 
El gran problema resuelto. 
Sobre quién es más constante: 
Si las mujeres, ó el viento. 

Y hay lengua mordaz que anuncia 
Que éste va á ganar el pleito, 

Y que no hay ninfa en amores 
Que dure lo que un pampero. 

Habrá empleados intachables 
De edificantes manejos, 

Y que al fin tanto edifiquen 
Que hagan palacios soberbios. 

Pero habrá rectos varones 
Representantes del pueblo, 
Que incontrastables sostengan 
Patria, leyes y derechos. 

Una horrorosa tormenta 

Se alzará en torno, cubriendo 

Entre sangrientos vapores 

La extensión de este hemisferio. 



46 



F. A. DE FIGUEROA 









Q" 









Mas, brillará de repente 
Un ángel que rasgue el velo 
De discordia, y en las auras 
Lucirá este alto letrero : 

« ¡ Unión y patria, orientales ! » 
Y en gozo cambiando el duelo, 
Sonarán alegres himnos, 
Patria y unión repitiendo. 

He aquí del juicio del año 
El profético compendio, 
Que con un Dios sobre todo. 
Garantiza .... Un agorero. 



&^^''t;y;._; ^ 



POESÍAS DIVERSAS 47 



Al retrato de doña Pepita B^jar de Baradére 

2.^ composición 

Mira tu imagen Pepita: 
Tú misma fuiste el modelo ; 
De un Paraninfo del cielo 
El fiel retrato está aquí. 
Ven, y tus ^acias amables 
Contempla en la hermosa copia, 

Y embelesada, tú propia 
Te enamorarás de tí. 

' Si yo de Fidias tuviera 
El cincel, con osadía 
De rico mármol haría 
Tu imagen bella .... Mas ¡ no ! 
Pues Pygmalión, que de Venus 
Labró el busto seductivo, 
Quedó orgulloso y cautivo 
De la estatua que esculpió. 

Ve aquí tus amables ojos, 

Y tu candor apacible, 

Y esa forma indefinible 
De una sílfide ideal; 
Porque tú eres, en la escala 
De los seres que se animan, 
El punto en que se aproximan 
Lo humano y lo celestial. 



F. A. DE FIGUEROA 



Así los que el bien no gozan 
De tu presencia y tu trato, 
Al mirar este retrato 
Exclaman: «¡Oh, qué primor! 
Esta es la rosa que en tomo 
Suaves esencias derrama: 
¡Feliz mil veces la rama 
Que dio tan hermosa flor ! » 



POESÍAS DIVERSAS 



A la lanza de Urquiza ( i ) 

De Echagüe el fiero ejército orgulloso 
Difundiendo el horror pisó el Oriente, 
Mas Rivera en Cagancha victorioso 
Destruyólo con brazo prepotente: 
Huye Urquiza en desorden horroroso, 
Con los míseros restos de su gente; 
Se arroja al Uruguay, sin esperanza, 
Y deja, entre otras mil, su inútil lanza. 



(1 ) Enta iu3crípci<Sn, en una tai^Jeta,. se puso en la Innxa tomada á aquel Genei^l de 
Rosas, en 1a victoña de Cagancha, cuyo trofeo se conserva en la sala del Museo. 



50 



F. A. DE FIGUEROA 



A la flecha del indio Guaycurú ( i ) 

Las hordas de salvajes, que insolente 
En su ejército Echagüe conducía, 
Concitando las iras del Oriente, 
Pagaron en Cagancha su osadía. 
Rivera con su ejército Valiente 
Ciñó un lauro inmortal en aquel día, 
Y aquí en memoria del vengado ultraje 
Se conserva esta flecha de un salvaje. 



(1) Esta flecha de un indio, tomada con él mismo en la victoría de Cagancha, se con» 
serva con esta inscripción en la sala del Museo Nacional. 



POESÍAS DIVERSAS 5^ 



£1 hombre de importancia 



Letrilla sahrica 

No historia, ni poesía, 

Ni ciencias estudies, Fabio; 

Quien más charla ése es más sabio. 

Lo demás es bobería: 

En pomposa algarabía 

Hable con gran petulancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



Órgano de la opinión 
Llame á cualquier periodista 
Con mucho de socialista, 
Luces, progreso y fusión; 
Carta, y no Constitución, 
Dirá al estilo de Francia, 

Y ya es hombre de importancia. 



No se deje en el tintero 
A la clase proletaria. 
Con lo de acción trinitaria. 
Receta, y mes financiero ; 
Apanaje y filibustero. 
Den á su asunto sustancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



52 



F. A, DE FIGUEROA 



Retrógrado, ha do decir, 
Statu qtw, y feudalismo. 
Que e¿ siglo marcha al civismo, 

Y que es nuestro el porvenir ; 
Sueños de oro ha, de embutir 

Y talismán y elegancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



Fracasar, cotización. 
Casación y aprendizaje. 
Masacre, ojivo y carruaje. 
Adornen su locución; 
Y en larga elucubración 
Pe á luz una extravagancia, 

Y ya es hombre de importancia, 



Con aire de quien desprecia, 
Al drama más bello embista: 
Hable del protagonista, 
Prótasis y peripecia, 
Extasiando á Roma y Grecia, 
Con sarcasmo y con jactancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



Elimine con baldón 
A Cervantes y Mariana, 
Descargando su ^macana 
Desde Lope hasta Bretón; 
/ Anatema / / maldición / 
Lance en esa turba rancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



POESÍAS DIVERSAS 



5S 



No hay que una vida, dirá> 
Con galicismo expresivo, 

Y el mundo definitivo 
Su diorama aplaudirá; 

Y de un parque elogiara , 
La escultural elegancia, 

Y ya es hombre de importanciOi 



Mutua solidaridad^ 

E impulso eniancipairiz 

Son voces que harán feliz 

A una notabilidad; 

Y en misteriosa ansiedad 

Haga votos por la infancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



Con satánica sonrisa 
Jure á su virgen amor. 
Con un volcánico ardor 
Que cruce cual blanda brisa, 
Y de hinojos ante Elisa 
Acredite su constancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



La toaleta, y el buró, 

Lo de prosaica figura, 

Y el llamar pastor á un cura, 

Son de un hombre comviil fó; 

Dará quitanzas =, mas no 

Recibos, que es cosa rancia, 

Y ya es hombre de importancia. 



54 F. A. DE FIGUEROA 



Instaure un comido, y dé 
Garantías d las masas. 
Con facultades escasas 
Al que en la poltrona esté ; 

Y \i73,^di profesión de fe 
Con moderna altisonancia, 

Y ya es hombre <ie importancia. 

Hable en tono campanudo 
Al emitir su mocio'n^ 
Como hombre de corazón, 

Y no estacionario rudo; 

Y en fin, sabio y concienzudo 
Charle con gran arrogancia^ 

Y ya es hombre de importancia. 



POESÍAS DIVERSAS 



55 



Artemisa 

Charada 

Es método y guía, 
En ciencia cualquiera. 
Mi parte primera 
Con sílabas dos; 
Empero sin ella 
La ciencia admirable 
De hacerse amable 
Miramos en vos. 

Mi parte segunda, 
Emblema sagrado, 
Es don ofertado 
Al Dios inmortal. 

Y pagan los hombres 
Objeto tan santo 

Por plata, y á un tanto, 
Cual cosa venal. 

Mi todo de amantes 
Ejemplo subido. 
Aun muerto el marido 
La fe le guardó; 

Y añade un poeta, 
Con sátira aguda. 
Que nunca otra viuda 
Su ejemplo imitó. 



56 F. A. DE FIGUEROA 



Canción guerrera 



¡Orientales, el bárbaro Rosas 

Nos propone la muerte ó la afrenta, 

Y á la patria angustiosa presenta 
Honda Qopa de sangre y de hiél! 

¡ A las armas ! . . . . conozca el tirano 
De los libres la indómita furia, 

Y esos monstruos de sangre y lujuria 
Al abismo desciendan con él. 



CORO 

/ Orientales, la patria ó la tumba ! 
Lo jurasteis . , , . /el voto cumplid / 
A esas hordas de aleves y esclavos ^ 
Vuestro rayo devore en la lid. 

Día fuera nefasto y horrible 

En que el bando asesino triunfara, 

Y de estragos y sangre se hartara 
Sin reserva de sexo ni edad. 

Por las calles al débil y al bravo 
Trucidando, feroz correría, 

Y el clarín de degüello ahogaría 
Los clamores de gracia y piedad. 

CORO — Orientales, la patria, etc. 



POESÍAS DIVERSAS 



57 



Los ilusos también que presumen 
Inviolable su escudo extranjero, 
Perseguidos á plomo y acero, 
Se verían sin gloria morir. 
Fugitivos sus hijos y esposas. 
Degollados en grupos serían, 
Que en sus naves en vano verían 
Impotente su enseña lucir. 



CORO — Orientales, la patria^ etc. 



Aun los viles que aleves preparan 
A la patria tan bárbara suerte. 
En el fiero desastre su muerte 
Hallarían sangrienta y fataL 
Solamente verdugos y esclavos 
Quedarían .... jhorrible destino ! 
Siendo alfombra del monstruo argentino 
La bandera del pueblo oriental. 



CORO — Orientales y la patria, etc. 



Ciudadanos: ¡venganza! ¡venganza! 

Al combate y al triunfo volemos; 

Represalia sangrienta tomemos 

Del tirano cobarde y cruel. 

Con la venda del odio en los ojos, 

Y de furias el pecho ceñido, 

A ese bando, de Dios maldecido, 

Ni pidamos, ni demos cuartel. 



CORO — Orientales, la patria, etc. 



58 F. A. DE FIGUEROA 



Ya los bravos del Tiber y el Sena, 
Que en Europa su fama eternizan. 
En valor y lealtad rivalizan 
Con los bravos del ínclito Paz. 

Y Rivera, terror de tiranos, 
Sus falanges conduce glorioso, 

Que en los campos al bando ominoso 
Pulverizan con ánimo audaz. 

CORO — Orientales^ la patria^ etc. 

Expiación y venganza tremenda. 
Orientales, el cielo reclama: 
¡A las armas! el hierro y la llama 
Aniquilen la turba infernal. 

Y la Europa que hoy mira indolente. 
Noble patria, tu infkmia^ó tu gloria, 
Proclamando: ¡victoria! ¡victoria! 
Solemnice tu nombre inmortal. 

CORO 

/ Orientales, la patria ó la tumba ! 
Lo jurasteis , . . . ¡ el voto cumplid! 
A esas hordas de aleves y esclavos, 
Vuestro rayo devore en la lid. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 



El no sé qué 

Al álbum de una jm^cn 

No está sólo en la gala y la belleza, 
Matildita, el encanto que en tí admiro, 
Cuando gala y belleza en otras miro 

Sin tan dulce emoción ¿pues qué será? 

Es un imán divino que embelesa, 
Un no sé qué, sin nombre, don sublime, 
Destello celestial, que Dios imprime 
En tí sola y sus ángeles quizá. 

¡ Y pretendes que á tu álbum, indiscreto, 
Ofrezca un pensamiento por presea! 
¡Que á los rayos del sol me eleve, y sea 
ícaro altivo, con orgullo y fe! 
¿Osaré?..,, pero no; pues por respeto, 
El sijencio también es elocuente. 
Cuando extasiado el corazón se siente 
De aquel indefinible no sé qué. 

gas, en bien tuyo, un deseo 
¡>lzaré al (jielo, ¡oh Matilde! 
H¿ acepta mi voto humilde, 
Mucienso de tu deidad. 
tHogre doquiera el trofeo 
Qe amor, ese imán amable, 
Wse no sé qué inefable, 
Oue anuncia felicidad. 
C¡n voto más por- tu suerte 
Musinuaré, caprichoso ; 
*-HÚzgalo, si misterioso 
f>penas le indico así. 
^fi sé sí á explicarme acierte: 
Oh ! feliz quien, preferido, 
Oarte pueda en su apellido 
Wl que ahora te falta aquí. 



60 



K A. IMS FIGUEROA 



Ra- da -^ man-to 

Charada 

Dos sílabas tiene 
Mi parte primera : 
En ella quisiera 
Mi barca poner. 
Tras larga tormenta, 
O incierto camino, 
Se alegra el mari]:io 
Llegándola áver. 

Mi parte segunda^ 
Tu adorno costoso. 
Quisiera., envidioso, 
Privártele yo ; 
Pues roba á mis ojos. 
Si airosa caminas. 
Las formas divinas 
Que el cielo te dio. 

Con sílaba cuarta, 
PriíJicra y segunda, 
Aumenta y fecunda 
Ganado, el pastor; 
Sin ellas no hubiera 
Toreros famosos, 
Que ostentan briosos 
Destreza y valor. 



POESÍAS DIVERSAS 



«1 



La cuarta y segunda^ 

Es cual te quisiera 

Un rey, y él pudiera 

Ser digno de tí, 

Que á medias no es grato 

Tener tal ventura, 

Ni fuera segura 

No siéndolo así. 

Según los poetas 
Grentiles, de antaño, 
Es juez muy huraño 
Mi todo, en verdad. 
Las almas que al Orco 
La Parca destina. 
Juzga y examina. 
Con recta equidad. 



62 



F. A. DE FIGUEROA 



A una joven que bailando cayó 

So7ieto 

Salió á bailar Dorina tan donosa, 

Que el alma entre sus giros se extasiaba» 

Y con divino encanto se embriagaba, 
Al compás de la música armoniosa. 

El color, purpurino de la rosa 
Sus virgíneas mejillas matizaba, 
Cuando esbelta, las gracias desplegaba 
De su forma elegante y majestuosa. 

Mas, ¡ay! que se desliza y se conmueve. 
Pisando, incauta, el desprendido velo, 
Que al pie se enreda, delicado y leve ; 

Corro yo en el instante ¡oh, qué consuelo I 

Y merecí la dicha, aunque harto breve. 
De tener en mis brazos todo un cielo. 



POESÍAS DIVERSAS 



e>3 



A Micaelita ausente 

Acróstico 

Repita ardorosa 
Mi fina amistad: 
Dulce Micaelita 
I Quién no te amará ? 

t>miga del alma, 

gi dulce solaz, 

h-iris que consuelas ^^ 

Oon sólo brillar, 

¡>dmite la ofrenda, 

Wl don que á tu altar 

t->leva quien te admira, 

hndolo y deidad. 

HÚ que que al pecho inspiras 

^fecto inmortal, * 

Dulce Micaelita, 

¿ Quién no te amará ? ' 



í>cerbo el destino 
ge niega el gozar 
^mantés caricias 
«tJé fina arnistad. 
^y si cual paloma 



F. A. DE FIGUEROA 



¡>nsiosa volar 

ge diese .... y tu amable 

hHmagen besar! 

Qozosa diría, 

¡>ngel divinal: 

Dulce Micaelita • 

¿ Quién no te amará ? 



LA MALAMBRUNADA 

POEMA JOCO-SERIO EN TRES CANTOS 



LA MALAMBRUNADA 



(1) 



CANTO PRIMERO 
El proyecto y Malambnina 



ARGUMENTO 



Concibe Malamhruna la alta idea 
De la conspiración del viejo bando; 
Un eiijamhre de brujas la rodea, 
A las que arenga con furor in/ando. 
Citan éstas las viejas de pelea 
Que en brazos de Morfeo están roncando: 
Salta un ratón, lo atrapa Ccrverino, 
Mas ella se ar^na, y sale en su pollino. 



( 1 ) El autor liabfa piiblícado en el tercer tomo del < Parnaso Oriental * un fragmento 
de este poema ; pero ahora va aquí mejorado y aumentado muy extensamente. 



F. A. DE FIGUEROA 



No el sangriento combate de Lepanto, 
Ni del troyano el hórrido destino, 
Ni del gfriego Jasón la empresa canto 
Arrebatando el áureo Vellocino; 
Mas la guerra, los odios y el espanto 
Que vio el mundo en el bando femenino, 
Por negra envidia é infundadas quejas 
Que alimentiaban las tremendas viejas. 



Al atónito mundo, en ronco acento, 
Diré las iras y el furor salvaje 
Del ejército infando, que sangriento 
Quiso á las ninfas inferir ultraje; 
Cantaré rudamente sii escarmiento, 
Y afinando los tonos del lenguaje, 
Ofreceré holocaustos á las bellas 
Alzando su renombre á las estrellas. 



Con plazo perentorio, y prontamente, 
Queréis, Dorina, que en estrofas bellas 
Un poema bombástico os presente 
Del combate de ancianas y doncellas ; 
Mirad que á un pobre vate así repente 
No es posible soplar y hacer botellas; 
Mas, yo cedo, y si el mundo me acrimina. 
Responderé que lo mandó Dorina. 



POESÍAS DIVERSAS 



6d 



En tan duro conflicto yo os imploro 
Turbio Plutón y Apolo esclarecido, 
Porque ora discordante, ora sonoro. 
Imite al vario asunto en el sonido; 
Venga una musa con su flauta de oro, 

Y un vestiglo con cuerno retorcido, 
Para hacer resonar en eco alterno, 
Unas veces la flauta, otras el cuerno. 

De tiempo inmemorial, no pocas viejas -" 
(Vergonzosa excepción de las matronas), (i) 
Que siendo en realidad duras cornejas, 
Quieren aparecer blandas pichonas, 
Miían con ojeriza y forman quejas 
De las ninfas que eclipsan sus personas. 
Pretendiendo que el sexo masculino 
En lugar de jamón coma tocino. 

Con igual ojeriza y mal deseo, 
La altiva Malambruna el rostro huraño 
Fruncía al contemplarse sin empleo, 
Pues ya no son sus goces los de antaño; 

Y en tanto que entregadas á Morfeo 
Duermen las ninfas sin temer su daño, 
Ella sañosa, y escupiendo espuma. 

Se agita desvelada en blanda pluma. 

De torvos ojos y hórrido talante 

Y con sesenta inviernos sobre el alma. 
Esta vieja ardorosa y arrogante 
Meditaba de amor turbar la calma. 
Era en su idea un aguijón punzante 
Vivir sin goces y morir con palma, 
Pues en diez años que de viuda lleva 
Dicen que había criado palma nueva. 

(1) Esta prudente restrieciÓD, y otras que se verán más adelante, relevan al autor de 
toda injusta reclamación de parte de las señoras ancianas que se consideran juiciosas. 



F. A. DE FIGUEROA 



Grabado en su hondo pecho permanece, 
Royéndole implacable cual gusano, 
La idea del desprecio que padece, 

Y el olvido y desdén del hombre insano; 
Recuerda que en sus aras ya no ofrece 
Dulces ofrendas el voluble humano, 

Y hasta las heces del veneno apura, 
Al contemplar marchita su hermosura.- 

« ¿ Será, acaso, * exclamó con ira ingente, 
« Que una joven que emboba á diez cortejos 
« Tenga algún talismán que al hombre tiente, 
« O que iguale en saber á cuerpos viejos ? » 
Cuerpos que engullirían ciertamente 
Los hombres á manera de conejos. 
Cuerpos con tanta roncha y tanta grieta, 
Que cada arruga forma una maleta. 

« Nosotras, que otro tiempo hemos tenido 
« De los hombres ofrendas reverentes, 
«¿Podremos los halagos de Cupido 
«Usurpados mirar indiferentes? 
«¿Veremos nuestro imperio reducido 
« A raquíticos viejos pestilentes, 
« Que si acaso se arriesgan en honduras, 
« Por falta de candil quedan á oscuras ? » 

Esto dijo la vieja, y cual cachorro. 
Rechinando las teclas ó raigones. 
Con una voz tembleque como chorro 
Que se quiebra entre guijas y terrones, 
Rasgando airada la escofieta ó gorro, 

Y alteradas las lívidas facciones. 

Dijo al fin entre encías, no entre dientes: 
« Perezcan mis rivales insolentes. » 



POESÍAS DIVERSAS 



71 



Y lanzándose en su idea 
A un porvenir de barullo, 
Revuelve en su loco orgullo 
Planes de dominación. 
« Seré la Restauradora 
Del viejo bando, > exclamaba, 
« Y á mi dominio sin traba 
« Llamaré .... Federación. 

« Federación, patriotismo, 
« Constitución, .j vanos nombres ! 
« He aprendido de los hombres, 
« Sólo el mando es lo real. 
«Ellos daránme hasta el quilo; 
«Algo dejaré á mis viejas, 
« Que también si alzaren quejas 
« Tendrán cadalso y puñal. 

«Pondré en las aras mi imagen, 

« Me ensalzará la Gaceta, 

« Que á la virtud con careta 

« Aplaude el vulgo servil. 

« Tal vez un cetro mis garras 

« Empuñen. . . . mas ¿ qué profiero? 

«Aun no es ocasión, primero 

« Caiga el bando juvenil. » 

« Pues que caiga, » repite, y con despecho 
Sobre el siniestro codo se sustenta. 
Incorpora su mole, y se oye el lecho 
Crujir^^bajo la masa corpulenta; 

Y esperando sacar honra y provecho 
De su plai;i endiablado, se calienta, 

Y arroja con furente desaliño 

Una mano al jubón y otra al cor pifio. 



F. A. DE FIGUEKOA 



La ropa en el desorden y presteza 
En sus trémulas manos se trabuca: 
Ya lleva un escarpín á la cabeza, 
Ya ensaya en ujia pierna la peluca; 
Vístese, finalmente ; se espereza, 
Salta del pabellón la enorme cuca, 
El elástico muelle da un gemido, 

Y queda im pozo en el colchón mullido. 

Pendiente cabe el lecho un cuerno había 
O desfondado polvorín, que al punto 
Descuelga y toma la iracunda arpía, 
* Recordando con él á su difunto ; 
El cual del Orco en la región sombría, 
Por ciertas circunstancias que no apunto. 
Atascado en la puerta por los cuernos. 
Lo entraron desmochado en los infiernos. 

La torpe Malambruna, que el programa 
De su revolución forja y depura, 
Al ver el cuerno y la desierta cama. 
Hace extremos de rabia y de locura; 

Y ciega en el incendio que la inflama. 
Una joven rival se le figura 

Su sombra, que la luz pinta en la alfombra, 

Y cierra á mojicones con su sombra. 

Tal se lanza con bárbara locura 
A la sombra fugaz, la vieja bizca, 
Cual viendo en un espejo su figura 
Maulla con furor la gata arisca ; 
Los fosfóricos ojos, con bravura 
Le lucen, y la araña, y la mordisca, 
Creyendo, en la ilusión que la arrebata. 
Que en el terso cristal hay otra gata. 



POESÍAS DIVERSAS ^ 



Mas, tomando en su acuerdo Malambruna, 
Después que anduvo moqueteando al suelo, 
Torvos los ojos y la faz perruna, 
Corre hacia el campo con furioso anhelo; 
Todo es silencio . . . , la naciente luna 
Alumbra apenas en el alto cielo. 
Cuando la vieja, de furores llena, 
Infla la boca y la trompeta suena. 

Al destemplado acento que en los cerros 
Reproducen los ecos cual mugido. 
Responden los ladridos de los perros, 

Y de lechuzas el fatal chillido; 

Toca otra vez el cuerno, y de cencerros 
Se oye á lo lejos áspero sonido. 
Muévese el aire, y á la vieja atenta 
Un enjambre de brujas se presenta. 

Como el velamen del bajel, que airado 

Sacude el mar ó el viento reciamente. 

Así de tantas alas agitado, 

Con fatigoso afán gime el ambiente; 

Hace alto el escuadrón, y un monstruo alado, 

€ ¡ Oh Malambruna ! » exclama de repente ; 

Y atónitas las brujas, una á una 
Repiten : c ¡ Malambruna ! ¡ Malambruna ! » 

Murciélago y cabrón el monstruo odioso. 
Con enroscadas víboras por gola. 
Tiene en la testa un cuerno luminoso, 

Y una cara en la frente y otra en la cola; 
Mueve del rabo el cascabel ruidoso, 

Y cada cual con grande batahola 
Desciende de la escoba en que cabalga. 
Aplicándole un ósculo en la nalga. ( i ) 

(1) En esta descripción de bnijas y sus ceremonias, el autor ha seguido á los más nota- 
bles 6 extravagantes demoihSgrafos que han escrito sobre la materia. 



F. A. DE FIGUEROA 



Allí se ven en formas diferentes, 
Chocantes á la vií.ta y al olfato, 
Brujas medio mujer, medio serpientes. 
Otras caras de chivo y pies de pato; 
Un vestiglo con crestas prominentes, 
Largo de hocico y de narices chato, 
Da una vuelta en redondo, arrastra un ala 
Y su espolón un círculo señala. 

En tomo de una marca misteriosa 
En cuclillas la chusma toma asiento, 
Con un sordo rumor, como frondosa 
Enramada que agita el manso viento; 
Prepárase la vieja sediciosa 
Para arengar, y en ademán atento. 
El que preside al cónclave maldito. 
Con el rabo en la boca , dice : « ¡ Chito ! i& 

«¡Oh túU exclamó con pasión 
La vieja, « Satán potente, 
« Y vosotras, dignamente 
« Emisarias de Plutón, 

« Si en ofrenda apetecéis 
« Odio y sangre, oid mis quejas, 
« Protegedme, y de las viejas 
« Hartas ofrendas tendréis. 

« Relegadas al desdén 
« De los hombres las ancianas, 
« Ya sus venerables canas 
«En triste receso ven; 

« Recibiendo en caso tal 
« Fríos respetos sociales, 
« Ofrendas insustanciales 
« Que se vuelven agua y sal. 



POESÍAS DIVERSAS 



« Mientras los panales son, 
vc ¡ Oh rabia ! para esas locas, 
« Que con dengues y carocas 
« Malogran su fruición. 

« ¡ Insensatas ! Si yo voy 

« Al infierno, será en coche : 

« ¿ Qué importa el vulgar reproche, 

« Si yo satisfecha estoy? 

« En tanto, la vanidad 
« Sufre al ver adoradores 
« Rendir á ellas sus ardores 
« Y á nosotras su frialdad. 

« Nosotras, por cuyo amor, 
€ Allá en tiempo de Zeballos, 
« Disputaban como gallos 
« Los hombres con fe y ardor ; 

« Que brillábamos doquier 
« Al paspié, y á la tirana, 
« Y el de fraque, ó de sotana, 
< Probaban nuestro valer ; 

« ¿ Nosotras, pues, tolerar 
« Podremos tan poco aprecio, 
« Y en olvido torpe y necio 
«Imbéciles vegetar? 

€¡No!. ... ni es posible sufrir 
«Tan inútil existencia; 
« Colmada está la paciencia: 
« Gozar de amor, ó morir. 

« Haya una revolución 
* Que á las ninfas extermine, 
« Y el sol mañana ilumine 
« La nueva restauración. 



^g F. A. DE FIGUEROA 



« Del gran sistema senil 
« La Defensora ser quiero, 
« Sin que el influjo extranjero 
« Intervenga en mi rediL 

« Mis viejas secundarán 
« Mi plan por su conveniencia, 
« Que el desenfreno y licencia 
« Sus alicientes serán. 

« Simbolizando en la unión 
« Los granos de la mazorca, 
« Con puñal, veneno y horca 
« Sustentarán mi razón. 

« Y no penséis que al poder 
« Aspiro, ni al matrimonio ; 
«No soy tonta, ¡oh gran demonio! 
« Aunque vetusta y mujer. 

« Para esta empresa alcanzar 
« Pido vuestro auxilio infando, 
« Y que á las viejas volando 
« Vayáis mi furia á inspirar. 

«Tal vez por necia virtud 

« Mil ancianas se*resistan ; 

« No importa : ¡ con las que asistan 

« Triunfará la senectud ! » 

Al llegar la vieja aquí, 
Toma un polvo, cobra aliento, 
Y con enérgico acento 
Prosigue elocuente así: 



POESÍAS DIVERSAS 



77 



«No pretendo el auxilio, ni lo imploro, 
«De ancianas que prefieren en la holganza 
«El necio miramiento del decoro 
« Al heroico placer de la venganza ; 
«Viejas que tiemblan del clarín sonoro, 
«Viejas que asusta la bruñida lanza, 
«Y que sordas al eco de mis quejas, 
« Las miro indignas de llamarse viejas. 

« Suene el fatal momento : ya las horas 
« Urgen á la venganza ; ya imagino 
«Mirar entre mis uñas vengadoras 
«Derrengadas las ninfas que abomino; 
« Y sabed que si somos vencedoras, 
« Una hecatombe de ellas os destino 
« Por que os hartéis de sangre. Esto aseguro 
« Y ante el tremendo Lucifer lo juro. » 

Así habló Malambruna, y el Cornudo 

« ¡ Maldición I » exclamó con voz tremenda ; 

«El c?iSO es intrincado y peliagudo, 

«Mas yo acepto tu súplica y tu ofrenda. 

« Prevalezca por ley la del embudo, 

«Para que el mundo mi poder entienda: 

« ¡ Guerra á muerte ! Yo parto con mis brujas 

« A despertar el bando de curujas. » 

Esto dijo el demonio, y un tronido 
Infecta el aire en humo y alcrebite ; 
Tiembla el polo, y se agita conmovido 
El ondulante seno de Anfitrite. 
El monstruo, de sus brujas circuido, 
« Emen - hetan, emen - hctan, » repite ; 
Con la siniestra pata bate el suelo, 
Sacude el cascabel, y toma el vuelo. 



F. A. DE riGUEROA 



Absorta en su lugar quedó la vieja, 

Fijos los ojos y el oído atento, 

Ora á la luz del cuerno que se aleja, 

Ora al sonido que le trae el viento; 

Mas cuando ya de percibirlo deja, 

Volviendo de su asombro en un momento, 

Dijo en tono vulgar la vieja zamba: 

« ¡ Haya guerra y barullo, qué caramba ! » 

Entonces descendiendo de la cumbre, 
Se arremanga el ropaje y toma el trote, 
Sin que sientan sus piernas pesadumbre 
Ni doble á doce lustros el cogote ; 
De la pálida luna á la vislumbre, 

Y tratando su cuerpo al estricote. 

Vuelve hacia su mansión, en donde encierra 
La tremenda armadura de la guerra. 

Desde larga distancia oye el ladrido 
De su fiel Cerverino, que está alerta, 

Y no como el Trifauce, al que dormido 
Dejó Orfeo, y con cada boca abierta; 
El vigilante can la ha conocido, 

Y salta, y gruñe por dejar la puerta; 
Mas con gran regocijo parte al cabo, 
Convulso el cuerpo y enroscado el rabo. 

Llega y la hace mil fiestas como suele. 

Ya saltándole al muslo, ya al zapato, 

O el pie le lame, ó por detrás la huele, 

Que no es muy melindroso en cuanto á olfato; 

Ella lo halaga, y luego lo repele ; 

Mas con gozo que toca en arrebato. 

Corre y vuelve, y diez veces Cerverino 

Alzó la pata y profanó el camino. 



\ 



POESÍAS DIVERSAS 



79 



Entra al fin en su casa Malambruna, 

Y sube hasta un recóndito sobrado, 
Separando á su can que la importuna, 
Pues no está para perros su cuidado; 
Este, como la vio de mala luna, 

Las orejas bajó desconsolado, 

Y repelido en sus caricias tiernas, 

La sigue con el rabo entre las piernas. 

Allí una antigua caja á ver se alcanza 

A la luz de una triste veladora, 

Que á tener en su fondo á la esperanza, 

Pudiera ser la caja de Pandora; 

En ella, para un caso de ordenanza, 

Los marciales trebejos atesora, 

Algunos por sus manos construidos, 

Y otros, herencia de sus tres maridos. 

Mordicantes olores el ambiente 
Esparce en torno de mastuerzo y ruda. 
Cuando ella asida al aldabón ingente. 
Suspendiendo la tapa, aprieta y suda; 
Mas una enorme rata de repente 
Saltó tan formidable y bigotuda. 
Que aterrada la vieja cae de espaldas. 
Tapándose los ojos con las faldas. 

Parte el fiel Cerverino á la carrera, 

Y vieja, perro y rata, en la apretura. 
Reniega y ladra, y chilla en tal manera. 
Que era un día de juicio, ó de locura; 
El fogoso animal con saña fiera 

A su presa persigue, acosa, apura. 
La atrapa. ... y sacudiendo enfurecido. 
La hace exhalar el último chillido. 



8Q r. A, ©E FIGUKJ^OA 

=sr*« **?T5 

El repentino susto ya calmado, 
Tomando á su arsenal, ó arca profunda, 
Saca un morrión peludo y abollado. 
Cubierto de una huleada tapafunda ; 
Lo contempla, y al cuero apelillado. 
Para aventarle el polvo, da una tunda, 
Luego ajusta á la hebilla la correa. 
Se lo pone, y ufana se pompea. 

Forma su peto, y espaldar morrudo, 
Con dos zaleas, cada cual de á vara. 
De un plato de balanza hace el escudo, 

Y una alfajía por lanzón prepara; 
Pónese al cinto el asador agudo, 

Y un traouco de caña de tacuara. 
Colgando al cuello; á fuer de parapetos, 
Una sarta de chapas y amuletos. 

Guarnecido de pieles de conejo 
Vístese un mameluco de añascóte, 

Y con un embreado cordelejo 

De tres dobleces preparó el chicote; 
Al pasar de esta guisa ante el espejo, 
Vio al mismo Satanás con capirote, 

Y haciéndose la cruz corre al establo, 
Pensando que en su cara ha visto al diablo. 

Enjaezando al asno^ que arrogante 

La saluda á manera de trompeta, 

Con fieros ojos y feroz talante, 

Sale al campo estribando á la jineta; 

Palidece la luna vacilante, 

Tiembla el suelo al compás de la maceta, 

Y obediente forzado, aunque mohino. 
Queda aullando en la puerta Cerverino. 




POESÍAS DIVERSAS 



Sobre el asno, al que adornan negras bandas, 
Y fúnebres penachos juntamente, 
Como sombra fatídica en volandas 
Se mece Malambruna lentamente; 
Negro mandil, y negras hopalandas 
Cubriendo al animal hasta la frente, 
Parece aquélla el Genio de las viejas 
Montado en una tumba con orejas. 



De ancho cuello y cabeza. 
Corto de rabo y el mirar potente. 

El burro con fiereza 

Parece, inteligente. 
Conocer de su carga la grandeza; 
Que es pieza el animal . . . . ¡ pero qué pieza ! 



En proyectos asninos 
Tal vez piensa también, y corre y salta. 

Sin errar los caminos; 

Sólo el habla le falta. 
Como á otros, viceversa, en sus destinos 
Falta el rebuzno para ser pollinos. 



Porque si todos los que valen fueran. 
Sin hacer excepción de toga ó farda, 
Con grande admiración doquiera se vieran 
Asnos de casacón, y hombres de albarda ; 
Y tal vez ni estos versos me sirvieran 
Para librar mi bulto de la carda, 
Pudiendo en las mudanzas merecidas 
Tocarme las orejas del rey Midas, 



,2 F. A. DE FIGUEROA 



Mas vuelvo á Malambruna, que al sereno 
Prosigue pensativa su camino 
Sobre el sabio animal, como Sileno 
Cuando marchaba en pos del dios del vino; 
Grandes planes medita, un campo ameno 
De glorias le presenta su destino : 
Federación al uso de Gumea^ 
Y oinnimodo poder, tal es su idea. 



POESÍAS DIVERSAS 



CANTO SRGUNDO 



El armamento de las viejas 



ARGUMENTO 



Por diabólico i?i/lujo van llegando 
Las falanges de viejas temerarias. 
El descanso y el lecho abandonando, 
Donde algunas no estaban solitarias ; 
Malaryíbruna y Falcomba disputa^ido, 
Cedefi de Patifone d las plegarias: 
Se hace tma votacio'nj calma?z las qnejas, 
Y d tm consejo en el monte van las viejas. 



g4 F. A. DE FIGUEROA 



II 



Llega la vieja al sitio, y el jumento, 
Al que afloja la cincha y desenfrena, 
Sacude el lomo, y con sonoro acento. 
Que otros llaman rebuzno, el aire atruena; 
En esto, aquí y allí se ven sin cuento 
Venir viejas como ánimas en pena, 
Pareciendo á lo lejos en patrullas 
Tristes bandadas de nocturnas grullas. 

¿No has visto cuando nube tempestuosa 
Se interpone á la luz del claro cielo, 
Resbalarse una sombra vaporosa 
Figurando otra nube sobre el suelo? 
Así la muchedumbre silenciosa 
Viene cubriendo el campo; con recelo 
Malambruna las ve, frunce las cejas, 

Y duda si son nubes ó son viejas. 

La primera que llega es Curtamona, 
Vieja fornida, armada de una tranca. 
Desabrochado el pecho, y por valona 
De púas guarnecida una carlanca ; 
Un verso bacanal canta ó pregona 
Con ronco acento que del pecho arranca, 

Y entre ramos de parra y de tabaco, 

Por blasón de su arnés, tiene al dios Baco. 



POESÍAS DIVERSAS 



Sin casco ni morrión, la intonsa frente 
Ciñe un tosco cendal, pues su bravura 
Contra débiles ninfas no consiente 
Otra defensa que su tranca dura; 
Mas no es el bien común lo que en su mente 
La compele á mezclarse en tal diablura, 
Que también ha aprendido de los hombres 
De unión, ley é igualdad los vanos nombres. 

Siguen su marcha, en batallón unido, 
Con grotescas figuras cien sayones. 
Todas con el garrote prevenido, 

Y con bombas de pipas por cañones; 
Con dos cueros de vino está Cupido 
Bordado en la bandera sin calzones, 

Y de uno y otro lado estos letreros: 
«El vino y el amor andan en cueros.]^ 

En esto, dos falanges aparecen, 
Resonando un clarín, y una zambomba, 

Y agitadas las auras se estremecen 
Al impulso 'que trémulo rimbomba; 
Las altas plumas al marchar se mecen 
Como fúnebres carros, y Falcomba 
Las precede con rústico talante. 
Mostrando su altivez en el semblante. 

De sus ojos sañudos y agoreros 
Vaga la torva luz en dos cavernas. 
Que á merced de dos párpados ligeros 
Se apagan ó se encienden cual lucernas; 
Un mandil como le usan los hacheros 
Le cubre desde el pecho hasta las piernas. 
En las que choca, y suena formidable. 
La vaina de latón del ancho sable. 



^ F. A. DE FIGUEROA 

De cuero de tigre tiene 
Las botargas y el ropón, 
Y un rojo moño en la gorra 
En forma de coliflor. 



Capaz de embestir se mira 
No sólo á ninfas, sino 
Al toro que echando llamas 
Puso en conflicto á Jasón. 



Comadre de Malambruna, 
Y envidiando su esplendor. 
En su honda idea fermentan 
Los planes de su ambición. 

Pues doquier que el diablo mete 
La cola, siempre se vio 
Surgir con feroces iras 
La discordia y desunión. 

Trescientas viejas comanda 
De aspecto altivo y feroz, 
Que armadas hasta los dientes 
Inspiran pasmo y temor. 

Llegan luego, con sable y con macana, 

Cien miñonas que viene conduciendo 

Arcisona, fornida catalana, 

De cuerpo grande y de mirar horrendo; 

El sueño la subyuga, pero ufana 

Se anima á las venganzas, y entreabriendo 

Los ojos, ó eclipsadas claraboyas, 

Decía : « / Vo^o d netL / / morían las noy as ! » 



POESÍAS DIVERSAS 



87 



Mas al fin, cuando apenas perezosa 
Los soñolientos párpados levanta, 
Apóyase en su lanza poderosa 
Que hace cimbrar la enorme marimanta; 
Las quijadas despliega vagarosa 
Enseñando el esófago y garganta, 

Y antes que el diablo en ella se le meta, 
Un garabato en cruz se hace en la jeta. 

Otro escuadrón se ve que numeroso 
Por una cuesta con silencio baja. 
El son de sus pisadas pavoroso 
A medido compás sirve de caja; 
Le rodea y excita fatigoso 
Un bulto que á los otros aventaja, 
Con un sordo murmullo que resuena 
Como zángano en torno á la colmena. 

Hacen alto, y el suelo desparece 
Con triste velo que á la vista engaña, 
Como sombra fatídica que ofrece 
En el profundo valle, alta montaña; 
Pareciera que atónita enmudece 
Presagiando su ruina la campaña, 
Ó que cubre en inmensa sepultura 
Un paño funeral á la natura. 

Para atajar la luna esplendorosa, 

Y conocer quién manda aquellas viejas. 
Levanta Malambruna cuidadosa 

La mano en tejadillo hacia las cejas; 
Mas, ¡oh cuál es el gozo en que rebosa 
Cuando en las sueltas greñas ó guedejas. 
En su hábito parduzco y esclavina. 
Reconoce á la adusta Plutonina ! 



F. A. DE FIGUEROA 



También la mira Plutonina, y cuando 
La reconoce en lo alto de un repecho, 
La hace señas, al viento tremolando 
La negra banda que le cruza el pecho; 
Corren luego á encontrarse, y en llegando 
Se dieron un abrazo tan estrecho, 
Que abolladas corazas y rejillas, 
Les crujieron á entrambas las costillas. 

De esta fiera alimaña es el pellejo 
De cascara de nuez ó burda estraza. 
Su frente con siniestro sobrecejo, 

Y fruncida y sin muelas la bocaza; 
Las orejas en forma de conejo, 

La barba y la nariz como tenaza, 

Y rasas de pestañas y de cejas, 

Las niñas de sus ojos son dos viejas. 

Tal es la que comanda el veterano 
Regimiento de falsas mojigatas. 
De aquellas que fingiendo pecho humano 
Son, según el refrán, de noche gatas; 
En compacta porción cubren el llano 
Amenazando al cielo con bravatas, 

Y teniendo sus triunfos ya por ciertos. 
Cantan un de profundis á los muertos. 

Vienen causando horror al mismo Marte 
Las viejas de Altamora^con chamarras, 
Unas con su asador al talabarte, 

Y con sable ó lanzón, las más bizarras; 
Traen un tigre pintado en su estandarte 
Que destroza á yn cordero entre sus garras, 

Y un listón en las gorras ancho y fuerte 
Con un lema que dice: ^ / Amor ó mtierte ! ^ 



POESÍAS DIVERSAS 



Baja en número grande por un cerro 
El fiero batallón de Salomona, 
Sociedad de cuchillo y tente perro, 
Donde todo demonio se empadrona; 
Su música es la caja y un cencerro. 
Su uniforme bombachas y chapona, 
Y traen pintado en el pendón de jerga 
Un fuelle, una mazorca y una verga. 

Van llegando, por último, doquiera 
Viejas á discreción y en pelotones. 
Que parece que el aire las lloviera, 
Ó que. brotaran viejas los terrones ; 
No es sólo el bien común quien las moviera, 
Sino embrollas también, y aspiraciones, 
Pensando entre el barullo y zinguizarra, 
En despojos y empleos echar garras. 

Chambrota, Flamberga, 
Marcofa, Borruna, 
Corimbra y Lobima, 
Cien otras, por fin. 
Sin fe ni conciencia, 
Por miras odiosas 
Acuden ansiosas 
Al fiero motín. 

Regir el Tesoro 
Pretende Caifana, 
Zandiota la Aduana 
Intenta obtener; 
Contratos y abastos 
Medita Garduña, 
Y todas la uña 
Esperan meter. 



90 



F. A. DE FIGUEROA 



No pocas aspiran 
Al mando guerrero; 
Las viejas, empero, 
Del vulgo cerril, 
Cual máquinas ciegas 
Su causa defienden, 
Sin ver que propenden 
A un yugo más vil. 

Cual levantan susurro bullicioso 
Los negros mangangás, así se advierte 
El enjambre de viejas numeroso 
En corrillos charlar de varia suerte; 
Todas tratan en lance tan premioso 
De. nombrar generala sabia y fuerte, 

Y á pesar de Falcomba, una por una 
Dan sus votos y triunfa Malambruna. 

Echando espumarajos esta arpía 
Estrujar á las ninfas se propone, 

Y la nudosa tranca sacudía 
Que causaría espanto á Tisifone; 
« A esas viles muñecas,'» repetía, 

«El diablo ha de llevar: ¡Dios me perdone!) 
« ¡ Que las lleve ! » responde en tono brusco 
Plutonina la de hábito parduzco. 

Con unas disciplinas la beata 
Que revolea en la siniestra mano 

Y en la diestra un trabuco sin culata, 
Infunde á todas su furor insano ; 

Y la nariz en forma de batata. 
Henchida de polvillo sevillano. 

Por dos anchas ventanas lanza en tomo 
Espesos nubarrones como un horno. 



POESÍAS DIVERSAS 



91 



Malambruna, que al orden se somete, 

Y que las formas remedar procura, 
De su segunda el cargo allí comete 
A Flamberga, de horrible catadura; 
Armada de macana y. de machete, 
Imponente y siniestra es su figura; 
Mas esta distinción, como una bomba, 
Hiere la envidia de la vil Falcomba. 

El Cuerpo de Dragones se destina, 

Con grande aplauso, á la soberbia Andorra, 

Que parece, ambulante, una tonina. 

Armada de bastón y cachiporra ; 

La Zancuda, con sable y jabalina, 

Las Húsares conduce á la camorra, 

Volando en tomo del fatal caudillo 

Un mochuelo en lugar de Cupidillo. 

Las viejas del suburbio las comanda 
La fueite Ilarponda, de talante fiero, 
Bordada de murciélagos la banda, 

Y por dolman un cuero de camero; 
Mas álzase entre todas Veneranda, 

Con plumas de avestruz en el sombrero; 

Y pendiente un facón del talabarte, 
Brandolfa conduciendo el estandarte. 

¡Oh, cuántas marimachos distinguidas. 
De aspecto aterrador y de alma brava. 
En rangos subalternos confundidas. 
El nocturno planeta iluminaba! 
Viejas que compitieran, atrevidas, 
Con la que más soberbia se ostentaba, 
Pero que de favor ó intriga exentas, 
Quedaron de soldadas ó sargentas. 



F. A. DE KIGUEROA 



Un imbécil vejete desgreñado, 

De rostro aflicto y facha hermafrodita, 

Es el solo varón que se ha enrolado, 

Y servir á las viejas solicita. 
Yerto para el amor, é inanimado. 
Su indecoroso . apodo asi acredita, 

Y trae por caracha^ pegado al peto. 

Un cartel de comedias y un decreto. ( i ) 



Así que Malambruna considera 
Reunido su ejército ominoso, 
Le contempla y se goza, placentera, 
En ser móvil de asunto tan grandioso; 
Y sacando su ebúrnea tabaquera 
Con ademán pulido y majestuoso, 
Dando sobre la tapa un ^golpecillo, 
Toma dos narigadas de polvillo. 



Luego, llamando al edecán vejete, 
Con aquel cierto apodo denigrante. 
Le ordena que veloz como un cohete, 
A la Plana Mayor cite al instante. 
Parte luego el estólido jinete 
Sufriendo una rechifla repugnante, 
Y haciendo citación por graduaciones. 
Las reúne y las lleva á tropezones. 



« ¿ Qué intentará Malambruna 
« Con citamos al consejo ? 
«¿Serán guerreras medidas 
« Ó políticos manejos ? 



(1) Éste era un vejete imbécil, cartelero, muy conocido por el feo apodo con que lo 
hacían i-abiar los muchachos. 



í 



POESÍAS DIVERSAS 



« ¿ Querrá instaurar asamblea, 
«Combinar un ministerio, 
« O un club?» Tales calendarios 
Iba cada vieja haciendo. 

Y ya Flamberga y Corimbra, 

Y otras con envidia y celos, 
Entre su círculo emplean 
La influencia y el cohecho. 

Así, aspira del Senado 
Sandorra al primer empleo, 
Harponda al comisariato, 

Y Arcombrota á un ministerio. . 

De obtener la policía 
Tronchuna abriga el deseo. 
Mientras Falcomba fomenta 
Más ambiciosos intentos. 

Así, excepto las imbéciles. 
Meditan, cual más, cual menos. 
Sacrificar sus conciencias 
A las dietas ó los sueldos. 

« ¡ O yo 6 ninguna ! » es el voto 
Que hace cada vieja; empero. 
Con aparente viejismó 
Disimulan sus proyectos. 

Treinta ancianas componen el cortejo, 
Pe aquellas de saber más eminente, 
Que acostumbran zurcir su estilo añejo 
Con mucho de ¡vclai, hoch, y valiente! 
Cual camina altanera, con despejo, 
Cual se arrastra, pujando lentamente, 
Y entre las treinta arpías ó vestiglos, 
Componen, ambulantes, veinte siglos. 



94 F. A. DE FIGUEROA 

Llegan, pues, donde estaba Malambruna, 
A la que hacen su venia reverente, 

Y obtienen el honor y alta fortuna 
De darle un beso en la rugosa frente ; 
Ella á hablar se dispone : cada una 
Se sienta al rededor, y atentamente. 
Suspensa de los labios de la vieja, 

La escucha con la mano tras la oreja. 

Pero es tan misteriosa en locuciones, 

Y tal romanticismo la sofoca, 
Que de puro preñadas, sus razones 
Andan con las barrigas en la boca. 

« Capitanas, » les dice ; » estas legiones 

« Que un talismán satánico convoca, 

« A una alta empresa á dirigir me obligo : 

« / Nuestro es el porvenir ! \ bastante os digo ! 

^ Santa es nuestra misión, de ensílenos de oro 
« Surge etérea visión, con blanda brisa ; 
« / Maldición y anatema I ya insonoro 
« Ruge el volcán, y el caos se divisa. * 
A tales frases, el vetusto coro 
Murmura entre raigones con sonrisa: 
«¡Vaya! que este demonio en sus relatos 
Nos dice mucho, y nada entre dos platos. 

Mas ella prosiguió : « Por ora dejo 

« De exponer palpitante nuestro ultraje, 

«Y el voto popular. En el consejo 

« Lo haré al extenso y en mejor lenguaje. 

« Esto, de mi moción, es un bosquejo : 

« Yo exornaré mi idea en un mensaje, 

« Donde puede un ingenio que no es manco, 

« Hacer lo verde azul, lo negro blanco. 



POESÍAS DIVERSAS 



95 



«Mas ya el velo nocturno descorriendo 
€ Viene la aurora con sus manos bellas, 
«Muy pronto ante la luz despareciendo 
« Se eclipsarán la luna y sus estrellas ; 
«Vamos á un sitio oculto, porque entiendo 
< Que no debe alarmarse á las doncellas: 
« Aquí hay riesgo .... Tratemos en holganza 
« El plan de la política y venganza. 

« Yace tras de aquel monte, en la quebij'ada, 

« Un caserón antiguo y misterioso, 

« Que de brujos y espectros fué morada, 

« Guardado por un hondo y ancho foso ; 

« Allí podemos. ...» — « ¡ Basta ! gritó airada» 

Falcomba, con acento tempestuoso ; 

« ¿ §ué caserón, qué fosos, ni qué brujos ? 

«¡Yo quiero guerra abierta y no tapujos!» 

Y del suelo su mole incorporando. 
Pénese en pie con su lanzón de tala, 
Con disimulo el sayo despegando 
Que las rotundas formas le señala; 

Y es fama que do estuvo descansando, 
Por los efluvios que su cuerpo exhala, 
Cual si fuese animado Mongibelo, 
Dejó tostado el pasto, y seco el suelo. 

Y prosigue con fieras expresiones: 

« ¿ Por qué quieres, comadre, hacer alarde 
« De las formas que inventan los mandones, 
« Disfrazando en lo astuto lo cobarde? 
«Ya que prontas se ven nuestras legiones, 
«¿A qué fin esperar para más tarde? 
«Si se alarman las jóvenes, ¿qué importa? . 
«Marchemos pronto, que la noche es corta. 



96 F. A. DE FIGUEROA 

« Que vengan á la lid cuantas quisieren : 
« Ya el sable empuño y el ropaje enfaldo, 
« Y si hombres hay que en su favor vinieren, 
« ¡ Mejor ! tendré con ellos mi aguinaldo ; 
« Mas si caigo, y me asaltan porque infieren 
«Que la gallina vieja hace buen caldo, 
«No haré, no, de Lucrecia el desatino, 
« Aunque cada varón fuera un Tarquino. » 

— « ¡ Silencio ! » dice la otra dando un grito ; 
« El Genio del desorden te aconseja : 

«¡Tú oponerte á los planes que medito! 
«¿Es esto ser comadre ó comadreja? *" 

« Extraño tu insolencia, lo repito ; 
« ¡ Maldición á tu escándalo y tu queja ! 
« Pues no sé, á la verdad, como concuerdes 
« Cabello blanco y pensamientos verdes. 

« No es intriga, ambición ni cobardía, 

« Invitar yo un consejo que en secreto, 

« Bajo un orden legal, sin anarquía, 

«Fije el plan de batalla más discreto. 

«Y guárdate de hablar con demasía, 

« Pues no te ha de valer, si te acometo, 

« Él chafarote que te cuelga al anca, 

« Ni aunque tuvieses de Hércules la tranca. » 

— «¡Cesa de hablar dislates impudentes!» 
La envidiosa Falcomba respondiera; 
«Tus intrigas conozco, en todo mientes: 

« ¡ Aquí lo digo y lo diré doquiera ! » 

— «¡Respeta mi poder, momia sin dientes!:^ 
Malambruna grkó ; mas la otra, fiera : 

— « Esto me importas tú, » dice, y altiva 
Escupe al ^elo y pisa la saliva. 



poesías diversas 



Cwal zumban con susurro destemplado • 
Los negros moscardones, de igual modo 
Las viejas circunstantes haeia un lado 
vSe hablan, se ríen, ó se dan del codo. 
Tal hay que á INIalambruna con agrado 
Le hace señal de aprobación en todo, 
Otra á Falcomba excita a los denuestos, 
Y luego por detrás Jes hacen gestos. 



Mas viendo la prudente Patifone 

Los males que amenaza esta ocurrencia, 

Entre ambas contendientes se interpone 

Por cortar el escándalo y pendencia; 

Y calmando los ánimos propone 

Que la Plana ^layor dé la sentencia. 

Si ha de ir ya á la batalla el bando viejo 

O al escabroso monte á hacer consejo. 



La astuta T^Ialambruna bien conoce 
Que es fácil dominar á una asamblea, 

Y confiada en su influjo, el alto goce 
De facultades amplias saborea. 
Debiendo la moción votarse /// vocc, 

— « c Al monte queréis ir, ó á la pelea ? » 
Les pregunta, apuntando al horizonte; 

Y ellas responden luego : — « ¡ Al monte, al monte ! ; 



La furente Falcomba, 
Más preñada de fuego que una bomba, 
Reprime, mas no aplaca, 
Su despecho y su pena, 
Cual mastín que sujeto á gruesa estaca 
Finge lamer, y muerde su cadena. 



^ 



F. A. DE FIGUEROA 



El escándalo, empero, 
Cunde en las viejas con efecto fiero, 

Que impune la insolencia 

Se autoriza al delito 
Si descubre temor en la indulgencia, 
Y ya la autoridad no vale un pito. 



Y no más reflexiones, 

Por no hacer peligrosas alusiones, 

Y tomo á Malambruna, 
Que su cuerno tocando, 

Al resplandor de fallecient^e luna 
Hace marchar su ejército bufando. 



Las viejas comandantas gravemente 
Cubren los puestos que el deber exige. 
Arrastrándose algunas lentamente, 
Que la edad ó el cansancio las aflige; 
Montada en su pollino prominente 
Malambruna, en silencio las dirige. 
Unas veces delante, otras en tomo, 
Meditando la intriga y el soborno. 



Cual suele de cameros gran manada 

Subir de un valle ó descender de un cerro, 

Cuando al caer el sol, apresurada 

La conduce ó arrea un solo perro. 

Que si sale una oveja descarriada 

La repunta y la lleva hasta su encierro, 

Así mismo el ejército se aleja, 

Siendo su conductor la infanda vieja. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 



Las músicas van delante, 
En un grupo reunidas, 
Grotescamente vestidas, 
Tocando sin son ni ton; 
Y seis cantoras sin dientes, 
Haciendo extrañas piruetas, 
Al compás de las cornetas 
Repiten esta canción: 



Guerreras heroicas, 
Si amor os injuria, 
Venganza y lujuria 
Os dan su furor; 
Tomad represalia 
De olvidos y quejas, 
Y al nombre de viejas 
Se rinda el amor. 



CORO 

Amor, con stis goces, 
A^os llama á la lid : 
¡Juremos, ¡oh viejas! 
Gozar ó morir !' 



Harto hemos sufrido : 
Perezcan las bellas. 
Tocando sobre ellas 
Violón y violín ; 
De gloria en la lucha 
Cubrid vuestros nombres: 
Cada una diez hombres 
Tendrá en el botín. 



F. A. DE laGUEROA 



CORO 

Amor, con stis goces, etc. 

Un santo viejismo 
Nos mueve y nos hincha: 
¡ Qué hermosa pichincha 
Después de la lid! 
Y el sexo barbudo, 
Que hoy torpe nos deja, 
Conozca que hay vieja 
Que vale por mil. 

CORO 

Amor, con sus goces, > 
Nos llama d la lid : 
¡Juremos, ¡oh viejas I 
Gozar ó morir ! 

En tanto que las cucas veteranas 
Siguen del monte al nuevo campamento, 
Hablaré de las ninfas, que galanas 
Se aprestan á la lid con ardimiento; 
Mas, dejad que respire, pues de ancianas 
Tan impregnado estoy, que ya me siento 
Vieja la fantasía y con arrugas, 
Y hasta el numen con canas y verrugas. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 



CANTO TERCERO 



El armamento de las jóvenes y triunfo de la hermosura 



ARdUMENTO 



Inspiradas por Venus, al insta ufe 

Salen del stieíio y se arman las doncellas . 

El mandó superior iiejic }^iolantCy 

Y t^sta 7iQnibra las je/es de las bellas; 

La batalla se da, (jue vacilante 

Al principio se zu\ mas vencoi ellas / 

Perece Alalambrnna, y las andan as y 

Para ejemplo inmortal, se vuelven ranas. 



102 



F. A. DE FIGUEROA 



III 



Duerme en tranquila paz sin temer nada 
El -bando juvenil en la indolencia, 
Mientras vela la envidia despechada 
Cavando un precipicio á su inocencia i 
Sílfides tiernas, de ilusión dorada, 
Gozan sólo entr^ sueños la apariencia, 

Y aun estas bagatelas clandestinas 
Quedan entre el misterio y las cortitfas. 

La diosa del amor, que ha compréhdido 
Los peligros que amagan íi las bellas, 
Pues siempre su favor han merecido, 
Sean viudas, casadas ó doncellas, 
Libertarlas del riesgo ha decidido, 
Que es su misión el vigilar por ellas. 
Así como á las hórridas curujas 
Patrocina el demonio con sus brujas. 

Con tan vivo interés, en el instante 
Mil cupidillos manda, ó mariposas. 
Que agitando sus alas de diamante 
Saquen del hondo sueño á las hermosas; 
Las instruyen del riesgo amenazante 

Y del complot de viejas sediciosas, 

Y ellas movidas de poder divino. 
Se arman todas, y toman el camino. 



POESÍAS DIVERSAS 



103 



El peligro á las jóvenes inflama 
En justa indignación y menosprecio, 

Y un grito general en todas cíama 
Contra el proyecto temerario y necio; 
El imperio de amor, su dulce llama 
Es á las ninfas de infinito precio, 

Ni es dable renunciar á sus encantos^ 
Pues no quieren quedarse á vestir santos. 

Cual suelen las brillantes mariposas 
Sus alas desplegar tornasoladas, 

Y girando entre lirios y entre rosas, 
A^olver del sol las luces reflejadas. 
Así la multitud de las hermosas. 
Que aquí y allí se rnueven agitadas. 
Se reúne en un prado delicioso 
Que el céfiro embalsama cariñoso. 

Allí sus tiernas alas mil cupidos 
En torno agitan coi> gracioso vuelo ; 
De las ninfas los bellos coloridos 
Eclipsan á las flores de aquel suelo; 
El pudor y el amor míranse unidos 
Mejorando el primor de tanto cielo, 

Y las abejas con afán y amores 
Las rodean pens^ando que son flores. 

Entonces en su carro Citerea, 

Por dos blancas palomas conducida, 

Se presenta en la bélica asamblea, 

De las Tres Gracias y el Amor seguida; 

Los pechos excitando á la pelea, 

A nombrar Generala las convida : 

Cosa difícil entre tanta estrella 

El poder designar cuál es más bella. 




104 



F. A. DE FIGUEROA 



Si Laura ostenta de su faz serena 
El amable candor, Leonor airosa 
Muestra sus ojos donde amor y pena 
vSe aunan para hacerla más hermosa ; 
Cloris brilla cual candida azucena, 
Lesbia se ostenta cual purpúrea rosa, 
Así entre tantas bellas insegura 
Parece la elección de la hermosura. 



La diosa del amor, que ya empeñada 
En favor de las jóvenes se mira, 
Toma á su cargo la elección preciada, 

Y entre las bellas atenciosa gira; 
Mas, fíjase en Violante embelesada, 
Que respeto y amor á un tiempo inspira, 

Y dándole un jazmín y una corona. 
Por Generala en jefe la pregona. 

A la pálida flor que envanecida 
Animarse parece en su albo pecho, 
Cupido con la venda desceñida 
Mira casi envidioso, ó con despecho; 

Y la corona de laurel tejida, 
Sembrada de rubís de trecho en trecho, 
Ciñe en forma magnífica y graciosa. 
Como insignia de honor, su frente hermosa. 

Quiere Venus armarla de guerrera, 

Y el arco de Cupido con su mano 
Le acomoda, y le da la lanza fiera, 
Que maneja en la lid Alavorte ufano ; 
El escudo que Palas recibiera 

De Júpiter, presente soberano, 

Y ajusta al cuerpo delicado y fino, 
Cuál talismán, su ceñidor divino. 




poesías diversas 

Al ver de la Generala 
La grandiosa compostura, 
vSin celos, toda hermosurn 
Le tributa aclamación ; 
Tres veces ¡ viva Violante 
Grita el ejército entero, 
Sancionando placentero 
La divinal elección. 



Mas, Violante, á quien la diosa 
Inspira el don del comando, 
Advierte que el tiempo instando 
Está con riesgo fatal ; 
"i quiere, porque las formas 
De ley é igualdad conoce, 
Nombrar su segunda, in roer, 
Por votación general. 

Solemnízase este acto 
Con patrióticas sonatas, 
Y entre varias candidatas 
Divagaba la elección; 
Alas, con gran ventaja, luego 
Sobre todas, Clodomira, 
Segunda en jefe se mira 
Nombrada en la votación. 



Vestida de amazona, un blanco velo 
Vuela pendiente del morrión dorado. 
En el pavés, sobre color de cielo. 
Brilla un sol de topacios esmalt¿ido ; 
Toma la lanza con ardiente anhelo, 
Y empuñando el acero acicalado, 
Pronta ya Clodomira á la pelea, 
Parece otra mejor Pantasilea. 



106 



F. A. DE FIGUEROA 



Las demás graduaciones, í>rontamente 
La hermosa Generala allí improvisa. 
Nombrando ante el ejército valiente 
Del Estado Mayor por jefe á Elisa; 
Tf nótese que á todas, previamente. 
Les da im lazo celeste por divisa, 
Pues Cloris, comisaria de las tropas. 
Trae provisión de cintas y de ropas. 

Una heroica amazona parecía, 

Y con más pulidez, la ri^ibia Estela, 
Que obtiene, por su gala y bizarría, 
De la guardia de honor ser Coronela; 
En pos de ésta, Rosmunda se ofrecía, 
Preparada con lanza y con rodela. 

Que por su esbelta y majestuosa planta 
Es de las coraceras Comandanta. 

Polidora dirige las lanceras, 
Ernestina y Leonor, la^ tiradoras, 
Nice, Laura y Beatriz, las guerrilleras, 

Y Octavia con Aglae, las cazadoras. 
Conegunda, las altas granaderas 
Merece comandar, y sin demoras 

A Deidamia y Climene da Violante 
El mando y dirección del tren volante. 

A Lesbia inteligente y estudiosa 

El cuerpo de ingenieras se declara ; 

Aurelia, Minervina y Nemorosa, 

De húsares mandan la legión preclara; 

Las dragonas dirige Olimpia hermosa 

Con su segunda la prudente Sara, 

Y el cuerpo de extramuros se destina 
A Campaspe, Zoraida y Eufrosina. 



POESÍAS DIVERSAS 



107 



A Julia, Elvira y Flérida se ofrecen 
Diversas graduaciones, nada oscuras ; 
Tisbe, Aricia .... mas basta, pues parece 
Que todo en mi baraja son figuras; 
Ya temo que el lector duerma ó bostece 
Con tantas graduaciones y hermosuras ; 
Mas si hay alguno que en saberlo insista, 
Vaya á ver sus extractos de revista. 

Hay sargentas y soldadas 
Como Ana, Eugenia, Rufina, 
Benita, Hilaria, Faustina, 
Marta, Andrea y Concepción, 
Natalia, Isabel, Lucía, 
Paula, Justa,. Sixta y Clara, 

Y otras mil que yo premiara 
Con bien alta graduación. 

Allí se ven Luisa, Antonia, 
Rosa, Inés, Juana, Rosario, 

Y otras que en el calendario 
Se hallan con vulgaridad. 
Lindas jóvenes que quedan 
Subalternas, pues no hay duda 
Que á veces el nombre ayuda 
A dar notabilidad. 

Ni entraré en descripciones fastidiosas 
De los trajes vistosos, que es jarana 
Engolfarme en las modas caprichosas 
De la Tudor, la polka y la romana; 
Compitiendo en el lujo las hermosas. 
No hay matiz de sargenta á capitana. 
Pues tal vez lo que falta en donosura 
Suple con su oropel la compostura. 



IjQ F. A. DE FIGUEROA 



Recorriendo Violante sus legiones 
Cada vez más hermosa parecía, 
Inflamando los tiernos corazones 
En el fuego marcial que ella sentía, 
— « Vamos á exterminar esos gorriones, 
« Esas viejas crueles, » les decía ; 
« Que al buen sentido, bárbaras, ofenden, 
« Y arrebatamos el amor pretenden. 

«En el primer verdor de nuestra vida 
« Marchitamos intenta su locura, 
« Y destruir en opresión temida, 
« La esperanza, el amor y la hermosura ; 
« Sus fríos corazones, do extinguida 
«Yace la sensación de la ternura, 
«Arden de envidia con furor insano, 
« Porque son como el can del hortelano. 

« i Caiga vencido el ominoso bando 
« Y viva sólo amor que nos cautiva ! » 
Exclamó, su proclama terminando ; 
Y las ninfas doquier repiten : « i Viva ! :>> 
Las músicas entonces preludiando 
Una sonata bélica y festiva, 
Cantan con tono eléctrico y sonoro 
Esta canción guerrera en dulce coro: 

Amor ha rendido 
Su imperio á las bellas, 
Postrándose ante ellas 
Tan ínclito rey; 
Quien ciego se oponga 
Con pecho ferino, 
Del numen divino 
Quebranta la ley. 



ija 



POESIAS DIVERSAS 



CORO 



De amor el imperto 
En riesgo 77iirad : 
¡Al campo, heroínas y 
Morir, ó triunfar ! 

Un bando de ancianas 
Con fiero despecho 
De amor el derecho 
Nos quiere usurpar; 
Ni amigas, ni madres 
Entre ellas tenemos : 
i Al arma ! y juremos 
Morir, ó triunfar. 

CORO 

De amor el imperio 
Eft riesgo mirad: 
¡Al campo, heroínas. 
Morir, ó triunfar! 



Del canto el sublime acento 
Al compás do un tamboril, 
Y el pendón que flota al viento 
Inspiran heroico aliento 
A la hueste juvenil. 

Ese estandarte dorado 
Que Argia tremola doquier, 
Tiene en su emblema bordado 
Al fuerte Alcides postrado 
A los pies de una mujer. 



lio 



F. A. DE FIGUEROA 



Al reverso un tigre fiero 
Rendido está y sin furor 
Ante un Cupido flechero, 

Y en contorno este letrero: 
« Nadie resiste al amor. » 

Así en las ninfas creciendo 

Entusiasmo militar, 

Los pechos va enardeciendo, 

Y su canción repitiendo, 
Juran morir ó triunfar. 

En esto, del ejército vetusto 

Se escuchan de repente las trompetas, 

Y más de cuatro ninfas con el susto 
Tiemblan, y en especial las más paquetas. 
Mas vueltas del terror, con rostro adusto, 
Toman lanzas, machetes, bayonetas, 

Y saliendo en buen orden de batalla 
Figuran ambulante una muralla. 

Malambruna, que estaba con intrigas 

Embaucando á su chusma en el Congreso, 

Inspirada repente gritó : « ¡ Amigas ! 

« ¡ Traición, intervención ! yo pierdo el seso ; 

« En pro de las salvajes enemigas 

« Intervienen deidades : ¡ oh qué exceso ! 

« Ellas vienen : ¡ marchad !....» Y sin espera 

^Marcha en efecto su falange fiera. 

Por un llano espacioso, al pie del monte 
Su ejército espantoso se divisa; 
Sin que el riesgo la asuste ni la atonte, 
Malambruna á su gente enfervoriza, 

Y á su señal de avance el horizonte 
Cubriéndose de polvo y de ceniza. 
Sin más oste ni moste, sobre el centro 
Dieron las viejas el furioso encuentro. 



POESÍAS DIVERSAS 



111 



Caen cien ninfos, que atónitas repelen 
El embate de tanta cachiporra, 
Mas las viejas las cascan y las muelen 
Sin andar con respetos, ni pachorra; 
A unas les dan pellizcos donde duelen, 

Y ellas chillan por si hay quien las socorra: 
Vuelan rizos, plumajes y guirnaldas, 
Cayendo unas de boca, otras de espaldas. 

Allí vieron las viejas con sus ojos 
Cosas que nunca vio la luz del^ día, 

Y á su aspecto crecían los enojos. 
Que un recuerdo de envidia las movía; 
Dábanles coa chicotes, con abrojos. 
Con cuanto Satanás les sugería, 

Y las cuitadas ninfas diligentes 

Se defienden con uñas y con dientes. 

Derribando Falcomba cuanto atrapa. 
Grita: « Yo á todas derrengar me encargo, 
« Que si viene algún bobo á buscar papa, 
« Vaya á las letanías por su encargo; 
« Hoy las van á pagar: ninguna escapa; 
« Chuparán, i voto á Cribas ! de lo amargo, 
« Ninfas merengues, que lo que es doncellas, 
« Como dice el refrán : Dios sabe y ellas. » 

Esto dijo' la fiera mojiganga, 

Y á las jóvenes tiernas acomete. 
Descargando de piedras una manga 

Y manejando luego su machete; 
Ella tiende á Turina y la arremanga, 
A Delmira le abolla el capacete. 
Derrengadas cayendo ante su furia 
Nice, Laura, con Florida y Veturia. 



112 



F. A. DE FIGUEROA 



!Malambruna, Flamberga y Cocodrila, 
Arcisona, Corimbra y Turpinoja, 
Borruna, y otras más, de fila en fila 
Corren, asaltan, y ninguna afloja. 
Revuelcan á Sirene, Aglae, Dorila; 
Dejan tuerta á Zoraida, á Tisbe coja; 
Mas las viejas también pagan su orgullo 
Sin llevarla muy aina en el barullo. 



Ya el centro de las jóvenes cedía, 
Sin poder resistir tanto garrote, 
Tanto arañón y golpe que aturdía. 
Tanta lluvia de piedra y de chicote; 
Las viejas con horrenda gritería 
Las llevan de vencida al estricote. 
Cuando dos divisiones de improviso 
Acuden en el trance más preciso. 



La prudente Violante, á quien la diosa 
Las reglas de estrategia le ilumina, 
Previo que aquella carga tan furiosa 
Conducía á las viejas á su ruina; 

Y cuando ya en la lid más ardorosa 
Agotadas sus fuerzas imagina. 

Con Clodomira, á quien su escolta encarga, 
Por izquierda y derecha dan la carga. 

Allí fué de la lid lo más sangriento. 
Allí de viejas el horrible estrago. 
Que acosadas con ímpetu violento 
Sienten el golpe al tiempo que el amago; 
Vense orejas y dientes, por el viento, 

Y narices volar de un modo aciago, 
Que en tan brusco entrevero y tremolina. 
Se ve lo que es la furia femenina. 



poesías diversas 



113 



Leonor, Campaspe y Deidamia, 
Sara, Polidora y Celia, 
Y otras notabilidades 
En graduación ó belleza, 



Con acertadas maniobras, 
Con valerosas proezas, 
En tan premiosos conflictos 
Hacen su memoria eterna. 



También Clara, Eulalia, Flora, 
Tomasa, Paula y Elena, 
Aunque soldadas, probaron 
Que no hay isoldadura en ellas. 

Mas con pasmoso heroísmo 
La filarmónica Estela 
A la indomable Falcomba 
Postró en singular pelea. 

Pues, del hierro traspasada, 
Cayendo la enorme vieja, 
]\Ianchó con sangrienta boca 
Las plantas de la doncella. 

Y fué el caso que al verla tan galana 
La envidiosa Falcomba, así se explica : 
«Si eres la Coronela filigrana, 
« La gloria de mi triunfo es harto chica ; 

Mas ya que tu soberbia necia, insana, 
t Hoy víctima infeliz te sacrifica, 
t Yo te prometo, como soy Falcomba, 

Tocarte en la rotunda la zambomba. » 



114 F. A. DE FIGUEROA 

La impertérrita Estela á tal desaire 
Baja su lanza, y da la acometida ; 
Los bucles y las plumas, con donaire 
Cubren de anillos la luciente egida; 
El hierro vengador hiere al socaire, 

Y cae Falcomba atónita y sin vida, 
Saliendo á un tiempo de su cuerpo herido 
La sangre, el ser, y el último quejido. 

Al gemido espantoso descaece 
La vetusta falange y su fiereza, 
El valor en las jóvenes acrece 

Y á despartirse el entrevero empieza; 
Del pendón de las viejas se oscurece 
La efímera ventaja y la grandeza; 
Pero aun rotos sus fieros batallones, 
Se baten en dispersos pelotones. 

La terrible Flamberga, mujerona 

Que ha perdido en el choque ochenta viejas, 

Se acerca, echando votos, á Arcisona, 

Y le dice : — « Mujer, ¿ qué me aconsejas ? » 
— « i Qué he de decir ! » responde la Miñona, 
Mesándose furiosa las guedejas; 

« Para lavar nuestra oprobiosa mancha, 

¡ Voto á neu ! lo que quiero es la revancha. » 

Y asaltan, al bajar de una colina, 
A Polibia, que andaba poco alerta, 
Y, con bruto furor y hambre canina. 

La iban dejando, á golpes, medio muerta ; 
Pero acude a su amparo Celerina, 
Con Rosaura, Delfina y Melicerta, 

Y allí las viejas, á su impulso fuerte, 
La revancha que hallaron fué la muerte. 



POESÍAS DIVERSAS 



A otro lado, Corimbra, cara de osa, 

Con la verga á Dodonia sacudía, 

Cuando acude Rosmunda, que ardorosa. 

Derriba de un lanzazo á aquella arpía; 

La ensarta por detrás, y estrepitosa 

Allí tuvo su mísera agonía, 

Con resuellos tan ácidos y crudos, 

Que su alma misma huyó dando estornudos. 

Vio Caifana en lo recio del combate 
Al vejete edecán tras de un carrasco, 

Y agarrándole allí por el gaznate, 
Descargóle de golpes un chubasco; 

Y díjole, además: «¡Vil botarate! 

« Huye lejos de mí, que me das asco ; 
« Mas, ¡ cuidado ! infeliz, antes qué huyas, 
« Que no hagas con el susto de las tuyas. » 

Rechinando Arcombrota los raigones, 
Pues mintiera si digo que los dientes. 
Las carretillas cruje, ó carretones. 
Lanzando con furor babas ardientes; 

Y á la animosa Olimpia, mil baldones 
Le dirige, con frases insolentes, 

Y en su necio y furente desvarío. 

La reta, cuerpo á cuerpo, á un desafío. 

— « Ven, » le dice, mostrándole el azote, 
« Sin andarte con pulcras monerías ; 
« Acércate, y verás si en el cogote 
« Te bailo el zapateado y las folias ; 
« ¿ Qué recelas ? ¿ Ya sientes el cerote ? 
« Yo te daré serengue y gollerías ; 
« No te asustes, Olimpia, y atrepella, 
« Si tienes ganas de morir doncella. » 



116 



F. A. DE FIGUEROA 



A tan torpe sarcasmo, la heroína, 

De pudor y de rabia sonrojada, 

La lanza enristra, que terror fulmina, 

Y acomete á la vieja deslenguada; 
Esta, á su encuentro, airada se encamina. 
Mas recibe en el pecho tal lanzada,' 
Que, rodando en mortales convulsiones. 
Mordió con las encías los terrones. 

Rabiosa como un perro, hacia otra parte, 
Manejando dos armas Plutonina, 
Golpes y latigazos da y reparte 
Con el palo y su santa disciplina; 

Y de las manos de Argia el estandarte 
Quiere arrancar con ansia viperina, 
Descargándole un golpe tan furente. 
Que fué á besar el suelo con la frente. 

Rueda Argia por el suelo, y la beata 
Se arroja al estandarte, y á arañones 
Quiere rasgarlo cual furiosa gata, 
Al mirar á Cupido sin calzones ; 
Mas Clariana, que llega, vengar trata 
Tan sacrilego insulto y vejaciones, 

Y Plutonina, que lidiar celebra, 
Se levanta con iras de culebra. 

Va á descargar su tranca, y al momento 
La acomete Clariana brazo á brazo. 
La aprieta, la sofoca, y sin aliento. 
La da de espaldas con fatal porvcizo ; 
De su hábito el cordón algo mugriento 
Sirve á su cuello de dogal y lazo, 

Y allí expirando, en su ansia postrimera, 
Sacó la lengua en forma de tijera. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 



Montada en un chivato 
La temible Brandolfa, ojos de gato, 

Frunciendo hocico y cejas 
Tremola el estandarte de las viejas, 

Cismando una diablura ; 

Y alzando el chafarote, 
(xritaba á voz en cuello ó en cogote, 

Con infernal bravura: 
« Venga quien quiera hallar su sepultura. 

« Venga esa charlantina, 
« Romántica y doctora Minervina, 

« Difundiendo sus tropos 
«¡De maldición! ¡Satán! y otros piropos, 

«Retórica sin jugo; 

« Venga con su repisa 
«De ensueños, talismán, y blanda brisa; 

« Yo le daré tarugo, 
« Aunque apele á Ducange y Víctor Hugo. 

Deja, oyendo este insulto, Minervina 
A otras viejas de menos importancia, 

Y enristrando la lanza se encamina 
A castigar su estúpida arrogancia; 

La vieja espera el choque, y se alucina 
Confiada del chivato en la constancia. 
Mas ruedan al impulso de un rebote 
Chivo, vieja, pendón y chafarote. 

La vieja Malambruna, que al combate 
Excitaba arrojando espumarajos, 
Al ver que al suelo su pendón se abate. 
Mil cebollas echó por no echar ajos; 

Y como una furiosa de remate. 
Lanzando al aire furibundos tajos, 
Por envidar el resto á lo que falta, 
A la misma Violante horrible asalta. 



118 



F. A. DE FIGUEROA 



Rota la lanza en la tenaz pelea, 
Echa mano Violante de una estaca, 

Y al nuevo trance con valor la emplea, 
Que de su urgente apuro fuerzas saca; 
Al fin, la vieja, como tal, flaquea 

De un golpe, que los sesos le machaca, 

Y cayendo enredada en su ancha ropa. 
Presenta al aire la rotunda popa. 

Al ver aquel volumen se diría 
Ser la odre más grande, ó el pellejo. 
Donde cuentan que Ulises conducía 
Los vientos, cual si fueran vino añejo; 
O la cara del monstruo, que tenía 
Un solo ojo en la frente como un tejo, 
De suerte que creyera el mismo Ulises 
Que era otro Polifemo sin narices. 

Viendo á su Generala ya sin vida. 
Mancillado el pendón y prisionero. 
De un pánico terror acometida. 
Ve la falange su mortal agüero ; 
Huyendo aquí y allí despavorida. 
No hay vieja que resista otro entrevero, 

Y no teniendo escapatoria alguna, 
Se arrojan en tropel á una laguna. 

Atolladas en fango hasta el cogote. 
Echan al cielo maldiciones vanas ; 
Mas Pintón del Averno acude al trote 
A librar del conflicto á sus hermanas; 
Viendo que han de morir hechas jigote, 
A todas ellas las convierte en ranas, 

Y al edecán vejete, de un sopapo 
También lo deja convertido en sapo. 



POESÍAS DIVERSAS 



IVj 



Derrotadas las viejas, felicita 
El victorioso ejército á Violante, 

Y vuelve á la ciudad entre infinita 
Aclamación del pueblo circunstante; 
Al compás de una música exquisita 
Danzan mil cupidillos por delante, 
Ostentando las ninfas á los ojos 
Sables, fuelles y vergas por despojos. 

Cien matronas también á las doncellas 
Felicitan con gozo muy cumplido, 
Diciendo con ardor : « ¡ Vivan las bellas ! 
« Al César lo que al César es debido ; » 
Manda Apolo después que el triunfo de ellas 
Se cante en un poema esclarecido, 

Y la sin par Dorina, á quien respeto, 
A mí me encarga el celestial decreto. 

No valió hacerme el sordo, y el morlaco; 
¿Y quién será á Dorina inobediente? 
Perdona, pues, lector, si anduve opaco 
En asunto tan alto y refulgente: 
¡Viva la juventud! llevóse Baco 
De viejas al ejército insurgente, 

Y sólo añado, por obviar querellas, 

Que las ancianas de hoy no son aquéllas. 



120 



F. A. DE FIGüEROA 



A la invencible Legión Italiana y su digno jefe el 
Coronel Mayor don José Garibaldi 

EN EL GLORIOSO COMBATE DEL 8 DE FEBRERO DE 1 846, 
EN LOS CAMPOS DE SAN ANTONIO DEL SALTO 



¡Alza, oh pueblo de Oriente, 
Con noble orgullo la soberbia frente 

De laureles ceñida, 

Y en tu brillante historia 
Ensalza á tu legión esclarecida, 

Que con inmensa gloria 
Logró del Salto la inmortal victoria ] 

Ya el sanguinario Urquiza, 
Que al mundo con horror escandaliza, 

Ante el pueblo indomable 

Que amagaba sangriento 
^Mostró en vano su ejército execrable. 

Pues de su torpe intento 
vSólo sacó ignominia y escarmiento. 

Ora con noble saña 
(xaribaldi inmortal sale á campaña: 

Más grande que Leónidas, 

A su legión alienta. 
Afrontando las hordas parricidas 

Que Servando presenta 
Ante el héroe que el número no cuenta. 



POESÍAS DIVERSAS 



Venciendo su hondo susto, 
El ingrato adalid, con rostro adusto, 
¡ A la carga ! repite, 

Y sus iras furentes 

A sus hordas atónitas trasmite, 
Que asaltan impotentes, 
Siendo uno contra seis nuestros valientes. ( i ) 

1.a falange gloriosa 
Cien veces asaltada, y ciento ansiosa 

Respirando venganzas. 

Derriba á sus contrarios. 
Rompiendo cercos de aceradas lanzas. 

Que en choques sanguinarios 
Se exaltan más y m¿is los legionarios. 

En fin, á los campeones 
Abren paso los viles escuadrones, 

Como al león sangriento. 

De cien dardos herido. 
No se atreve el salvaje, y sin aliento 

Tiembla despavorido 
Si aquel vuelve la cara y da un rugido. 

¡Loor á los que vencieron 
Y á los que heroicos en la lid cayeron! . 

Debelando traidores 

Cayeron noblemente : 
¡Gloria ¿i su fama, y í\ su tumba flores! 

Y tú, campeón valiente, 
Ciñe de lauros tu gloriosa frente. 



( 1 ) La liierza dol General (íariltaldi erau 2<K) legionarios itaWanos y 'Jd del pafs, des- 
iiiontadoH, de los del Corouel líáez. í.a fuerza de Servando (ióniez <iue los aeonieti''' eran 
]4<MJ homares de infaniería y ca1>allería, los í{\\q rjuedaron casi derrotados. 



J22 F. A. DE FIGUEROA 



Tus soldados briosos, 
Del Vesuvio y del Etna hijos grandiosos. 

En guerreros afanes 

Conservan sin desdoro. 
El inspirado ardor de dos volcanes; 

Y tú tanto decoro 

No cambias por tui mundo lleno de oro, (i) 

Contra el torpe enemigo 
Triunfará tu Legión, yendo contigo. 
Del uno al otro polo, 

Y aun la alabanza es corta; 
Sí, Garibaldi, pues tu nombre solo ^ 

Un ejército importa, 
Y es el orgullo de mi patria absorta. 

Su orgullo esclarecido .... 
^las ¡ ah ! . . . . ¿ por qué en su suelo no has nacido ? 

Y hoy que el sol placentero 
De libertad asoma. 

El Oriente diría al mundo entero : 

¿Quieres un héroe?. . . . Toma: 
Este oscurece los de Grecia y Roma. 



^1) í!iii! Iii8 mismas expresiones del valieute General Garibaldi en su carta fecha 10 
^0 Folfi'i^i-o í'i la Comisión italiana. 



POESÍAS DIVERSAS . jojí 



Canción secular de Horacio 

Traducida y pubHcada para solemui/ar las fiestas naciouales de la Constitución en sn 
anivei-sai-io del 4 de Octubre de 1834 

A FEBO Y DIANA 

(Cantan a?nbos coros de niños y 7iiñas ) 

¡Oh refulgente Febo, oh casta Diana 

De las selvas señora. 
Astros lucientes que el mortal adora ! 
^ De la gente romana 

A vuestras aras puesta, 
Oid el voto en la sagrada fiesta, 

En que de las Sibilas providentes 

Ordenan los cantares 
Que á los dioses de Roma tutelares, 

Infantes inocentes, 

Vírgenes superiores. 
Entonen himnos y tributen flores. ( i ) 

CORO DE NIÑOS 

Sol que desde tu carro luminoso 

Fecundas la natura, 
Ya ostentes ó ya ocultes tu luz pura, 

Objeto más grandioso 

Que el pueblo de Quirino 
Jamás alumbre tu poder divino. 

( 1 ) Esta caución se cantaba en Roma en la solemne fiesta seculai", por dos coros dt- 
lo mÚH distinguido de aml)Os sexos. 



124 F. A. DE FIGUEROA 



CORO DE NINAS 

jOh Diana, que al feliz alumbramiento 

Presides bienhechora, 
Sé de las tiernas madres protectoral 

Y ensalce nuestro acento 

Tu alabanza divina, 
Bien te nombres Fecunda ó bien Lucina. 

La sucesión romana innumerable 

Bajo tu amparo crezca; 
El la ley del Senado favorezca, 

Que dando al sexo amable 

Conyugales cadenas. 
Iguale nuestra prole á las arenas. 



AMBOS COROS 

Porque el futuro tiempo repitiendo 

Su giro majestuoso 
Cada ciento y diez años, más dichoso. 

Vuelva feliz, trayendo 

Los himnos y alegrías 
Por tres serenas noches y tres días. ( i ) 

Y vosotras, ¡ oh Parcas! de infalible 

Y fatídico acento, 

Tenga lo que anunciasteis complemento 
Al tiempo imprescriptible ; 

Y á par de los pasados, 
Seguid hilando venturosos hados. 

( 1 ) Los sacerdotes Sibilinos, por adular A Augusto, inferpretai-ou los oráculos de moda 
que las fiestas seculares cayesen en tiempo de aquel emperador, decidiendo que el sijfl# 
Aebía tener 110 años. 



POESÍAS DIVERSAS 



125 



En ganados y frutos abundando, 
A Ceres y Pomona 

Brinde la tierra espléndida corona 
De espigas, sustentando 
Sus procreos y aumentos 

Salubres aguas y templados vientos, 

CORO DE NIÑOS 

Mitiga, ¡ oh blando Febo ! el ardoroso 

Esplendor de tu llama : 
Oye á los niños, cuya voz te aclama. 

CORO DE NIÑAS 

Y tú, planeta hermoso, 

Reina de las estrellas. 

Oye, candida Luna, á las doncellas. 



AMBOS COROS 

Si Roma es obra vuestra, si arribaron 

A la etrusca ribera 
Las falanges troyanas, que doquiera 

Los númenes salvaron; 

Si obedeciendo al cielo. 
Fundaron su ciudad en nuestro suelo ; 



A los que el pío Eneas conduciendo 
Desde Troya incendiada, 

Por medio de las llamas, con su espada, 
Libre camino abriendo, 
Les ofreció tendrían 

Un imperio mayor que el que perdían ; 



12G 



F. A. DE FIGUEROA 



Dad á la juventud, ¡ oh soberanos 
Númenes protectores! 

Costumbres y virtudes superiores, 
Descanso á loa ancianos, 
Y á la romúlea gente 

Hijos, riqueza, y gloria permanente; 



Y el que de blancos toros 'grata ofrenda 

Os tributa ante el ara, ( i ) 
De Venus y de Anquises, sangre clara, 
Reine, y su imperio extienda: 
Tigre en la lid, osado, 

Y apacible deidad en el postrado. 



Ya por tierra y por mar despavorido, 
Al romano denuedo 

Y á la albana segur respeta el medo; 

Ya á ley se han sometido 
El escita insolente 

Y el que del Indo bebe en la corriente. 



Ya la fe, paz y honor, y la olvidada 
Virtud en nuestro suelo, 

Y el antiguo pudor toman del cielo; 
Ya en la patria adorada. 
Luciendo un siglo de oro, 

Difunde la abundancia su tesoro. 



( 1 ) Mientras en el atrio del templo se cantaba este hinino^ Augusto César, descendieate! 
de Anquises y Eneas, estaba dentro presentando el sacrificio á los dioees. 



POESÍAS DIVERSAS 



127 



CORO DE NIÑOS 

Y el adivino Febo decorado 

Con su arco rutilante, 
De las Pimpleas director amante, 

Al que aliviar es dado. 

Con saludable ciencia, 
De los cansados miembros la dolencia, 



Si favorable al templo Palatino, 

Si al Lacio delicioso 
Y al romano esplendor mira afectuoso. 

De Augusto el gran destino 

Eternice seguro 
En la región inmensa del futuro. ( i ) 



CORO DE NINAS 

Y Diana, cuya fúlgida diadema 

Desde el Álgido monte 

Y el Aventino alumbra el horizonte, ( 2 ) 

Favorezca suprema 
A los quince varones, 

Y atienda de la infancia á las canciones. ( 3 ) 



^1) Augusto había levantado un templo sobre el monte Palatino. 

( 2 ) Í>iuua tenía su templo sobre el Aventino, y era mirada como protectora de éste y 
Atl uiflu te Álgido. 

(;í) lü eran en aquella época los sacerdotes depositarios é intérpretes de los libros 
Sibniaoi. 



128 



F. A. DE FIGUEROA 



AMBOS COROS 

Ya de Febo y de Diana terminado 
El himno de alabanza, 

T.leva el coro la plácida esperanza 
Que Júpiter sagrado 
Y las sumas deidades 

Derramen sobre Roma sus bondades. 



POESÍAS DIVERSAS 



129 



Supex flumina Babiloois 

Salmo 

( Trtduecióa litenl) 

Sentados á la margen 
Del babilonio río, 
Allí Sión, tu nombre 
Recordamos llorosos y cautivos. 

Y las sofKíras arpas, 

Y címbalos festivos 
Tristes ya y destemplados, 

De los firondosos sauces suspendimos. 

Los que en vil servidumbre 
Nos llevaban, ¡oh indigjnos! 
Por escarnio intentaron 
Oir nuestras canciones allí mismo. 

Ellos que nos trajeron 
Con ignominia uncidos, 
«Entonad,» nos decían, 
« De Sión los cantares y los himnos. » 

I Cantar! ¿Cómo es posible? 
¿Cómo infamar, impíos. 
Del Señor los cantares 
En tierra ajena, y en ajenos grillos? 

No, Sión; y primero 
Que así te dé al olvido, 

Y en tu ignominia cante. 

Me olvide de mi diestra, y de mí mismo. 



lÜO 



F. A. DE FIGUEROA 



Yerta mi lengua, y fija 
Al paladar indigno, 
Si de tí me olvidare 
Pásmese inmóvil con letal deliquio. 

Si no te antepusiere, 
Ó si indolente y tibio, 
Jerusalén no fuese 
De mi alegría el móvil y principio, 

Tu ira. Señor, se acuerde 
De esos infandos hijos 
De Edón, cuando disfrute 
Jerusalén su día apetecido. 

Ellos son los que dicen 
Sedientos de exterminio: 
« ¡ Hasta los fundamentos 
« i Asolad, asolad sus edificios ! » 

¡ Oh hija desventurada 
Del pueblo aborrecido! 
¡Feliz quien te dé el pago 
Del tratamiento vil que te debimos! 

¡Oh bienaventurado 
El que á tus parvulillos 
Logre alzar con sus manos, 
Y en la piedra estrellarlos vengativo! 



POESÍAS DIVERSAS 



131 



A la entrada del gobierno en Montevideo 

En jp de Mayo de 1829, libre ya de la domifiactón del 

Brasil 

Tersos sueltos, que impresos en estrofas separadas se arrojaron en ésta y otras festi- 
vidades ( 1 ) 

Ya brilla en tu horizonte 
¡Oh patria idolatrada! 
Con sangre conquistada, 
La dulce Libertad. 

El Oriente, que un día 
Triunfó del fuerte ibero, 
De un débil extranjero 
Fué cautivo infeliz. 

La bárbara anarquía 
Enervó su heroísmo. 
Doblando al despotismo 
Su orguUosa cerviz. 

Celébrese de la patria 
La felicidad inmensa, 
Y canten sus alegrías 
Los que lloraron sus penas. 

(1) El »utor, para aqvella festividad, y para otras semejantes, ha hecho más de nove- 
cientas, ó mil estrofas, que se aiTOjaban al público, y él cuidó muy poco de conservar, y 
bien pudieran compontr dos volúmenes reeulaies. Apenas ha hallado las presentes «b -bos 
borradores, que aunque improvisadas y de poco mérito, las presenta sólo como un re- 
cuerdo de la época. 



132 F. A. DE FIGUEROA 



De la augusta Libertad 
Se levanta el edificio, 
Sobre firmes fundamentos 
De virtud y patriotismo. 



Ya libre, independiente, 
Dulce patria, te miras. 
Ya con, glorias respiras 
La noble libertad. 



El astro refulgente 
Majestuoso camina, 
Y al Oriente ilumina 
Su inm^isa claridad. 



El fiinebre vestido 
En tan. plausible dia 
Convierte, ¡oh patria mía! 
En galas de placer. 

Ya brillante ha lucido 
La paz en tu hemisferio, 
Ya publica un imperio 
Tu gloria y tu poder. 



¡Orientales! al patrio estandarte 
Con heroico entusiasmo juremos, 
Que el la patria valientes sabremos 
Sostener, ó con gloria morir. 
¡Libertad, libertad! en Oriente 
Exclamaron los bravos, y luego 
Inflamados de eléctrico fuego. 
Todos vuelan al campo de honor. 



POESÍAS DIVERSAS 



133 



Todos juran al héroe valiente 
De la patria romper la cadena ; 
La trompeta de muerte resuena. 
Que á tiranos inspira pavor. 



Ya la libre falange al combate 
Acomete en Mercedes y Haedo, 

Y Rivera con firme denuedo 
La potente diadema humilló. 
De las lanzas al hórrido embate 
Los tiranos su gloria perdieron, 

Y en la nueva batalla que dieron 
Sarandí con su sangre creció. 



Entre fieros horrores y estruendo 
De la horrible matanza y pelea, 
Tiembla y huye, mirando Amaltea 
Su esmeralda trocada en rubí. 
Lavalleja sus filas corriendo 
Las inflama cual rayo de Marte, 
Y las glorias del verde estandarte 
Humilladas miró Sarandí. 



Del Imperio el autócrata fuerte 
Numerosos refuerzos alista: 
¿Quién espera que el libre resista 
Sin recursos su inmenso poder? 
Con la férrea coyimda, ó la muerte. 
Amagaban sus fieras legiones, 
Mas, de Oriente los bravos campeones. 
Contestaban: ¡morir ó vencer! 



134 * F. A . BE FIGUEROA 

Con su negro estandarte, la muerte 
Sus furores vagando derrama; 
El estruendo, la sangre y la llama 
Por doquiera difunden horror. 
Ya rendidos del ímpetu fuerte. 
Se estremecen los siervos y huyen; 
Sus reliquias los nuestros destruyen, 
Y la patria triunfó con honor. 



Ya tus grillos rompiste con gloria, 
Dulce patria, del mundo admirada: 
¡Que la sangre por tí derramada, 
Fructifique fecunda y feliz ! 
Tu opresión y su infausta memoria,* 
Al que es libre y patriota recuerde 
Que primero la vida se pierde, 
Que humillada doblar la cerviz. 



Viva, orientales, 
En nuestros pechos, 
De independencia 
El sacro fuego. 



Sombras opacas 
Oscurecieron 
Los resplandores 
Del astro bello; 
Pero grandioso. 
Brilla de nuevo, 
Y nos inflama 
Celeste fuego. 



POESÍAS DIVERSAS 135 



Si al Minotauro 
Rindió Teseo, 

Y el fuerte Alcides 
Al León Ñemeo; 
Aquí en Oriente 
Hubo un guerrero 
Que brazo á brazo 
Postró un Imperio. 

Mostró Leónidas 
Su heroico esfuerzo, 

Y eterna fama 
Logró muriendo. 
Aquí en la patria 
Brillar se vieron 
Tantos Leónidas 
Como guerreros. 

Si algún tirano 
Quiere, protervo. 
Del pueblo libre 
Hollar los fueros, 
Tiemble; pues sabe 
Nuestro ardimiento 
Ahogar en sangre 
Déspotas fieros. 

Ya las cadenas 
En que gimieron, 
Los orientales 
Romper supieron; 
Porque juraron 
Morir primero 
Que á servidumbre 
Rendir el cuello. 



-'- iaa^J^iU &^B^acJ-, 



m R A. DE FIGUEROA 

Llegad de Misiones 
Triunfante Rivera: 
Mirad la bandera 
Del pueblo oriental; 
Llegad, ¡oh campeones! 
La patria querida 
Os debe su vida. 
Su gloria inmortal 

Mostrad, orientales. 
Que habéis merecido 
El nombre adquirido 
Con tanto afanar; 
Pues ya las fatales 
Cadenas rompisteis, 
Mostrad que supisteis 
Vencer y mandar. 

Cruces y medallas, 
Y petos dorados. 
Llevan los soldados 
Del bando servil. 
Vos en las batallas 
El pecho desnudo, 
Mostráis por escudo 
Ardor varonil. 

En hondas tinieblas 
Sepulte la historiia 
La causa y memoria 
De nuestra opresión; 
El triste recuerdo 
De infausta anarquía. 
Que en la tiranía 
Tiivo el galardón. 



POESÍAS DIVERSAS 



£i7 



Volviendo por su^deooro 

Clamó la patria, porque 

No está contento, aunque esté 

El esclavo en grillo de oro; 

A su clamor, á su lloro. 

Se ven sus hijos venir, 

Y haciéndola revivir 

Del sepulcro en que yació. 

La dulce patria alcanzó 

Reinar después de morir. 



Los orientales la voz 
De la opresa ♦patria oyeron, 
Y de libertarla hicieron 
El juramento ante Dios. 



Se engaña el que al oriental 
Esclavizar imagina, 
Pues á ser libre .lo inclina 
La fuerza del fiaturah 



Todo es confusión completa 
Do la anarquía se ve, 
Que es más intrincada que 
El Laberinto de Creta, 
Ninguna ley se respeta 
En desorden y furor : 
Todo es confusión y horror. 
Hasta que algún ambicioso 
Viene á ser del pueblo, odioso. 
El sev&ro Dictador. . 



laa F. A. DE FIGUEROA 

De un buen gobiertio la ciencia 
Es, y el mejor ejercicio, 
Saber castigar el vicio, 
Saber premiar la inocencia : 
Distribuir sin diferencia 
La justicia en su distrito; 
Mas, si es insensible al grito 
De la ley y la razón, 
Será toda la nación 
El fiscal de su delito. 



La patria, ¡oh bravos campeones! 
Salvasteis y constituísteis, 
Mostrando así, que supisteis 
Cumplir dos obligaciones. 



Ser feliz sin libertad 
La patria jamás podía : 
Quien tal creyó padecía 
Un sueño de la lealtad; 
Es ilusión, no verdad. 
El aparente esplendor 
Con que dora un opresor 
Los grillos que va á poner, 
Porque no se puede ser 
A un tiempo esclavo y señor. 



En la lid sangrienta y dura 
Habéis sabido oponer, 
A esfuerzo, intriga y poder, 
Valor ^ lealtad y ventura. 



POESÍAS DIVERSAS 



la» 



Vióse en opresión violenta 
El oriental padecer, 
Porque era obligado á ser 
El tercero de su afrenta; 
En vano halagarlo intenta 
Su prepotente señor, 
Si á la sombra de un favor 
Nuevos agravios suspira, 
Y si en sus visires mira 
Afectos de odio y de amor. 



El premio no se reparte 

Por linaje ó nacimiento, 

Que en ley de merecimiento 

Cada uno es linaje aparte; 

Sin empeño, intriga ó arte, 

Sea el mérito premiado. 

Que en un pueblo que ha jurado 

Ser libre é independiente. 

El lauro no es trascendente 

Ni, .^.el deshonor heredado. 



Del Brasil al continente 
Llegó la patria Legión, 
Y escribió en su arena ardiente: 
cAquí los hijos de Oriente 
Triunfaron de la opresión. » 



Tiemble quien piense oprimir 
Al que ser libre juró. 
Pues antes que sucumbir 
Sabrá con gloria morir: 
Vivir con infamia, no. 



1^ F. A, DE FHjUEKOA 

En la tumba del valiente 
Que por la patria expiró, 
Ella inscribirá doliente: 
« Aquí yace heroicamente 
Quien por su madre murió.» 



¡Salve placentero 
Día refulgente, 
Do heroico y valiente 
^If; . El libre triunfó! 

Veinte de Febrero 
De ilustre memoria. 
Por la gran victoria 
Del Ituzaingó. 



Nueve azules fajas 
Tiene el pabellón, 
Noble distintivo 
De nuestra nación. 
Y si antes y^/ estrella 
Del verde pendón. 
Ora con más brillo 
Se convierte en sol. 



Náyades del Plata 
Que ufanas medís 
En carros de nácar 
Campos de zafir, 
Tejed la corona 
De oliva y jazmín. 
Que debe del héroe 
La frente ceñir. 



POESÍAS DIVERSAS j^^ 



Ya cesó la guerra, 

Y en unión feliz 

Se abrazan los hijos 
De Oriente y Brasil. 
Ved sus pabellones 
Unidos lucir, 
Que anuncian las glorias 
De su porvenir. 

La libre falange 
Invade al Brasil, 

Y el sol argentino 
Preside en la lid. 
En. densas tinieblas 
Los pueblos allí 
Vieron con asombro 
Al astro lucir. 



Treinta y tres osaron 
La patria salvar. 
Héroes que la Historia 
Debe eternizar; 

Y deben en ella 
Con gloria brillar 
El gran Lavalleja, 
Rivera y Alvear. 

¿Do están essis fieras 
Que al mundo aterraban. 
Las que blasonaban 
De invicto valor? 
Sus huestes guerreras 
La presa dejaron, 

Y absortas llevaron 
Recuerdos de horror. 



142 F. A. DE FIGUEROA 



ícaro á los astros 
Subir pretendió, 
Mas quema y destruye 
Sus alas el sol. 
. El sol de la patria 
También destruyó 
Al águila altiva 
Que hasta él se atrevió. 

t-'a patria suspirando en su cadena, 
HH al duro yugo del Brasil rendida, 
bjusca y convoca al héroe, que su pena 
Wspera consolar ó dar la vida. 
Respondiendo al clamor que en su alma suena, 
Hreinta y dos bravos más llama y convida, 
¡> cuyo esfuerzo de inmortal memoria 
Oebió la patria libertad y gloria. 

Rayo de Marte, el hijo de la gloria, 
hHnvencible Rivera, con denuedo 
^uela á salvar la patria, y, la victoria 
fijn Mercedes le sigue y en Haedo; 
Recoge lauros mil, y entre blasones, 
^ los pueblos liberta de Misiones. 

— ¿ Qué es lo que el noble oriental 
Ama más que la existencia? 

— Independencia. 

— ¿Qué partido eligiría 
Primero que sucumbir? 

— ¡ Morir ! 
Siendo así, nadie oprimir 
Intente á nuestra nación. 
Porque tiene por blasón: 
¡Independencia, ó morir! 



POESÍAS DIVERSAS ^43 



— ¿Quién da fuerza á una nación! 

— L?- unión. 

— ¿Quién le da prosperidad? 

— ¡I-a libertad! 
Orientales, esperad 
Dichosa á la patria ver, 
Como sepáis mantener 
La unión y la libertad. 

De los padres de la patria 
Es la mejor aptitud, 

Virtud. 
Y para obrar con prudencia, 

Ciencia ; 
Deben tener, asimismo 

Patriotismo. 
Será, pues, loco egoísmo 
Entrar al templo de Astrea 
El que indigno, no posea 
Virtud, ciencia, y patriotismo. 

— ¿Qué don le adquiere al Gobierno 
El aprecio y gratitud ? 

— Rectitud. 

— ¿ Qué virtud desplegar debe 
Cuando la anarquía empieza? 

— Fortaleza. 
Así será con grandeza 
De las leyes el sostén. 
Si en él reunidas se ven 
Rectitud y fortaleza. 

— ¿Quién al león de la Iberia 
En el Cerrito postró? 

— Rondó. 

— ¿Quién sobre Haedo y Misiones 



l^ F. A- DE FIGUEROA 



Postró la verde bandera? 

— R4vera. 

— ¿Qm^ logró de un fuerte Imperio 
En Ituzaing-ó triunfar? 

— Alvear. 

¡ Oh Patria I manda grabar, 
Por que á todo el mundo asombres, 
En letras de oro los nombres: 
«Rondó, Rivera^ry Alvear.» 

y- ¿ Qué deidad su amparo dio 
De la patria al estandarte? 
. — Marte. 

— ¿Quién sus derechos conserva? 

, — Minerva. 

— ¿ Quién preside en su asamblea ? 

— Astrea. 
Todo complacencia sea, 
i'^h patria! y satisfacción. 
Pues, te dan su protección 
Marte, Minerva y Astrea. 

Entre huracanes y escollos, 
Conviene á la embarcación 

Rrecaución ; 
Que aun se naufraga en el puerto 
Si falta, por ignorancia. 

Vigilancia. 
Nuestro bajel con constancia 
Surcando escollos nav^a: 
¡ Ay de él ! si á faltarte llega 
Precaución y vigilancia. 



POESÍAS DIVERSAS 



li¿ 



£1 lamento maternal 



A LA MUERTE DE UNA NIÑA 



Dulce prenda del alma, que un día 
De delicias mi pecho llenaste, 
Ya á la tumba contigo llevaste 
Mi esperanza, consuelo y placer. 
¡ Oh, si al menas, en pos de tu sombra 
Me arrastrase dolor tan agudo! 
Mas, no muere de pena quien pudo 
Tus caricias gozar y perder. 



A mi vista, cual flor delicada, 
Recibiendo de amor el cultivo, 
Cada día perfume más vivo, 
Nuevas gracias brillaban en tí. 
¡Qué ilusiones forjaba en la idea! 
¡ Qué esplendores, qué hermoso futuro ! 
No pensaba que en caos oscuro 
Se cambiasen, ¡ay, triste de mí! 



En mi amante regazo bullías 
Tortolilla que tierna piabas, 
P graciosa y ligera pagabas 
Mis caricias con beso fugaz; 
Ya al acento del padre querido. 
Ensayando tus pasos, corrías, 
Y entre afectos de amor parecías 
Como el ángel de unión y de paz. 



146 



POESÍAS DIVERSAS 



Si adormidos tus ojos acaso, 
Te agitabas en sueño violento, 
¡Cuan ansiosa bebía tu aliento 
Con materno desvelo y amor! 
¡Oh qué glorias gozaba! Mas luego 
Fiera parca té hirió vengativa. 
Como el ave la flecha derriba. 
Como el cierzo marchita la flor. 

Ya tus gracias, mi dulce Dolores, 
De la muerte se miran despojos, 
Esas gracias que no hallan los ojos 
En la copia que ofrece el pincel. 
Yo te miro presente doquiera, 
Ángel bello que al cielo subiste. 
Pues grrabaron mis penas, ¡ay triste! 
En mi pecho tu imagen más fiel. 



POESÍAS DIVERSAS 



147 



2.^ Enigma aritmético 

4, son seis; 6, son cuatro; 
7, son cinco; y veréis 
Que 8 no son más que cuatro, 
Y 2 o, sólo son seis. 



A la niña Angelita Dolores 

Epitafio 

Con fiero golpe destruyó la parca 
Esta esperanza del paterno amor; 
Ora ni el llanto que la tumba riega 
Vuelve á la vida la marchita flor. 
De ángel tenía, y de dolor el nombre, 
Fatal enigma descifrado así: 
¡Dios lo decreta y en su amor destina 
Al cielo el ángel y el dolor aquí ! 



I4t F. A. DE FIGUEROA 



Al cumpleaños de tatíta 



Á NOMBRE DE UN NIÑO DE SEIS AÑOS 



Hoy de mi ausente tatita, 

¡Oh mamita! 
Celebra el día mi amor; 
De emoción mi alma se agita 
Y mi corazón palpita 
Entre el placer y el dolor. 



Aunque otro, dirige 
Mi mano infa^il, 
Son los pensamientos 
Dictados por mí; 
Por mí, en cuyo pecho 
De amor el buril 
Grabó un altaríto 
A tata y a tí. 



Por eso hoy no quiero 
Saltar ni bullir, 
Ni habrá camerito, 
Caja ni fusil; 
Pues quiero extasiado 
Gozar y sentir, 
De mi buen tatita 
El día feliz. 



POESÍAS DIVERSAS 



149 



¡Oh qué ansioso volaría, 

Mama mía, 
Si alitas me diese Dios! 
Mas, ¡ay! yo no sé qué haría, 
Porque mi alma en este día 
Se divide entre los dos. 

Quisiera en dos almas 
Mi ser dividir, 
Una para tata 

Y otra para tí; 

Mas tengo en desquite, 
Cual fino rubí, 
Un corazoncito 
Que os ama por mil. 

Si hoy tata lo viera, 
Diría entre sí: 
«Mi tierno querido 
« Se acuerda de mí. » 
Sí, sí, que me acuerdo, 

Y quiero aplaudir 
De mi buen tatíta 
El día feliz. 



150 



F. A. DE FIGUEROA 



Soneto improvisado en un convite 

AL 25 DE MAYO DE 181O 

<3omo un gigante, con tremenda saña 
Alzándose del polvo en que yacía, 
¡ No más esclavitud ! . . . . gritó este día 
El pueblo heroico que el Argento baña. 

En cien lides postrado el león de España 
El renombre argentino engrandecía, 

Y el grito que el gran pueblo repetía 
Retumbaba en el valle y la montaña. 

¡Salud hermoso sol! Tú independiente 

Le viste al fin triunfar . . . ,. ¿ Porqué tu rayo 

Hoy le alumbra con luz desfalleciente? 

Despierta ¡oh pueblo!, del fatal desmayo, 

Y grita alzando la gloriosa frente : 
jViva la libertad y el sol de Mayo! 



POESÍAS DIVERSAS 



151 



Aniversario del 25 de Mayo 



Oda 

[Ved al astro brillante, 
Con qué esplendor del horizonte sube, 

Y en el dosel de rozagante nube 

Se ostenta rutilante! 
Majestuoso se encumbra 

Y el almo suelo de la patria alumbra, 
Pareciendo que absorto considera 

Su imagen celestial en su bandera. 

Así un día brilló, nuncio divino, 

Cuando con pecho fuerte 

Lanzó el bravo argentino 
El eco grande : ¡ Libertad ó muerte ! 
Ante el león de Iberia .... A sus campeones 
Allí entre fiero espanto y convulsiones. 

Como heridos del rayo 
Los vio este mismo sol .... ¡ el sol de Mayo ! 

Toman en sí, y retumba 
Fiero el rugido del león de España, 
Del Potosí en la aurífera montaña, 

Y en los valles de Otumba. 

Al horrendo fracaso 
Es fama que del alto Chimborazo 
Se vio un espectro recorrer la tierra 

Y con roncos acentos gritar : ¡ Guerra 



F. A. DE FIGUEKOA 



Crece el furor y crece el ardimiento, 

Y al eco de venganza, 

De furores sediento, 
Empuña Marte la ominosa lanza; 
Hace rodar el carro furibundo, 

Y al descender estrepitoso al mundo. 

Retiembla el alto cielo, 

Y se inclina su bóveda hasta el suelo. 

Gomo eléctrica llama 
Cunde ^n los libres el celeste rayo. 
En tanto que á los hijos de Pelayo 

Igual rencor inflama; 

Así con varia suerte 
Vaga la destrupción, vaga la muerte, 
Cual^si la patria -fuera en su amargura 
A sumirse en su inmensa sepultura. 

Todo es sang;-e y furor; al fin dichosos, 
En las playas de- Oriente 
Los libres victoriosos 
Postran las iras del león rugiente, 
Que expirante sucumbe á tanto arrojo; 

Y dañado cpntra. el suelo con enojo 

Su sangrienta melena, 
Clavó las duras garras en la arena. 

Trozadas sus prisiones 
Alzó la patria victoriosa frente, 

Y al noble Artigas, General valiente. 

Debió tantos blasones; 
Mas hoy le ve en olvido 
En tierra extraña, y opresión sumido; 

Y en la cautividad, do anciano gime, 
¡Nadie le da favor, ni le redime! 



POESfAS DIVERSAS j|g 



Mas ¡ay! en pos del triunfo la anarquía 
Difunde su veneno, 

Y bárbara é impía. 

Rasga y destroza de la patria el seno; 

De serpientes y víboras crinada, 

La discordia se agita; y destemplada, 

Fatídica trompeta. 
Parecía anunciar torvo cometa. 

En tan mísero estado 
Tú, ¡oh patria! te preparas tus prisiones; 
Ya el lusitano apresta sus legiones 

A la lid preparado; 

Ya cual fiero torrente 
Se lanzan en los campos del Oriente, 

Y del mar los espacios cristalinos 
Cubre una selva de flotantes pinos. 

•• 
¡ Todo cede y sucumbe ! . . . • Semiviva 

Y anegada en su llanto,- 
Vi á la patria cautiva 

Trozado el cetro y desceñido el manto; 
Ora abatida en triste desconsuelo. 
Las manos aherrojadas alza al cielo. 

Ora con honda ira 
Por un heroico vengador suspira. 

Nueve veces en vano 
Opaco el sol de Mayo oyó sus preces, 

Y las tristes Hyadas nueve veces 

Inundaron el llano 

Con su luna inagotable, 
Hasta que el héroe invicto é indomable. 
Que saltó á nuestras playas el primero, 
Fué cual nuncio de muerte al extranjero. 



154 F. A. DE FIGUEROA 

¡Lavalleja inmortal! tu nombre y fama, 
Y la de esos valientes 
Que allí tu ardor inflama, 

Respetarán atónitas las gente$. 

Cese ya tu ostracismo, vuelve ansioso 

Como nuevo Temístocles virtuoso; 
No quiera el hado insano 

Hacer de un Escipión un Coriolano. 

¿Y quién los altos hechos 
De Rivera dirá, cuando animoso 
Vibró en Haedo el brazo poderoso? 
O bien cuando deshechos 
Los fieros escuadrones, 
Del potente opresor, salvó á Misiones? 
¿Quién al estrecho verso circunscribe 
La gloria inmensa del valiente Oribe? 

No más tremendo ante Ilion, armado. 
Se vio Aquiles furente 
Cuando hacia atrás turbado. 
Volvió al undoso Janto su corriente. 
Que en Sarandí se viera, y en el Cerro, 
Aquel héroe blandir el duro hierro. 
El hierro que en sus manos 
Fué terror de opresores y tiranos. 

¡Oh Sarandí glorioso! 
La falange oriental en tu ribera 
Postró á sus opresores. . . . Allí fuera 
El choque sanguinoso. 
Allí el lidiar tremendo, 

Y hubo cabeza que con golpe horrendo 
Dividió de sus hombros la cuchilla 

Y fué á parar sobre la opuesta orilla. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 



Al fin cual nueva estrella 
Se alza la patria libre. Ya en su solio 
De la ley en el sacro Capitolio 

Preside Themis bella. 

Doquiera, ansioso veo 
Fomentarse el saber . , . . Se alza un Liceo ; 

Y el alcázar tonante de Belona 

Hoy es verjel de Ceres y Pomona. ( i ) 

Viéronse en él los Lusos ostentando 

Sus relucientes mallas, 

O el bronce fulminando. 
Lanzar truenos y rayos sus murallas. 
De cañones, de brutos y de gente, 
Gimió oprimido el levadizo puente; 

Mas hoy, ya transformado, 
Es templo á la abundancia consagrrado. 

Todo doquier florece; 
El numen que produjo el sacro olivo 
Nos cubre con su egida, y el cultivo 

A las ciencias ofrece. 

Aquí el árbol frondoso 
De libertad se eleva, y delicioso 
Fructifica feliz, porque recibe 
Culto y respetos del invicto Oribe. 

Con su hálito fatal jamás la envidia 

Sus laureles marchite. 

Ni con baja perfidia 
ILa adulación hacia el error le excite; 

Y tú, ¡oh sol de Oriente! que te encumbras, 

Y que entre sirtes su bajel alumbras, 

Deja que con acierto 
Entre Scila y Caribdis tome puerto. 

(1) Alusión á la Cindadela de Monteyideo, transformada en mercado publico. 



144 F. A. DE FIGUEROA 



Un gemido 

A LA MEMORIA DE LA INTERESANTE JOVEN DOÑA 
EULOGIA PÉREZ 



Con tristes ecos la fatal campana 
Lanza en los aires funeral clamor, 
Que resuena en el pecho lastimado 
Como él hondo gemido del dolor. 

¡Eulogia, Eulogia! sin cesar repite 
Mísera madre, suspirando allí, 

Y al nombre amadé que su voz pronuncia, 
Su inmensa pena se refleja en mí. 

En larga lucha de esperanza débil 
Lámpara exhausta vacilar se vio, 

Y luego el soplo de la muerte apag^ 
Al astro amable que doquier lució. 

Sólo despojos y ataúd quedaron 
Del ángel bello cuya luz seguí; . 
El al regazo del celeste numen 
Vuela, y me deja sollozando aquí. 

¿Qué se hizo la estrella 
Que al alma extasiaba, 
La flor que exhalaba 
Aroma y candor? 
Mas ¡ay! que en mi pena 
Los cielos se placen 
Y hoy pálidas yacen 
La estrella y la flor. 



POESÍAS DIVERSAS j-^ 



¡Cuan tierno halagfaba 
Su encanto apacible, 
Porque era knposible 
Dejarla de amarf 
Jamás embriagaron 
Con llama más pura, 
La honesta hermosura 
Y el dulce mirar. 



Sin celos ni envidia 
Las bellas la amaban: 
Tal vez la miraban 
Cual ser divinal. 
Ya el casto Himeneo 
Tejíale ansioso, 
De mirto amoroso 
Diadema nupcial. 

Mas ¡ay! ese mirto 
De nítida albura, 
Cambió en la figura 
De infausto ciprés; 
Y en vez de su antorcha, 
El numen contrario 
Blandón funerario 
Depuso á sus pies. 

Jamás de mi pecho 
La imagen querida 
Se borre en la vida: 
Su altar está allíj 
Si el cielo lo ordena, 
Me humillo al mandato, 
Que rompa el retrato 
Hiriéndome á mí. 



15^ F. A. DE FIGUEROA 



De oscuros crespones 
Desde hoy enlutado, 
Resuene angustiado 
Mi humilde laúd; 
El sea el acento 
De una alma que Hora, 
E imagen sonora 
Del triste ataúd. 



POESÍAS DIVERSAS ^5^ 



Sobre el impuesto de luces 

Representación 

Señor Juez de Paz y miembros 
Que á la luz de un Asesor, 
Del impuesto sobre luces 
Componéis la Comisión : 

El que suscribe, empleado, 
No en el servicio de Dios, 
Sino en guardar de polilla 
Los libros de la Nación ; 

Del Museo y Biblioteca 
Desgraciado director, 
Pues aunque á musear se aplica, 
Nunca la biblia aprendió ; 

Guardando pájaros, bichos, 
Y fetos, y qué sé yo. 
Que en una y otra oficina 
Yacen oliendo á alcanfor; 

Para cuyos gastos, nada, 
Aunque en verso lo pidió. 
Le ha dado el actual Ministro, 
Ni menos su antecesor; 

El tal, pues, en claro estilo. 
No en pindárico bemol, 
Pues no templa su bandurria 
Por tan alto diapasón. 



1^ F. A. D? FIGUEROA 

A ustedes atentamente 
Expone que en su sección 
Tiene una jaula, ó casilla, 
Que los ojos le costó. 

Penas no panes le ha dado, 

Y así suceder debió. 

Que es anagrama de penas 
El nombre del constructor, {,i ) 

Casillas tenga por premio 
Ese industrioso español, 

Y que otro Panes le forme 
Las cuentas que él me formó. 

Donde entre picos y azadas, 
Tablas, lonas, clavaron. 
Se puso muy bien las botas 
Aunque á mi me descalzó. 

Mas dejemos por inútil 
Mi inocente digresión, 

Y al grano, porque la paja 
La lleva el viento veloz. 

La tal casilla, señores, 
Desde que el sitio empezó, 
Al poeta que subscribe 
No produce un patacón. 

Desde entonces el arriendo 
No me alcanza, como hay Dios, 
Para los pechos de luces» 
De sereno y de faroL 

(1) So llamaba Panes. 



POESÍAS DIVERSAS 



161 



Así es que con tantos pechos 
Deberé estar muy tetón, 
Bien que no hay leche que baste 
Cuando el niño es mamador. 



A la entrada, á la derecha, 
Vive un portugués barbón. 
El cual tiene dos ventanas, 

Y en la nariz otras dos. 

En el Arsenal, sin sueldo, 
El infeliz es pintor, 

Y en vez de pagarme, anda 
Pintando al padre Simón, 

Si le cobro, seis muchachos 
Me muestra, pues fué omisión 
El no hacerlo Dios tan rico 
Como lo hizo engendrador. 

Un Imperiales por nombre 
Tiene la otra habitación. 
Que es del hospital de heridos 
Sanguijuela ó sangrador. 

Este disfruta dos luces 
Que no es justo pague yo. 
Estando el mísero á oscuras 

Y ambos sin luz y sin sol. 

En vez de paga, lancetas 
Me muestra, y digo: á mí no. 
Guárdelas por si se enferman 
La Comisión ó el doctor. 



<& 



1G2 



F. A. DE FIGUEROA 



A las dos piezas de arriba 
El último ventarrón 
Dejándolas sin bonete, 
Las losas arrebató. 



Cuatro pequeños balcones 
Tienen, y en cada balcón 
Apenas cabrá, pujando, 
El gordo que los formó. 

Balconcillos de Pilatos 
Parecen, donde el Pretor 
Asustado, al tole-tole 
El ecce-homo pronunció. 

Allí una argentina habita, 
Digna de asilo mejor, 
Pues le da su ingrata suerte 
Un harnero por mansión. 

Son, los que habitan el patio. 
Parentela de color. 
Como: tía Juana, tía Rita, 
Tío Benito y tío Ramón. 

9 

Estos son de la pasiva, 
Y sus malungas las dos. 
Las que á fuer de lavanderas 
Le echan al diablo un jabón. 

Hay, á más, dos militares, 
Que sobre darles mansión. 
Acuden cual perdigueros 
A mi gazpacho y frijol. 



POESÍAS DIVERSAS 



163 



Los tales hijos de Marte 
Tienen tal tino y olor, 
Que en lo que es llegar á tiempo 
Son hijos de bendición. 

Si esos pobres me abandonan 
Por faltarles su ración, 
Repetiré el doñee eris, 
Como decía Argentó. 

Con que así, señores míos, 
Decretad en mi favor. 
Pues me haréis sacar la lengua 
Si me apretáis el cordón. 

No exijáis que tenga flema 
Porque no hay flema sin tos; 

Y Dios os dé, si sois duros, 
No flema, sino flemón. 

Por tanto, señores, pido 
Comisionéis un vedor, 
Que examinando mi jaula 
Informe en mi petición. 

Allí el portugués barbudo, 
La emigrada, el sangrador, 

Y las tías y los tíos 

Le echarán la absolución. 

Y vosotros, como espero. 
Decretaréis en mi pro, 

Y haréis justicia al poeta 
Que no cobra un patacón. 






164 



F. A. DE FIGUEROA 



. A las máscaras 

UN AMANTE OFENDIDO 

Canción 

Con protestas de pérfido halago, 
Ofrecióme mi ingrata perjura 
En los días de farsa y locura 
Su decoro y amor mantener; 
Ofrecióme de viles disfraces 
Abstenerse cual yo le pedía: 
¡Insensato del hombre que fía 
En ofertas de frágil mujer! 

Yo, seguro en mi prenda, miraba 
Otras bellas doquiera vagantes. 
Mariposas de amor inconstantes 
En comparsa demente y fugaz. 
Deploraba las víctimas ciegas 
De una farsa ridicula y vana. 
Tiernas flores que acaso profana 
Vil insecto con rico disfi-az. 

Desdeñando tan locos caprichos, 
A mi amada con íntimo aprecio 
Realzaba en elogios .... ¡ ah necio I 
Su falsía no pude antes ver. 
Ella aleve, sin fe ni cordura, 
Disfrazada también como aquéllas, 
La tormenta corría con ellas 
Olvidando decoro y deber. 



POESÍAS DIVERSAS 



165 



Como el tacto la lima á las flores, 
Como el cierzo di^iim su esencia, 
Así ofende la torpe licencia 
A una joven que estima su honor. 

Y mi amada, ¡ i^ran Dios ! á la orgía 

Y á los riesg-os incauta se atreve, 
Sin que al menos la máscara aleve 
Revelase su hermoso rubor! 

Sí, traidora, jamás de mi idea 
Esta ofensa se borra en la vida ; 
Su recuerdo renueva mi herida : 
¡Basta, basta! me fuiste falaz. 
Ni confianza, ni amores merece 
La que tiene con alma dañada. 
En la lengua lisonja estudiada, 

Y en el rostro mentido disfraz. 




166 F. A. DE FIGUEROA 



La gloria difícil, ó la dificultad vencida 



CUARTETA 



/ Ay del que naufraga en un 
Mar de penas, sin que en 
Puerto surgir pueda, cuando 
Él mismo es el mar ! ¡ ay de él! 



GLOSA EN DIÁLOGO 

Flérida — No quieras culpar, Fileno, 

De. crueldad lo que es temor, 

Que es un piélago el amor 

De mil precipicios lleno, 

Allí con tiempo sereno 

El naufragio es muy común. 

Doquiera hay riesgo, según 

La experiencia lo ha advertido; 

Y si hay escollo escondido, 

/ Ay del que naufraga en un ... 



Fileno — Comprendo .... Mas no hay dudar, 
Si en tan amable desliz 
Era el naufragio feliz 
Y era vida el expirar; 
Pero sin consuelo amar, 
¡ Esta sí es muerte, mi bien ! 



POESÍAS DIVERSAS ^gy 



Flérida — jAh, Fileno! mi desdén 

No acuses .... Ve que un amante 
Navega en un inconstante 
Mar de penas, sm que en, , . . 

Fileno — Suspende, hermosa homicida, 
La voz ; pues debes notar 
Que nunca pasó la mar 
El que no arriesgó la vida. 
Tú eres. Florida querida, 
El puerto que voy buscando; 

Y pues va el amor guiando 
En un mar tan proceloso, 
Dime: ¿cuándo en el dichoso 
Puerto surgir pueda? . . . .¿cuándo? 

Flérida — Yuélwey pastor, al sosiego. 

Que Amor gobernar no sabe, 

Y ha de irse á fondo la nave 
Si el piloto es niño y ciego. 
Un mar de ansias y de fuego 
Lleva en sí un amante fiel : 
¡Ay pobre de su bajel, 
Sirtes y escollos surcando! 

¿ Cómo ha de salvarse, cuando 
Él mismo es el mar? / Ay de él! 



168 



F. A. DE FIGUEROA 






Lamento patriótico 



Oda 



¡Oh Musa del dolor! tú que enlutada, 

Tristes endechíis mides ; 
Tú que al lamento y al dolor presides 
Del mísero mortal, á la an^-usllada, 
A la oprimida voz tu fuego inspira, 

Y la luctuosa lira 
Préstame ¡oh Musa! Y si al pesar que abrigo 

En el pecho ardoroso 
Quieres unir tu acento melodioso, 
Verás cuan tierna gemirás conmigo. 



Pues ya el monstruo tremendo 
De la discordia, aleve, 
La viborezna frente sacudiendo, 
Sangre vierte feroz, y sangre bebe; 

Y á desolar se atreve 

El suelo patrio con ' furor infando. 

Ya sus ojos agrestes 
Lanzan llama sulfúrica y siniestra; 

Ya en su horrorosa diestra 
Brilla el puñal del parricida Orestes, 

Y en sus hombros se mira 
La túnica fatal de Dejanira. 



\ 



POESÍAS DIVERSAS 



169 



Mas ¡oh bárbaro horror! Ya á las venganzas 

Miro cruzarse fratricidas lanzas ; 

Oigo el bronce tronar .... ; oh ansias fatales ! 

¡ Todos son orientales 
Y van á destrozarse ! El torpe acero 
Patriotas deponed. El bello día 

Alumbre placentero 
De dulce unión .... Mas ¡ ay ! ¡oh Musa mía, 

¿Quién el abismo cierra, 
Si á los ecos de paz responden: ¡ guerra í 



Ya se extiende el frenético alarido ; 

Ya estrepitoso suena 
El hueco bronce que en los campos truena 

Del UruLTuay florido; 
Y la patria infeliz dando un gemido 

Fatídico y ansioso, 

Que en Sarandí retumba, 
Lanzándose en el Río victorioso, 
«/ Aqití mi gloria fue y y aquí es mi turnha!^ 
Dice ; y al choque de su aug-usta frente 
Salta en forma de llanto la corriente. 



Mas todos gritan: ¡guerra! ¡Oh cruel infamia! 
¡Renuévanse las bodas de Hipodamia, 

Y el furor fratricida 
Del cruel Tyeste, del sangriento Atrida! 

¿Qué es esto, hados fatales? 
¿ Sangre queréis, y que la sangre sea 

De hermanos, de orientales ? 
¡Odiosa lid, sacrilega pelea! 

i Queréis que el mundo vea 
Derribarse los Hbres ciento á ciento ? 
¿Queréis almas frenéticas é insanas, 

Holocausto cruento. 



170 



F. A. DE FIGUEROA 



Y tributar de víctimas humanas, 

Como más digna ofrenda, 
Nueva hecatombe á Némesis tremenda? 
No será tanto horror, ¡oh Numen sacro 

Que á la patria iluminas! 
Ya miro la centella que fulminas 
De la discordia al fiero simulacro, 

Y ya los corazones, 
Abriéndose á las dulces emociones, 

La voz de unión y de amistad pronuncian. • 

¡Oh día de placer! ¡día dichoso 

Que anhelan y que anuncian 
Los que aman á la patria, presuroso 

Mueve tu curso y dora . 
Nuestro turbio horizonte con tu aurora! 

El pérfido extranjero 
Que aguza torpe el fratricida acero, 
¡ Cuál rugirá feroz ! El exterminio 
De este jardín de Edén es su esperanza, 

Y fijar con su lanza 
Sobre sus ruinas su fatal dominio. 

I Oh paz apetecida. 
Cubre á la patria con tu hermosa egida, 

Con tus alas brillantes! 
Y el Numen tutelar del patrio suelo. 
Con letrero de estrellas rutilantes. 

Inscriba allá en el cielo: 

« ¡ Hasta la muerte unión » Y en eco fuerte 

Repitamos: €¡ Unión hasta la muerte!» 



POESÍAS DIVERSAS y^^ 



Al 25 de Mayo de 1841 

Canto lírico 



Solé novo praclara luce, Libertas nascitur Orbi, 
Con nuevo sol, con luz esplendorosa, 
Surge en el Orbe Libertad hermosa. 

LA SERVIDUMBRE Y LA REVOLUCIÓN 



En vil tutela,' en servidumbre odiosa, 

La patria encadenada 
Largos años se vio, cautiva hermosa, 

Gemir desconsolada; 

Mas su llanto y lamento 
En el mar se perdían, y en el viento. 

Y el mundo que Pizarro 
Unció soberbio de la Iberia al carro, 

Sin gloria ni decoro, 

Ante un visir altivo 

Pagaba en sangre y oro, 
Aun la ignominia de vivir cautivo. 

Mas lució finalmente 
De América la aurora refulgente; 

Con armígero estruendo 
El suelo retembló, y el argentino 

¡Libertad! repitiendo, 
De honor y gloria se lanzó al camino, 
Hiriendo entonces con fatal desmayo 
Al ibero León, el sol de Mayo. 



172 



F. A. DE FIGUEROA 



¡Ved mortales el' sol que al heroísmo 

Inflamó en aquel día ! 
Es la antorcha inmortal, el astro mismo 

Que en Gabaón lucía 

Cuando al eco tremendo 
Del campeón- de Israel obedeciendo, 

Suspendió su carrera 
Violando absorto sus eternas leyes, 
Para alumbrar la ruina carnicera 
Del ejército infiel de cinco reyes. 



Empero, al argentino 
Más grandioso le ha visto el sol divino 

Lanzar el grito hermoso 
De ¡ muerte ó libertad ! y en el instante 

Derribar victorioso 
La alta diadema del real gigante, 
Sin que fuese motivo al vencimiento 
La protección de celestial portento. 



Al sagrado clamor que tempestuoso 

En las auras retumba, 
Deja alterado el Uruguay ,undoso 

Su cristalina tumba ; 

Y alzándose más fuerte 
Responde al eco : ¡ Libertad ó muerte ! 



Absorto y sin aliento. 
Tembló el tirano en su dorado asiento ; 

Conflagróse el Oriente, 

Y sus bravos campeones 

Grabaron re Tu ' g^ n ' e 
El sol de libertad en sus pendones. 



POESÍAS DIVERSAS 



173 



En fraternal destino 
Unido el oriental al argentino, 

Con asombro del mundo, 
En alzando glorioso su estandarte 

Lanzaron moribundo 
Al soberano León de su baluarte. 
Logrando así mirar la patria mía 
Su último parasismo y su agonía. 



174 F. A. DE UGUEKOA 



La libertad 

Heroico al pueblo doquiera 
Siguió en triunfante carrera 
De su astro .al claro arrebol, 
Trepó los Andes con gloria, 

Y de victoria en victoria 
Llevó en su estandarte al sol. 

É irguiendo su cuello, 
Magnífico y bello 
Miró el porvenir; 
Resonaron mil himnos en coro, 

Y sus triunfos en páginas de oro 
Como estrellas se vieron lucir. 

Hace su explosión la guerra, 
Retiembla en tomo la tierra. 
Sucumbe el bando servil, 

Y del abismo profundo , 
Libre, independiente un mundo 
Se alza con faz juvenil. 

Adorna su frente 
Aureola luciente 
De raro esplendor ; 
Sus grandezas publica la fama 
Por el orbe que atónito exclama : 
¡A los libres de América honor! 

Como estrella que brilla en la altura. 
Cual candida rosa que adorna el jardín, 
La América libre, tan joven, tan pura, 
Se ostenta adornada con gloria sin fin. 



POESÍAS DIVERSAS 



175 



Inaugura SU ley con respeto, 

El mando de Iberia divídese en dos, 

Y surge la patria al alto decreto 

No menos sublime que el fiat de Dios. 

Abre el genio sus hondos arcanos. 
Sucede á las sombras feliz claridad ; 
Cayó el feudalismo, y ven los humanos 
Regir sus destinos Razón é Igualdad. 

La bandera del sol esplendente 
En mares remotos miróse lucir, 

Y vieron las playas del Plata y Oriente 
La industria y las artes con ansia afluir. 

A las auras la patria se eleva 
De en medio á las sombras, cual nueva Sión; 
La gloria en sus alas benigna la lleva, 
Sus hijos la miran con tierna efusión. 

Sublimando su gloria y grandeza, 

Por libre la Europa la aclama también, 

Y al gorro triunfante la regia altiveza 
De fuerza ó de grado le dio el parabién. 

Libre ya de servidumbre. 
La América á la alta cumbre 
Se alza con marcha veloz; 
Y en majestuosa cadencia, 
I Libertad ! [ Independencia! 
Conclama unísona voz. 

Mas, ¡ ay ! de repente 

Un pueblo valiente. 

De nombre inmortal. 
Embriagado de lauros y honores, 
En la blanda molicie y horrores 
Se adormece con sueño letal. 



176 



F. A. DE FIGUEROA 



La anarquía 

Del caos, que turbio brama, 
Lanzando sulfúrea llama 
Surgió fantasma cruel 
Que al alma inspira pavura. 
De horrenda forma y figura 
Cual ministro de Luzbel. 

¡He aquí la anarquía! 

Rugiendo decía. 

Con eco infernal, 
A Icis turbas que inflama é irrita; 

Y en sus garras sangrientas agita 
Duros grillos y agudo puñal. 

El monstruo horrible su letal veneno 
Difunde en torno, y el horror creció, 

Y desgarrando su turgente seno, 
Otros cien monstruos á la luz lanzó. 
De su letargo los campeones fieles 
Se alzan confusos en fatal tropel, 

Y fascinados, y á la vez crueles, 
Reinó el desorden que se vio en Babel. 

La patria invocan y la ley sagrada,' 

Y patria y leyes la venganza holló; 
Esgrimen ciegos fratricida espada: 
¡Matarse pueden y entenderse no! 

Feral discordia, que el Averno enciende, 
Nació de un crimen; le siguieron mil, 

Y en sangre y sangre, recrear pretende 
Nefanda plebe su furor febril. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 



¡Hela angustiosa y en horror sumida. 
Mísera esclava la que fué deidad ! 
Hela, mostrando su profunda herida, 
Clamando al cielo la infeliz ciudad! 



178 



F. A. DE FIGUEROA 



El porvenir 

En medio á tanta amargura, 
Del caos la niebla impura 
Rasga un celeste esplendor ; 
La fantasnia se evapora, 

Y el sol de Mayo en su aurora 
Cambia en consuelo el dolor. 

Huye la anarquía 
Y atroz tirapía, 
¡ Oh Dios de bondad ! 
Todo cede al eléctrico rayo, 

Y los hijos del Inca y de Mayo 
Reconocen su antigua deidad. 

Al astro esplendoroso 
Miras, ¡oh pueblo inerme! 
Como Israel cautivo 
Al sacro Jehová los ojos vuelve. 

No faltará en tu amparo 
Un Gedeón valiente. 
Que de Horeb y sus turbas, 
Con espada invencible te liberte. 

Ni un Josi'as piadoso, 
Que exaltando tus leyes, 
De entre fieros escombros 
Tu Código perdido desentierre. 






POESÍAS DIVERSAS j-g 



Alza el tremendo grito: 
Verás al monstruo aleve, 
Fantástico esqueleto, 
Que al soplo de tus iras se disuelve. 

Tal es, ¡oh ciudad gloriosa! 

Profética y misteriosa 

De tu hado la eterna ley: 

No sucumbe esclavizada 

La que vio á sus pies postrada 

La alta corona de un rey. 

Tu día esplendente 

Verás, y de Oriente 

La unión general; 

Y mimada del astro divino, 

¡Oh princesa del río argentino! 

Reivindiques tu gloria inmortal. 




180 F. A. DE FIGUEROA 



Soneto en portugués 

A UN MAESTRO DE ESCUELA, MAL PENDOLISTA Y PEOR 

COPLERO 

Tenho lido as asneiras que indiscreto 
Fez um tolo, que eu tinha por gaiato, 
Mas agora já pensó que de facto 
Elle está doudo, e doudo bem completo. 

As suas letras nao s^o as do alphabeto, 
O seu verso é confuso como um mato, 
E assim como um pintor póz .... Isto é gato. 
Elle deberá por .... isto é soneto. 

Noto tendo ordem, nem lei, como o confesa, 
Como un selvagem vive, ou como um burro, 
E eu ainda mais direi .... Nclo tem cabera. 

Refresca os teus miólos com esturro, 
Mestre infeliz, e paga-me ésta pe^a, 
Dando-me com um verso, ou com um zurro. 



POESÍAS DIVERSAS ^g^ 



La defensa del inconstante 

(Traducción libre) 



No tengas, Ismenia, celos 
Porque obsequio á tantas bellas; 
Pues en mi pecho, sobre ellas, 
Tienes el cetro y dosel. 
De tu semblante las gracias 
Adoro en otros semblantes; 
Son mis pasos inconstantes. 
Mas mi corazón es fiel. 

Confieso que á Irene he dado 
Nocturna cita, en secreto. 

Y que á Dorina, indiscreto. 
Sigo con tenaz ardor. 

¿Qué importa? mi pecho ansioso 
Así ensayar imagina. 
Con la Irene y la Dorina, 
Finezas para tu amor. 

Pedí á Nicandra un rulito. 
Porque en lo rubia te iguala, 

Y contemplo aquella gala 
Como un destello de tí. 
La tierna risa de Isbela 
Me acuerda tu dulce risa, 

Y los billetes de Elisa 
Los que me escribes á mí. 



183 



F. A. DE FIGUEROA 



Robé á Clara un solo beso 
Por extravagancia loca; 
Ponderábanme su booa, 
Pero la tuya es mejor. 
Logré un abrazo furtivo 
De Luisa, estando enfadada, 
Sólo por ver si irritada 
Te imitaba en el furor. 

Si al nombrarte, algunas veces 
El nombre de otra pronuncio, 
Bien la turbación anuncio 
Que inspiras á mi alma tú. 
También riñes porque á Silvia 
Di una joya . . . . ¡ qué tontera ! 
Pues sabes que si pudiera 
Te daría á tí un Perú. 

Mi pensamiento ardoroso 
Es cual abeja entre flores, 
Que á todas susurra amores 
Y prefiere una entre mil; 
En tomo gira inconstante, 
Tal vez les da una picada, 
Pero la miel delicada 
La busca en la más gentil. 

Cuanto más entre rivales 
Temas perder tu conquista, 
Tanto más verás la lista 
De tus triunfos aumentar; 
Verás cómo esas sirenas. 
Que tú mis reinas llamabas, 
No son reinas, sino esclavas, 
Que á tus pies se han de postrar. 



POESÍAS DIVERSAS 



183 



Un corazón sólo tengo, 

Y es tuyo, ¡oh flor de las bellas! 
Pues hasta en los brazos de ellas 
Por tí mi fe suspiró. 

De sus bellezas la cifra 
Tú eres, do Amor admirado 
Las gracias ha compendiado 
Que entre otras mil repartió. 

Tres Julias te sacrifico, 
Dos Nices y seis Violantes, 

Y otras menos elegantes 
Que desdeño con rigor. 

¡Oh Ismenia! en fulgente carro 
Por tus rivales tirada, 
Sube de mirto adornada, 
Al Capitolio de amor. 

Ven y en las aras del Numen 
Jura un premio á mi ternura; 
Allí verás mi fe pura. 
Tu triunfo y mi amor verás; 
Mas deja que ame en tu sexo, 
Sin que me acuses de ingrato, 
Los fragmentos de un retrato 
En que dividida estás. 



Ig4 • F- A- E)E FIGUEROA 



El duelo fraternal 

A la muerte del valiente capitán don Jacinto Orttz 

La amable y sensible 
Gentil Deocelina, ( i ) 
La tierna argentina 
Con alma oriental, 
En fúnebre canto 
Su angustia revela, 
Mas nada consuela 
Su pena inmortal: 

¡ Q^é puñal ! 

¡ Qué tormento ! 
Ni alivia el lamento 
Su pena inmortal. 

« ¡ Oh caro Jacinto ! 
« ¡ Oh hermano ! » decía, 
« ¡ Oh guerra que impía 
« Destruyes mi amor! 
« ¡ Con dardo inhumano 
« La parca furente 
« Cortó de repente 
« Tus días en flor! 

« ¡ Oh rigor! 

« Dura espada, 
« Que hirió despiadada 
« Tus días en flor! 

( 1 ) Anagrama del nombre Celedonia. 



POESÍAS DIVERSAS 



185 



« En duro conflicto 
€ La patria se viera 
« Clamando doquiera: 
« ¡ Valientes, venid ! 
« Y al punto ardoroso 
« Al campo el primero 
« Acudes guerrero 
' c Cual bravo adalid. 

« Y en la lid, 

€ Entre lanzas, 
« Mil lauros alcanzas 
« Cual bravo adalid. 

« Mi pecho cien veces 

« Ansioso ha latido 

« Al verte ceñido 

« De gloria marcial; 

« Dorados ensueños, 

« Fugaces honores, 

« Que hoy cambia en horrores 

« Un golpe fatal. 

« i Fiero mal! 

« ¡ Dura queja ! 
« Dos víctimas deja 
« Un golpe fatal. 

« Un día el combate 
« Trabóse, ¡ oh destino ! 
« Con hierro asesino 
« Le cercan en él; 
« Cien lanzas le hieren, 
« El lidia, y postrado, 
« Ultima un malvado 
« Al bravo doncel : 

« ¡ Ah cruel ! 

« ¡ Homicida ! 
« ¡ No arranques la vida 
« Al bravo doncel! 



18G 



F. A. DE FIGUEROA 



« Allí pereciendo 
« Con muerte inhumana, 
« No pudo tu hermana 
« Tu pecho escudar; 
€ Ni en míseiro alivio 
« Lograron sus ojos 
« Tus caros despojos 
« Con llanto bañar. 

« ¡ Qué pesar ! 

« ¡ Suerte odiosa ! 
« ¡Ni al menos tu fosa 
« Con llanto bañar ! » 

Así Deocelina 
Al joven valiente 
Cantaba doliente 
En triste laúd, 
Y en torno la patria 
Pronuncia llorosa: 
« A su alma gloriosa, 
« ¡ Honor y salud ! » 

Y virtud 

Y heroísmo 
Responden lo mismo: 
/ Honor y salud/'» 



/ 



POESÍAS DIVERSAS 



187 



Contradanza poética 

A mis copleros antagonistas 

Sobre versos disertando 
Panu7icio y Tio Cartabo'n, 
Sendos tragos de carlón 
Chupaban de cuando en cuando. 
En esto, á un lado arrojando 
La suela y de engrudo el pote, 
Embadurnado en cerote, 
« No iguala, » dijo el vejete, 
« El cisne del Miguelete 
« Al cuervo del capirote, » 



MEDIA CADENA 

De Malambruna y Palanca 
No iguala el cantor mohino, 
Ni á mí, que en verso divino 
Anuncié d la Dama blanca; 
Y si Baco con su tranca 
Me alumbra, ó con su linterna, 
Haré mi bandurria eterna; 
Oirán el grande y el chico, 
Mis rebuznos de borrico. 
Mis chaconas de taberna. 



108 F. A. DE FIGUEROA 



ALEMANDA SOSTENIDA 

Un zapatero histrión 
Con Panuncio consultaba 
Sus coplas, en que ensartaba 
Sarcasmos de bodegón; 
Mas respondió un socarrón 
A sus torpes desacatos: 

¡Dice bien Poncio Pilatos! 

Puesta la pluma en la jeta, 
Caló el mugriento bonete, 
Diciendo entre sí el yejete : 
¡Soy hombre de gran chaveta! 
Que así cuesta el ser poeta 
Como el remendar zapatos. 
¡Dice bien Poncio Pilatos! 

¿Por qué rehusa el combate 
El censor, y se contiene? 
¿Será decir que me tiene 
Por zopenco y botarate? 
Pues sepa que soy un vate, 
Que no trata con pazguatos. 
¡Dice bien Poncio Pilatos! 

Yo que hice un saínete burdo 
En la escena tan festivo; 
Yo que en ella hago d lo vivo 
De beodo y de palurdo, 
¿He de sufrir con absurdo 
Su censura y malos tratos? 
¡Dice bien Poncio Pilatos! 



POESÍAS DIVERSAS 



189 



Componga usted un poema, 
Exclamó con voz gatuna ; 
Muera la infiel Malambruna, 

Y que arda Troya en la quema, 
Pero no ande usted con flema, 
Sino .... rompemos los platos. 

¡Dice bien Poncio Pilatos! 

Vamos pariendo al igual 
Versos de suave facundia, 
Los unos oliendo á enjundia. 
Los otros á unto sin sal; 
Que nos oiga ese oriental 
Maullar como un par de gatos. 
¡ Dice bien Poncio Pilatos ! 

Ya que estamos sin pesetas, 

Y en el olvido profundo. 
Vamos jorobando al mundo 
Metiéndonos á poetas; 

Bien que al fin de servilletas 
Sirvan ouestros garabatos. 

¡Dice bien Poncio Pilatos! 

En discordante sonido ] 
El concierto ya empezaba, 

Y cuando éste rebuznaba 
El otro daba un graznido; 

Y el censor gritó aturdido 
Golpeando la boca á ratos: 

¡Dice bien Poncio Pilatos! 



190 



F. A. DE FIGUEROA 



Lamento fraternal 
A LA MEMORIA DEL JOVEN DON RAMÓN PALACIO 

Endechas 

Recibe, sombra amada, 
Los ayes que te envía 
En doliente armonía 
Mi fraternal amor; 
El corazón que en llanto 
Se exhala y se deslíe, 
Deja, que te lo envié 
Deshecho así en dolor. 

Ven, caro hermano, 

Que aun yerto y frío 

Al aicdor mío 

Revivirás ; 

Mas |ay! que sólo 

Penas espero, 

Y el bien que quiero, 

¡Jamás, jamás! 

En brazos de Anfitrite 
El pérfido elemento 
Fué tumba y monumento 
De aquel que tanto amé; 
Así en la opuesta orilla, 
Para aliviar mi pena, 
Mil veces en la arena 
Tu nombre escribiré. 



POESÍAS DIVERSAS 



191 



Mis tristes lágrimas 
Irán mezcladas 
Con las oladas 
Del mar cruel. 
Como mis ojos 
Se las ofrecen, 
Tal vez tropiecen 
Con él, con él. 

jAh mar! que me has robado 
La lumbre de mis ojos ; 
Vuélveme sus despojos, 
¡Conduélete de mí! 
Mi fraternal ternura 
En él se concentraba; 
Tal vez pofque le amaba 
Por eso le perdí. 

Ya amar no debo: 
De amor renuncio, 

Y ni aun pronuncio 
La voz amar; 
Pues si lo intento. 
Mi afecto sigo, 

Y sólo digo: 

¡Ah mar! ¡ah mar! 

Cual tortolilla gime 
En tomo al caminante 
Que su nido y su amante 
Le roba sin piedad, 
Así en tomo á la playa 
Las náyades imploro, 
Y el mar contemplo y lloro 
En triste soledad. 



192 



F. A. DE ÍIGUEROA 



Cuando esperaba 
Gozo y consuelo, 
Mandóme el cielo 
Pena y horror. 
¡Triste recuerdo 
Cómo me hieres! 
¡ Qué agudo eres, 
Dolor, dolor! 

Y tú, mar insensible, 

Que el alma me has quitado, 
Turgente y agitado 
Te arrastres con afán; 
Turbias tus fieras ondas 
Se asalten y confundan, 

Y al abismo se hundan 
En hórrido huracán. 

Y aquel tesoro 
Sálvelo el cielo. 
Que verlo anhelo 
Más que el vivir; 
Que aunque de pena - 
Luego sucumba. 
Quiero en su tumba 
¡Gemir, gemir! 



POESÍAS DIVERSAS 



193 



Epodo 

(Do Horac io )' 

Oda 7> 

K\J FÜEBLO ROMANO ( I ) 

¿ Adonde, adonde os despeñáis impíos ? 

¿Por qué empuñáis de nuevo el hierro Jiífátisto ? 

¿Poca sangre latina, por ventura. 

Se ha vertido en los mares y los campos? 

No para que el romano los soberbios" 

Alcázares quemase de Cartagfo, 

Ni para ver cruzar la Sacra vía ' 

Al indócil bretón encadenado, 

Sino para que Roma por sí misma 

Caiga arruinada como anhela el partho. 

¿El furor os arrastra, ó ciego encono^, 

Ó acaso el crimen?..., ¡Responded insanos! 

¡Y en su conciencia heridos se pasmaron! 

Mas ellos callan .... palidecen mudos .... 

¡ Ay cuál oprime á Roma el hado acerbo, 

Por el bárbaro crimen del hermano. 

Cuando corrió del inocente Remo 

Sangre, á sus nietos de valor sagrado ! 



(1) E«t4 traducción fué hecha como por apuesta, tan ceñida al original, ^«e casi tiene 
el minmo número de palabras que él, para probar que no es imposible ^aAécir en verso 
á Horacio sin largas paráfrasis. 



\ 



194 F. A. DE FIGUEROA 



El dolor de una hermana 

A LA MEMORIA DE DON EULOGIO GONZALEZ 

Canción 

Cara sombra, mi acento afligido 
De la tumba evocarte quisiera, 
O el suspiro volar á la esfera 
Donde gozas celeste salud. 
Yo te llamo, y al nombre querido 
Sej renueva mi herida reciente, 
Y resuena con eco doliente 
Cual gemido, mi triste laúd, 

Doquiera tu imagen 
A mí se presenta, 

Y luego se ausenta 
Cual leve vapor; 

Y el pecho me anuncia, 
Con eco angustiado. 
Que sólo me es dado 
¡Morir de dolor! 
¡Morir de dolor! 

Nunca hubiera la bárbara muerte, 
Caro hermano, tu vida ofendido, 
Si en los riesgos yo hubiera podido 
Con mi pecho tu pecho escudar. 
Mas, jay triste! negóme la suerte 
Que abrazara tus yertos despojos; 
Ni en su llanto pudieron mis ojos 
Tu ignorado sepulcro bañar. 



POESÍAS DIVERSAS 



195 



De lauro guerrero 
Ceñida la frente, 
Supiste valiente 
Morir con honor. 
Yo en vano á la Parca 
Ansiosa he llamado, 
Pues sólo me es dado 
¡Morir de dolor! 
¡Morir de dolor! 

Precursora del hórrido estrago 
I^ trompeta sonó de anarquía, 
Y á la patria que aflicta gemía 
Acudiste cual rayo veloz. 
De aquel día sangriento y aciago 
La memoria fatal me rodea : 
¡Aun conservo perenne en la idea 
El recuerdo del último adiós! 

Las lanzas que fieras 
Tu sangre vertieron, 
El pecho me hirieron 
Con furia mayor; 
Pues sufro el martirio, 
Y está decretado 
Que sólo me es dado 
¡Morir de dolor! 
¡Morir de dolor! 

De un presagio funesto agitada 
Una espina punzante me hería, 

Y la noche lo mismo que el día. 
Anhelaba con ansia gemir. 

De repente, de horror traspasada. 
De mi pecho se arranca un lamento, 

Y era entonces que el hierro sangriento 
Nuestras almas osó dividir. 



lOfi 



F. A. DE FIGUEROA 



Por hondas heridas 
La vida exhalabas : 
Tal vez me llamabas 
Con triste clamor. 
Mas ¡ay! yo no pude 
Morir á tu lado, 

Y sólo me es dado 
¡Morir de dolor! 
¡Morir de dolor! 

Ya la muerte cubrió con su manto 
Al hermano que fiel me quería; 
Mas mi pecho infeliz lograría . 
En mis ansias consuelo tener, 
Si pudiera con fúnebre canto 
A los cielos alzar sus loores, 
Y una ofrenda de llanto y de flores 
Cada día en su tumba ofrecer. 

Sin esta esperanza. 
Sucumbo afligida, 
Perdiendo la vida " 
Con lento rigor; 
Pues llevo en el pecho 
El hierro clavado, 

Y sólo me es dado 
¡Morir de dolor! 

¡ Morir de dolor ! 



POESÍAS I»VERSAS ^ 



Al cumpleaños de un amigo 

Copa poética 

En copa esploidentey do luzcan con arte 

Diamantes y perlas de inmenso valor, 

Hoy, Santiagot, quisiera ofrendarte 

Mil salados de aprecio y amor. 

Sobre tí un ángel extic»ida 

Sus alas de oro y zafir, 

Y él guarde y defienda 

Tu dulce existir. 

Y así alcances 

Ser sin par, 

Y lauros 

Grozar; 

Sí, 

Sí. 

Vivir; 

Sí. 

Sí 

Lograr 

Alegría; 

Y por eso yo quiero en tu día 

En la copa esplendente brindar. 



imm 



198 F. A. DE FIGUEROA 



Media caña de sonsonete 

Ya Rosas sus sayones 
Manda al combate : 

Un mate de oro ofrezco 
Al que más mate. 
Y ya asustadas 

Van dadas al demonio 
En tres bandadas. 

El tigre á la patria 
Espera arruinar, 

Y la . patria es pera 
Que él no ha de tragar. 
Si, cual se susurra, 
Hacen' la invasión, 
Llevarán su zurra 
Como otra ocasión; 

Y esta media caña 
Oirá en el clarín, 
Con cierto concierto 
Que haga retintín: 

Media caña, 
Caña roma. 
Turco terco, 
leme y toma. 
Muía mala. 
Macho mocho. 
En Cagancha 
Dan bizcocho. 



POESÍAS DIVERSAS 



199 



El toruno tirano 

Brama en su puesto, 
Más su brillo y grandeza 

Todo es supuesto. 

Clara es la trampa, 
Que es su pompa salvaje 

Pompa de pampa. 

Pues su poderío 
Es mera ilusión, 
Por más que se esmera 
En darse opinión. 
El de nuestra patria 
Amaga el confín, 
Con fin de tocamos 
Violón y violin; 
Doquiera que imprime 
Su planta brutal, 
Suplanta las leyes 
Con torpe puñal. 

Caña blanca. 
Caña prieta, 
Zurra al zorro 
Por trompeta. 
Mano mona, 
Mano manca. 
En sus lomos 
Tronco y tranca. 

Todo oriental, de verle 

Que en sangre nada, 
Se horroriza, y no quiere 

Deberle nada; 

Y si convida 
Con indultos, no acepta 

Quedar con vida. 



200 



F. A. DE FIGUEROA 



Aunque infame precio 

Confiera al servil. 

Nada quiere el libre 

Con fiera tan vil. 

Su misión cumpliendo, 

Pide sumisión 

De esclavo al~ Oriente: 

¡Loca pretensión! 

Mas todo ese fuego 

De su ira marcial, 

Es pira, que espira « 

Al soplo oriental. 

Caña gorda. 
Caña flaca. 
Sólo buscas 
Baco y vacas. 
Mira moro. 
Triste trasto, 
Cómo comes 
Poste y pasto. 

A la fuerza esa chusma 

Viene arrastrada, 
Y esforzada se nombra 

Porque es forzada; 

Y por novela 
Les cuentan que el Oriente 

Duerme y no vela. 

Ya el clarín resuena: 
¡Malvados, oid! 
Ó id fugitivos 
O á muerte venid. 
A su eco el tirano 
El sueco se hará, 



poesías diversas 201 



Capitán Araña, 
Quedándose allá. 
Venga el que ha jurado 
Ley, patria y honor, 
. Y el voto confirme 
Con firme valor. 

Caña de india. 
Caña pampa, 
Sólo entiendes 
Trompo y trampa. 
Pollo pillo 
De año y uña, 
Ya te espera 
Caña y cuña. 

Sus clarines sonoros 
Tocan llamada : 
Son oros los que buscan, 

Y hallan espadas. 
Si los hostigan 

Van al monte, d se pasan 
Porque no ligan. 

Vengan d batirse : 

Dése la señal. 

Que abatirse nunca 

Supo el oriental. 

¡ Venganza, patriotas ! 

Consufna el furor 

Con suma presteza 

A esa horda de horror. 

Y cuando sumisa 

Ó muerta esté aquí, 
Su misa de réquiem 
Cantémosle así: 



302 



F. A. DE FIGUEROA 



Caña verde. 
Caña seca, 
Quien le rompe 
Poco peca. 
Botarate, 
Botavara, 
Ni eres junco, 
Ni tacuara. 



POESÍAS DIVERSAS goe 



Al prendedor de Amelia 

( Improvisado ) 

A esa linda mariposa 

Que de Amelia el pecho esmalta, 

Sólo la vida le falta 

Para ser más venturosa. 

Allí entre una y otra rosa 

Diera envidia al dios de amor, 

Fabricando con ardor 

En tan divino verjel 

La más delicada miel 

De la más hermosa flor. 



304 



F. A. DE FIGÜEROA 



Los siete dolores 



Cántico 



CORO 

/ Salve, triste 'viuda / 
¡Salve,, tierna madre 
De los afligidos! 
/ Dulce vida, salve ! 



AL PRIMER DOLOR 



( La profecía del Sa7tto Simeón) 



Del santo profeta 
La espada anunciada, 
Ya, madre angustiada. 
Te hirió el corazón. 
Cual triste paloma, 
Doquier, dolorida, 
Llevas en la herida 
Clavado el arpón. 

CORO — Salve triste viuda, etc. 



POESÍAS DIVERSAS 



205 



AL SEGUNDO DOLOR 

{La fuga al Egipto) 

De Heredes huyendo 
Con tu hijo inocente, 
Sufriste doliente*' * 
Penuria mortal; 
Tú seno amoroso 
Le abiigá y tú aliento, 
Mas cada lamento 
Te clava un púñal.- 

CORO — Salve triste viuda, etc. 

AL TERCER DOLOR 
( Buscando al niño perdido ) 

Con triste congoja 
Buscabas perdido 
ají niño guerido, 
Tu encanto, y tu bien. 
Tres, días el cielo 
Te vio en agonías^ . 
Y el, cáliz tres días 
Bebiste también. 

CORO — Salve triste viuda, etc. 



Illb 



206 



F. A. DE FIGUEROA 



AL CUARTO DOLOR 

{Encontrando d Jesús en la calle de la Amargura) 

Llegado ya el tiempo 
Que el Dios padeciera, 
Con ansia más fiera 
Buscaste á Jesús : 
Al fin le has hallado, 
¡Oh agudo tormento! 
Herido y sangriento, 
Cargando la cruz. 

CORO — Salve triste viuda^ etc. 

AL QUINTO DOLOR 

(Viendo expirar d sti Hijo en la cruz) 

¡Qué inmenso martirio 
Sufiíste, María, 
Cuando en su agonía 
Miraste á tu amor! 
Al pie del madero 
Su sangre recibes: 
¡El muere, y tú vives 
Para más dolor! 

CORO — Salve triste vitida^ etc. 




POESÍAS DIVERSAS 



207 



AL SEXTO DOLOR 

(Recibiendo en sus brazos á Jesús muerto) 

¡Oh tórtola triste, 
Que huérfana Ilotas! 
Ya al Hijo que adoras 
Sin vida le ves. 
Su sangre y tu llanto 
Le bañan las sienes; 
¡Ay, que ya le tienes 
Por última vez! 

CORO — Salve triste viuda^ etc. 

AL SÉPTIMO DOLOR 

{Al dejar sepultado d su Supremo Hijo) 

Ya entre sombras yace 
Tu sol eclipsado, 
Ya le han sepultado: 
¡Oh lance cruel! 
Al mármol te abrazas 
Llorando afligida,. 
Pues tu alma y tu vida 
Sepultan con él. 

CORO FINAL 



¡Salve, triste viuda! 
¡Salve, tierna madre 
De los ajiigidos • 
¡Diilce vida, salve! 



20S F. A. DE FIGUEROA 



A una joven que sin maestro ni estudios pintó 
una bella imagen de Dolores 

Esa imagen dolorosa, 

Dulce Pepita, es tan bella, 

Que has acreditado en ella 

Tu habilidad prodigiosa. 

De inspiración misteriosa >>> 

Tu pincel goza el favor, 

Pues en tu obra superior 

Hablan con rara hermosura 

Lo inmenso de la amargura, 

Lo inefable del amor.' 

Inspirada de los cielos, 
Sin estudio precedente. 
Tienes el arte en tu mente, 

Y en tu idea los modelos. 
Sigue en tus gratos desvelos, 

Y con pincel inmortal 
Haz la copia angelical. 
De tu cara, Marcelina, 

Y será imagen divina 
Si iguala al original. 



POESÍAS DIVERSAS 



209 



Salterio 



Chara da 



En tierra y mar, mi primera 
Se cría y se considera 

Mineral. 
Incorrupta y transparente, 
Tiene virtud ciertamente 

Sin igual; 

Grato y delicioso aroma, 
Cual tú, mi segunda encierra. 
Rico arbusto que la tierra 
Produce abundosa en sí; 

Y aunque tu valor, ¡oh Filis! 
A todo tesoro excede, 

El que lo tiene bien puede 
Decir que te tiene á tí. ( i ) 

Muchas veces mi tercera 
Hago, por cualquier tontera. 
Sin querer, 

Y olvido mi ingrata suerte ; 
Otras veces lo hago al verte. 

De placer. 



(1) El que lo tiene, tiene té. 



210 



F. Á. DE FIGUEROA 



Si tú lo haces embelesas, 
Mostrando tantas riquezas 

De valor, 
Que me da celos y enojos 
De que gocen otros ojos 

Tal primor. 

Con otro significado 
Fecunda el valle y el prado, 

Ó se ye 
Destruir la campiña entera, 
Sin dejar rastro siquiera 

Donde fué. 

Es mi todo, en conclusión, 
Si sus partes equilibro. 

Un libro; 
Tomado en otra acepción, 

Oración, 
Y en el musical concento 

Instrumento. 

Filis: ya en este argumento 
Tienes, si lo has descifrado. 
Para el cántico sagrado 
Libro, oración é instrumento. ( i ) 



( 1 ) Esas tres cosas significa la palabra Salterio. — Véase el Diccionario. 



POESÍAS DIVERSAS 



211 



Al pueblo Argentino 

Improvisación 

¡Helo allí, bebiendo hiél, 

Y opreso, al pueblo Argentino, 
Más que Roma con Tarquino, 
Más que cautiva Israel! 
Brindo contra el monstruo infiel, 
Contra el torpe CatUina, 

Y plegué á Dios queden su ruina 
Se alce con heroico empeño. 

Un Junio Bruto porteño, 
Ó una Judit argentina. 




312 



F. A. PE FIGUEROA 



El mate 

Enigma 

Con esférica figura. 
De fuerte y lisa corteza, 
Del coryó rabo prendido 
Nací arrastrado entre .yerbas. 

Mi rubio colof á veces 
Con oscuro tirite alteran, 

Y formándome una boca. 
Tripas y entrañas me llevan. 

Con otras de amargo gusto 
Mi cóncavo vientre llenan, 

Y para gozar su quilo 

Con agua hirviente me queman. 



POESÍAS DIVERSAS 213 



Egecuté 
Cha r a da 

Cuatro letras pronunciadas 
Can separación precisa, 
Dan una palabra, Elisa, 
Que es reina de las charadas. 

Esto es bien raro, por Dios, 
Pues son de un modo exquisito, 
Cuatro sílabas lo escrito, 

Y cuatro letras la voz. 

Las áos primerea me dan 
La interjección ó conjuro. 
Que me sirve en un apuro, 
Cuando me acomete un can. 

Pero es bueno que se note. 
Que cuando el perro es tenaz, 
Es más pronto y eficaz 
El conjuro de un garrote. 

Bajo otra acepción tomado, 
En cualquier carruaje está, 

Y si él falta no andará 
El reloj más delicado. 

La tercera es, entretanto, 
De cierta avecilla el canto 

Singular, 
Que con monótono acento 
Repite una vez y ciento 

Sin cesar. 



214 F. A. DE FIGUEROA 

Y la ctiarúa, en conclusión, 
Que un doble sentido encierra, 
Ya es arbusto de la tierra. 
Ya es parte de la oración. 

Mas, parte oblicua no más. 
Cuando en el otro sentido 
Es un néctar conocido. 
Más gfrato que el hipocrás. 

Una orden, Elisa, á mí 
Me disteis en cierto día, 

Y yo el todo repetía 
Al decir que la cumplí. 

Tú que el nombre saber ya 
Quieres, y en lo que consista. 
Gratis, sabrás que á tu vista 
En esta cuarteta está, ( i ) 



( 1 ) Nótese que las letras iniciales de esta última cuarteta, empezando de abajo para 
arriba, son : E, O, Q, T. 



POESÍAS DIVERSAS 



215 



Al hermano afectuoso' 

Cumpleaños 

Para celebrar tu día 

Y en tu honor, 
I Oh hermano del alma mía! 
Tu amante hermana te envía 
Esta ofrenda y esa flor.- 

Y enviarte quisiera 
Su fiel corazón, 
Por- prenda de afecto 
La más superior. 
Porque á par del tuyo, 
Con firme adhesión. 
Sólo un ser tuvieran 
Unidos los dos. 

De tu hijo y tu esposa amante, 

¡ Qué placer ! 
Vivas en la unión constante. 
Viendo entre aplauso incesante 
Serenos días correr. 

Siendo en las virtudes 
Modelos de aquel 
A quien venturosos 
Debimos el ser; 
Aquél que ya habita 
Los cielos y ve. 
Que en mí tus finezas 
Renuevas por él. 



216 F. A. DE.FIGUEROA 

Huérfana en la edad florida, 

Le perdí; 
Mas tú alivias mi honda herida, 
Pues hallo en mi triste vida 

Mi ampara y consuelo en tí. 

•♦ 

Cual suele una estrella 
A,l nauta regir, 
O el olmo robusto 
Sostiene á la vid, 
% Así halla doquiera 

Que vuelve hacia tí, 
Su guía y su escudo 
Tu hermana infeliz. 

Por eso en día tan fau5to, 

Mi anhelar 
Es rendir este holocausto, 
Y un amor puro, inexhausto, 
Al que es mi ángel tutelar. 

Pon, hermano, á prueba 
Mi afecto, y verás 
Si hay otro en el mundo 
Más fino y leal; 
Pónlo, y yo con ansia 
Sabré acrisolar, 
Sublimes ejemplos 
De amor fraternal. 



POESÍAS DIVERSAS 



217 



Limonada 
Charada 

De mi primera mitad 
(Hecho por Dios, y sin dolo) 
Salió el rey único y solo, 

Y de más antigüedad. 

De origen tan inferior 
Como esa pri^nera es, 
No se vio otro igual después, 
Ni en posesiones mayor. 

Todo cuanto él adquiriera, 
Do su grande imperio funda, 
Se formó de mi segunda. 
Que es menos que mi primera. 

En esta segunda yo 
Miro al revés y completo 
El nombre de aquel sujeto 
Que de la otra salió. 

Este rey, ha siglos ya, 
Fué reducido á primera, 

Y el gran reino que obtuviera 
A segunda lo será. 

Un grato néctar se ve 
En el total reunido ; 
Si aciertas, yo agradecido 
Un vaso de él te daré. 



218 



F. A. DE FIGUEROA 



La hermosa bandera 

LE BEAU DRAPEAU 

Canción guerrera en francés, por la música y con el coro de la Maraellesa. En la bendición 
de la rica bandera presentada por las damas orientales & la Legión francesa de Motn* 
tevideo. 

Peuple franjáis, loin de la France, 
Soutiens toujours ce nom fameux! 
Léve-toi! brandissant la lance 
Réduis en poudre un monstre affreux'! 
Race fidéle, autant que brave, 
Défends les droits d'un peuple ami; 
Mort- aux tyrans ! Qu'á ce grand cri 
Tombe a tes pieds la horde esclave. 

CHCEUR fJDe la Marseillaise) 

Aux armes y citoyens ! 
Formez vos hataülons! 
Marchons, marchons, 
QiCun sang t'mpur 
Abreuve nos sillons ! 

Ce beau drapeau, présent des belles, 
Nous remplira d'un noble ardeur ; 
Nous saurons, combattant pour elles, 
Le soutenir au champ d'honneur. 
Aux trois couleurs de la Patrie 
Jurons la palme, ou le trepas; 
Ce beau drapeau ne se rend pas: 
Plutót la mort que Tinfamie! 

CHCEUR —Aux armes, citoyens, etc. 



POESÍAS DIVERSA? 



219 



Tu dors Brutus .... Et sans vengeance 
Sont égorgés nos champions! 
Noble sang que le monstre lance 
Contra ta foudre, et les canons. 
Aux fils de France point d'entraves! 
lis vengeront ce sang chéri: 
A leur tonnerre ont tressailli 
Les égorgeurs et les esclaves. 



CHCEUR — Aux armes, citoyens, etc. 



Royaume, Empirc, et République, 
Gloires d' Argel, Friedland, Lu9on, 
Enflammant notre ardeur civique, 
Tout réunit ce pavillon ! ( i ) 
Si tant de droits son equivoques, 
Nous méprisons nos détracteurs; 
.Ce beau drapeau annonce aux coeurs 
L'embléme heureux de trois époques! 

CHCEUR —Aux armes, citoyens, etc. 



Lorsque vengeurs de tant de crimes, 
Nous rentrerons brillant d'honneurs, 
Au milieu de nos chants sublimes 
Résonneront des tristes pleurs. 
Héros sans vie, á la misére 
Un peuple accourt: dormez en paix! 
De Vorpheline d'un franjáis 
Tout oriental devient le pere / 



(1) La bandera simbolizaba tros épocas. Tenía los tres colores actuales de la francesa. 
El águila del Imperio sobre la asta y los emblemas republicanos en el centro. 



^<%m: 



^ V 32) **• A. DE FTGÜEROA 



CHCEUR FINAL 



Aux armes, cttoyensí 
Formez vos bataillonsi 
Marchons, marchons, 
Qu'un sang imfur 



Abreuve nos sillons ! 



POESÍAS DIVERSAS 



221 



Al Jefe de policía 

Representación de un Comisario 



A vos, de la policía 
Digno Jefe y director, 
Que un puesto de tal valor 
Regís con noble energ^ía; 

A vos, incansable Antuña, 
Que purgáis, sin ser ]Le-Ruá, 
Al pueblo, de ésos que acá 
Llaman gente de la uña. 

Llego con grande rubor, 
Y con más hambre á fe mía, 
A pediros este día 
No plata, sino favor. 

Bien sé que en el mismo afán 
Os halláis, y no hay razones 
Para pediros calzones 
Si estáis cual San Sebastián; 

Mas mi apuro es tan urgente. 
Tan dura mi situación. 
Que os hago mi profesión 
Descalzo y no penitente ; 



■éA^ 



222 F. A. DE FIGUEROA 

Y no es bien que en las derrotas 
De la fortuna y sus tratos, 
Anden unos sin zapatos, 

Y otros se pongan las botas. 

Este es de mi petición 
El objeto: vos, propicio. 
Con extender un oficio 
Me sacaréis de aflicción. 

Hacedló con brevedad: 
Veremos si algo se alcanza; 
Mas no me deis esperanza 
Cuando busco caridad. 

Y que no sea en papel 
El socorro, es cosa clara, 
Pues, vendido, no alcanzara 
Para comprar ún cordel. 

Pues si al sawStre le voy yo 
Con papel de morondanga. 
Me dará un corte de manga 
Mas corte de capa, no. 

Así arrastro sin consuelo 
De la suerte los albures, 
Pues de perseguir tahúres 
Ya ando con el pie en el suelo. 

Y es imposible, pardiez. 
Que los cace como el gato, 
Que los meta en un zapato 
Si no los tengo en mis pies. 



POESÍAS DIVERSAS 



223 



Porque en mi penoso afán. 
Falto de lo necesario, 
¿Qué vale ser Conii-sario 
Si no digo comt-pan? 

Mi casa, si bien se nota, 
Es un nuevo Paraíso, 
Que en ella es caso preciso 
Andar todos en pelota. 

O es Israel en prisión, 
Que chupándose los dedos, 
Mira en poder de los Medos 
La tierra de promisión. 

Así cuando ando en pesquisa 
De vagos, y entro á un café, 
Doy grave sospecha que 
Voy á oler lo que se guisa. 

Si hay de ingleses reunión, 
Huyo y me aprieto el ombligo, 
Que pienso que hablan conmigo 
Cuando dicen .... comilón. 

A im mesón de macarroni 
Entro y demando un budín, 
Y me asusta el galopín 
Con decir .... due patacom. 

Mis medias, y no es patraña. 
Sin cañas y sin plantillas 
Están, pues las pobrecillas 
Son medias de media caña. 



224 ' F. A. DE FIGUEROA 



Y aunque desparejas son, 
Bien pueden ser parejeras, 
, Pues siempre andan á carreras, 
Pero no de salvación. 



Mi sombrero. . . .y ved, señor. 
Que salto de abajo arriba, 
Pudiera servir de criba 

O más bien de secador. 

* 

Cortas de genio, ó de hechura, 
Dos camisas tengo, y callo, 
Pues cada una, sin ser gallo, 
Se pasó de compostura. 

Son de faldones avaras. 
No encubrirán un secreto ; 
Mas no diréis que me meto 
En camisa de once varas. 

Mi capa, según se ve. 
Es, por su antigua estructura, 
La capa de la Escritura, 
Cuando se embriagó Noé. 

Mas hoy, corta, entrepelada. 
Si á mamarse aquél volviera, 
Las carnes no le cubriera. 
Porque ya es capa capada. 

Una levita poseo 
De mangas cortas y estrechas. 
Que nadie atina, á derechas. 
Si es levita o fariseo. 



POESÍAS DIVERSAS j» 



Y, por fin, es tan prolijo 
Mi mal, que mi prenda amada, 
No bien le hago una guiñada, 
Cuando ya me pare un hijo. 

Así mismo, en el crisol 
De tanto apuro fatal, 
Abrigo una alma oriental 
Dentro de un pecho español. 

Pero no os quiera cansar 
Con relación tan difusa. 
Pues ya no sopla la musa^ 
Ni es fuelle para soplar* 

Por tanto, y en conclusión, 
Pues ya en la víspera estamos 
Del gran día en que exaltamos 
La civil Constitución, 

Al son de plectro ó guitarra, 
Y en disonantes cuartetas. 
Pide. . . . justicia y pesetas, 
El Comisario Sagarra. 



226 F. A . DE FIGUEROA 



De la unión la fuerza 

( Improvisación ) 

Dos manos unidas son, 

O más bien, un tiempo fueron, 

Nuestro emblema . . . . ¿ Qué se hicieron 

Esos símbolos de unión? 

Hoy celos, odio, ambición, 

Nos debilitan insanos: 

Júntense otra vez las manos, 

Que en la unión la fuerza está, 

Y el pueblo al punto verá 

La ruina de los tiranos. 



POESÍAS DIVERSAS 



227 



Al día feliz de una amiga 



El luto y la angustia 
De un hado infeliz, 
Que afligen doquiera 
Mi triste vivir, 
Hoy desaparezcan 
De en tomo de mí, 
Porque es de mi amiga 
El día feliz. 



¡Oh, cuál se insinúa 
Un gozo sutil, 
Do sólo las penas 
Saben residir! 
Mi pecho al consuelo 
Torna á revivir, 
Porque es de mi amiga 
El día feliz. 



Este nombre, siempre 
Dulce para mí, 
Hoy hace mi pecho 
De gozo latir'; 
Nombre que hoy pronuncio 
Una vez y mil. 
Porque es de mi amiga 
El día feliz. 



r. A. DE FIGXJEROA 



Ya entonan las aves 
Gorjeos sin fin, 

Y ostentan las flores 
Su pompa y matiz ; 
Ya Febo difunde 
Rayos de rubí, 
PcM-que es de mi amiga 

El día feliz. 

¡Oh amiga del almal 
Puedas tú vivir 
Cercada de goces 
Que tuve y perdí; 
Mas 3'^a tal recuerdo 
Debo reprimir, 
Porque es de mi amiga 
El día feliz. 

Tu esposo, que al cielo 
Plegué garantir 
Digno de su patria 

Y digno de tí, 
Pueda hoy venturoso 
Su dicha sentir, 
Porque es de mi amiga 

El día feliz. 

Tus hijos te ofrezcan 
Con gracia infantil, 
La tierna diamela 

Y el suave jazmín; 

Y ledos aplaudan. 
Cual yo desde aquí. 
Porque es de mi amiga 

El día feliz. 



POESÍAS DIVERSAS 



229 



En fin, dulce amiga. 
Dígnate admitir 
Los votos que forma 
Mi afecto por tí; 
Afecto que acaso 
Toca en frenesí, 
Porque es de mi amiga 
El día feliz. 



230 F. A. DE FIGUEROA 



El morir ó el padecer 

CUARTETA 

Morir es corta fineza, 
Vivir amando es mejor, 
Que el que vive padeciendo 
Hace mérito mayor. 

Glosa 

Agobiado de pesar 

Por tu desdén homicida, 

Sólo me es cara la vida 

Porque así te puedo amar; 

Sé que muriendo he de hallar 

El descanso con certeza, 

Mas no quiero un bien que empieza 

Por donde tu amor termina. 

Que en una pasión tan fina 

Morir es corta fineza. 

Como en el crisol el oro 
Más acendrado aparece, 
Así se acrisola y crece 
Mi amor en amsirgo lloro; 
Si muero porque te adoro, 
Triunfará, sí, tu rigor; 
Pero más prueba su amor 
Quien más resiste á la suerte: 
Así, para más quererte. 
Vivir amando es mejor. 



POESÍAS DIVERSAS 



2SI 



Dulce me fuera el morir, 

Si la triste sombra mía 

Dentro de la tumba fría 

Pudiera amar y sentir; 

Mas si allí ha de concluir 

El bien que en amar comprendo, 

Prefiero vivir sufriendo, 

Pues menos mérito alcanza 

El que muriendo descansa 

Que el que vive padeciendo. 

Así quiero, entre rigores 
Y en tanto fuego muriendo, 
Como el fénix renaciendo, 
Ser salamandra de amores; 
Pues si alcanzar tus favores 
No es dado á mi tierno amor, 
Confesará tu rigor, 
Viendo mi fe sin mudanza, 
Que el que ama sin esperanza 
Hace mérito mayor. 



2»2 



F. A. BE MGUEROA 



£1 partido de oposición 



Letrilla 



La oposición se delata 
Ella misma en su consejo: 
Lo que ella qui^e es manejo. 
Lo demás es patarata; 
Contra el Gobierno desata 
Su furor; y él dice á eso: 
A. otro can con ese hueso. 



Todos los actos son malos 
Del Gobierno, y en su tema 
Danle palos porque rema, 

Y porque no rema palos; 

Y al brindarle- estos regalos 
Le dan de Judas el beso: 

A otro can con ese hueso. 



Sabio un ministro trabaja, 

Y con tino financiero 
Convierte el cobre en dinero, 

Y en trigo la inútil paja ; 
Inmensos males ataja, 

Y dicen: ¡Jesús qué exceso! 

A otro can con ese hueso. 



rOESIAS DíVELlSAS 233 



Triste á la patria deploran, 
Sin crédito, honor, ni eisilo; 
Hacen lo que el cocodrilo: 
Sobre su víctima lloran. 
Dicen que la aman y adoran, 
Que quieren su nombre ileso . . 
A otro can con ese hueso. 



Si obra bien la autoridad 
La envidia vil les asalta, 
Y si en un ápice falta, 
La vulneran sin piedad; 
Por la unión y libertad 
Diz que escriben ex profeso: 
A otro can con ese hueso. 



Llámanse muy candorosos 
Patriotas de oposición, 
Cuando solamente son 
Disidentes revoltosos ; 
Y añaden fueron virtuosos 
Cuando fué el país opreso: 
A otro can con ese hueso. 



Con fantasmas singulares 

A los débiles asombran, 

Y para un riesgo se nombran 

Nuestros dioses tutelares ; 

Pues son santos .... de pajares 

Si se les forma el proceso. 

A otro can con e§e hueso. 



234 F. A. DE FIGUEROA 

En fin, bravos diéntales, 
Ya veis sus maquinaciones. 
Pues obras y no razones 
Prueban á los liberales ; 
Decid, si veis de los tales 
Algún hipócrita impreso: 

A otro can, 

A otro can con ese hueso. 



POESÍAS DIVERSAS 



235 



£1 Sacrís Solemniis 

Traducido literalmente ( i ) 

En la sagrada fiesta, 
Con gozo reunidos, 
De lo íntimo del alma 
Suenen cantos festivos ; 
Su ser renueve el hombre, 
Cesen antiguos ritos, 
Todo nuevo aparezca: 
El corazón, las obras y los himnos. 

Hoy la cena postrera 
Cantamos, en que Cristo 
Del cordero y los ácimos 
Dio el banquete divino; 
Conforme á los legales 
Privilegios cedidos 
A los antiguos padres 
De la ley en los tiempos primitivos. 

Y después del cordero, 
Simbólico principio. 
Por último regalo 
Les dio su cuerpo mismo; 
Por sus sagradas manos 
(Indudable prodigio), 
Todo á todos fué dado, 
Y á cada cual entero é indiviso. 



(1) E3 ilastrfsimo señor Obispo de Buenos Aires, en su Rescripto de 2 de Abrí] de 
18^, concedió 40 días de iodulgencia por la lectura de cada estrofa de esta traducción^ 



236 F. A. DE FIGUEROA 



Allí al débil presenta 
Manjar confortativo, 
Y de su sangre el néctar 
Fué á los tristes alivio, 
Diciendo: «Aqueste cáliz 
« Que os presento y os brindo 
« Tomad, y bebed todos. » 
Y obróse al punto divinal prodigio. 

Así se instituyera 
Tan alto sacrificio, 
Cuya oblación concede 
A solos sus ministros; 
A ellos tan sólo es dado. 
Ante el ara sumisos, 
De la alta Eucaristía 
Gozar y repartir el beneficio. 

De los ángeles come 
El hombre el pan divino. 
Término y complemento 
De la ley y sus ritos; 
Portento inescrutable 
Que hace á un Dios infinito. 
Alimento y sustancia 
Del humilde, del pobre, y siervo mismo. 

A tí, Deidad suprema, 
Trina y Una, pedimos 
Que así nos favorezcas. 
Cual te adoramos finos; 
Por tu senda nos guía 
Al término propicio, 
Hasta gozar dichosos 
La luz resplandeciente de tu Empíreo. 



POESÍAS DIVERSAS 2SI 



Astronómico 
Enigma ó charada 

Antes que ningún mortal, 
(En dos sílabas) se viera 
Brillar mi parte primera^ 

Y aun existe siempre igfusA 

Muchos de este nombre son 
Los formados aquel día, >: *^ 
E incógnitos todavía ^ '-> 

Hay muchos sin filiación.' 

En mi segíindd hallarán 
Tres ^abas en dos Voces, 
Que esdrújulos y veloces, 
Nada significarán. 

Mas pronunciada la tal 
Con detención expresiva. 
Contiene una negativa, 

Y el nombre de un animal» 

Gran luz, no feo ajitmáU 
Muestra este enigma patente, 

Y eso es lo que claramente 
Diciendo está mi total; 

Bien que este todo, en rigor. 
En sola una vez explica 
El sabio que se dedica 
A un estudio superior* 



238 



F. A. DE FIGUEROA 



Canto funeral 

A la memoria de la jove^i doña Rosario Maguna de 
Veracierto 

Triste tañido la fatal campana 
En la alta torre repetir se oyó, 
Eco solemne que la muerte anuncia 
Del ser amable que la Parca hirió. 

Hondo gemido del adiós postrero 
Que exhala el mundo cual sonora prez, 
En pos del alma que radiante y pura 
Sube ante el trono del divino Juez. 

Ya sus despojos, que abandona al suelo, 
Guarda en el templo la enlutada cruz, 

Y un catafalco vacilando alumbran 
Tristes blandones con opaca luz. 

Sacros ministros en funéreo canto 
Alzan plegarias de piedad y amor, 

Y al nombre amado resonar se oyeron 
Dos tiernos ayes que arrancó el dolor. 

Como el suspiro de un ángel 
De humanas penas herido. 
Así ese nombre querido 
Vibrando á dos almas fué. 
Y era Rosario aquel eco 
De emoción dulce, y penosa. 
Combinación misteriosa 
De su nombre y de su fe. 



POESÍAS DIVERSAS 



239 



Joven esposa que al mundo 

Virtud y amor inspiraba, 

Si un cielo en torno formaba, 

¿Por qué no ha sido inmortal? 

Voló cual fugaz paloma, 

Y ora sucederse veo 

A la antorcha de himeneo 

Los cirios de un funeral. 

¡ Hela allí, eclipsada estrella ! 
Blanda, apacible, aun sin vida. 
Exhalar como adormida 
Destellos de su virtud. 
Las vírgenes y matronas. 
El huérfano, el indigente, 
Riegan con llanto doliente 
Las franjas de su ataúd. 

Fiel tortolilla, entre arrullos, 
A par del consorte amado. 
Contempló el cielo admirado 
Un alma sola en los dos ; 
Porque era un ángel humano. 
Un talismán de ternura, 
Emanación dulce y pura 
De un pensamiento de Dios. 

Mas el conyugal cariño 

No obtuvo una prenda amable, 

Por que hoy beba inconsolable. 

Amargo acíbar sin miel ; 

O no siendo el mundo ingrato 

Digno de joya tan rara, 

No quiso Dios que quedara 

Ni un trasunto de ella en él. 






210 ^ F. A. DE FIGUEROA 



La amante madre sus glorias 
Cifrando en la fiel pareja. 
Ve im p(M"venir que refleja 
Celajes de c«-o y carmín ; 

Y adorando su tesoijlb, 
Miraba en su faz serena 
El candor de la azucena, 
La suavidad del jazmín. 

Así entre ilusiones gratas 
Sus corazones se mecen, 
Nubes que se desvanecen 
A un soplo de la Deidad. 

Y hoy ven entre luto y Uahto, 
Volar sus ensueños de oro; 
Sombra y polvo es su tesoro, 
¡La tumba es su realidad! 

¡ Sombra sólo es aquí ! . , . • Mas su alma pura 
Ceñida de inocencia y albo tul, 
En alas de celestes Paraninfos 
Subió á los astros de la esfera azuL 

Ya la angustia y zozobras mundanales 
Dejó con raudo vuelo en pos de sí,. 

Y otra patria inmortal le abre grandiosa 
Sus puertas de diamante y de rubí. 

Allí al solemne hosaiuia los querubes, 
Con delicia inefable, ante el Señor, 
Se cubren con sus alas, y aun cubiertos 
Les deslumbra los ojos su esplendor. 

En éxtasis Rosario, allí contempla 
Relámpagos de inmensa majestad, 

Y el dedo omnipotente señalando 
A un círculo que dice: ¡Eternidad! 



POFSÍAS DIVERSAS. 



241 



A la victoria de Cagancha 



5.^ ANIVERSARIO 



¡ Salud compatriotas, al día grandioso, 
Recuerdo indeleble de gloria inmortal! 
¡Salud al sublime campeón generoso 
Que alzó victoriosa la enseña oriental! 

Magníficas salvas y dianas festivas 
Al sol de Cagancha saludan . . . . ¡ Oid ! 
En torno resuenan los himnos y vivas 
Al pueblo indomable y á su alto adalid. 

El sol en tal día, funesto al tirano, 
De su horda sangrienta la ruina alumbró; 
Hoy mismo el recuerdo le asusta, que en vano 
Un lustro en sus alas el tiempo llevó. 

Al trueno del bronce, que el triunfo celebra, 
El monstruo argentino se ve estremecer, 
Y en fiero despecho, cual torpe culebra. 
Sus propias entrañas quisiera morder. 

Mas ¿cómo de nuevo bramando se lanza, 
¡Oh patria! en tu esfera, su ejército atroz? 
¿Olvida el tirano su excelsa venganza, 
O arrostra insensato Jos rayos de Dios? ( i ) 

/ Esta composición fuv escrita en Montevideo, en Diciembre de 1844, estando la 
plaza sitiada por el numeroso ejercito del Dictador argentino Rosas. 



242 



F. A. DE FIGUEROA 



Tal es su destino: un vértigo infausto 
Le ofusca soberbio, y su horda infernal, 
Ejemplo espantoso, sangriento holocausto 
Será ante las iras del pueblo oriental. 

Y ya de su estrago vislumbra el decreto : 
¿Do están los que fueran dos veces diez mil? 
¡La tierra los traga! He allí en esqueleto, 
Herido de espanto su ejército vil. 

Dos años batallando 
A innumerables hordas 
Brazo á brazo, el Oriente 
Indomable resiste, y las devora. 

Ya en feroces angustias 
Braman en vano ahora 
De verdugos y esclavos 
Fieras falanges que el infierno aborta. 

Mas ] ay ! en cien combates, 
Do al vandalismo arrollan^ 
¡ Cuantos héroes, ¡ oh patria I 
Compraron con su sangre tus victorias! 




¡Cuántos otros, que el hierro 
Ó ej plomo atroz destroza, 
Sortt jjIll^^O venganza, 
~ ^^"^f* tu gloria ! 

m grito 
iosat 

landíendo 
vencedoras- 



j€ 




POESÍAS DIVERSAS 



243 



Sí, guerra, y guerra á muerte, 
A esa serpiente odiosa, 
A quien trague el abismo 
De hirviente sang^re en tempestuosas olas. 



¡Mil vidas el infierno 
Le dé en su infausta hora, 
Que en expiación le hicieran 
Su agonía más larga y espantosa! 



Y la inocente sangre 
De sus víctimas todas. 
Cual derretido plomo, 
¡Caiga sobre su frente gota á gota! . 

Entonces, ¡oh patria! cien pueblos hermanos 
Del astro de Mayo la luz gozarán, 
Y rotos los hierros de odiosos tiranos, 
Tu nombre y tus glorias al cielo alzarán. 



244 F. A. DE FIGUEROA 



Ál desembarco del General Rivera 

(Improvisación) 

De la injusticia y rig-or 
Triunfó Rivera el querido, 

Y hoy un generoso olvido 
Es su venganza mejor; 
Ya recobró su esplendor 
La ley antes decadente, 

Y en los ámbitos de Oriente 
Resonó esta voz divina: 

« Nadie de un pueblo domina 
La opinión omnipotente. » 



POESÍAS DIVERSAS 



245 



Al doctor don Eusebio Donado 

RECUERDO PUESTO AL PIE DE UNA NOTICIA BIOGRÁFICA 
DE SU VIDA, QUE ÉL MISMO HABÍA ESCRITO 

De patrióticas penas agobiado. 
Respetado de todos y querido. 
Este buen ciudadano ha fallecido 
Minada por los años su salud. 
En honrosa indigencia su familia 
La falta llorará del padre amado, 
Que en herencia tan sólo le ha dejado 
Ejemplos de lealtad y de virtud. 

Digno alumno de Themis, en su esfera 
Con la ley defendía al inocente ; 
El derecho y justicia solamente 
Guiaron su razón, no el interés. 
Por eso desdeñando el fausto y oro, 
Palacios, como pudo, no ha tenido. 
Que apenas á la tierra ha merecido 
Para una humilde fosa siete pies. 

La patria que adoptó miraba esclava 

Y al brasilense Imperio sometida, 

Y se extinguió su dilatada vida 
Cuando rayaba el sol de libertad. 

Y libre ya esta patria, ¡ oh ingratitudes ! 
El ciudadano fiel yace olvidado, 

Pero aquí este recuerdo le ha grabado 
Como digno epitafio la amistad. 



246 



F. A. DE FIGUEROA 



£1 gallo 
Enigma 

Soy sultán que en mi serrallo 
No admito competidor ; 
Empero mis favoritas 
No gozan buena opinión. 
Roja diadema me adorna; 
El traje Dios me lo dio, 
Y aunque carezco de dientes 
Tengo fama de cantor. 



POESÍAS DIVERSAS 



247 



Al cementerio 

( Improvisación ) 

Tú que ciego en el placer 
Cierras del alma los ojos, 
Contempla en estos despojos 
Lo que eres, lo que has de ser; 
Ven á este sitio á aprender 
Del hombre la duración. 
Que en esta triste mansión 
De desengaño y consejo. 
Cada tumba es un espejo. 
Cada letra una lección. ( i ) 



(1) Esta décima se halla en el cementerio del Salto, sobre el arco del frontis. Allf la 
aprendió el que esto escribe siendo niño, y allí la aprenden muchos y la admiran otros 
sin saber de quién es ; pues por no sé qué razón no hay al pie nombre de autor. De todos 
modos es eterno honor para la Musa del noble vate, que después de haber electrizado 
con la letra de su himno á los vivos, pronuncia eternamente su consejo austero il manera 
de verbo bíblico, desde aquel humilde retiro de los muertos. M, /?. 



248 



F.. A. DE FIGUEROA 



Carroilada 

Charada 



Por pies ajenos se mira 
Mi parte primera andar, 

Y menos que poco tiene 
Quien tiene la otra cuitad. 

Empero mil maravillas 
Sacó de ésta el inmortal, 

Y ei que la usa en un verbo ( i ) 
Vence las olas del mar. 

Mi todo es para la guerra 
Objeto tan esencial, 
Que tal vez ningún corsario 
Sin él se pueda encontrar. 



( 1 ) Él que wxdai tiempo del verbo nadar. 



■rf*aii.. 



POESÍAS DIVERSAS 349 



Al General don Fructuoso Rivera 



EN EL ANIVERSARIO DEL TRIUNFO DE MISIONES 



(Improvisación) 



¡Gloria á los orientales! En tal día 
Rivera, el inmortal, triunfó en Misiones, 
E Ibicuy en sus ondas repetía 
Los ecos de placer y aclamaciones. 
Cuando injusto poder le perseguía, 
El añadió á la patria más blasones: 
¡Viva el héroe! que siempre esclarecido 
Es mds grande cuando es más perseguido. 



250 



F. A. DE FIGUEROA 



A los héroes de Misiones 
( Improvisación ) 

El gran Fructuoso y Bernabé, guerrero, 
Pozólo, Iglesias, Cejas y Salado, 
Mieres, Seijas, Lasota y Caballero, 
Dubroca y Sosa, en fin, el desgraciado. 
Son los doce oficiales cuyo acero 
Afianzó en el Brasil su apostolado; 
Misioneros de patria, estos campeones 
Cumplieron la misión de las Misiones. ( i ) 



Otra improvisación 

En tal día, con placer. 
Miles de indios, á Rivera 
Aclamaron, porque él era 
Quien les llevó vida y ser; 
Hoy, astutos y nocivos. 
Sus envidiosos, alerta. 
Se acuerdan de una India Muerta, 
Y olvidan mil indios vivos. 



(1) Digaos son de^ honorífica memoria los doce jefes y oficiales que con un peinado de 
bravos soldados tomaron los pueblos de Misiones el 22 de Abril de 1828. Sus nombre» 
gou: Brigadier General don Fructuoso Rivera ; jefes y oficiales los señores don Bernabé 
Rivera, don José Augusto Pozólo, don Manuel Antonio Iglesias, don Mariano Cejas, don 
Gregorio Salado, don Francisco de Lasota, don Felipe Caballero, don Eustaquio Dubroca, 
don Juan Seijas, don Secundino Mieres y don Jos6 Sosa. Éste último fué tomado por 
don aianuel Oribe y fusilado con dos soldados más. 



POESÍAS DIVERSAS 



251 



£1 Dies irse (i) 

TRADUCIDO Y AMPLIFICADO EN DÉCIMAS CASTELLANAS, 
AUTORIZANDO LAS AMPLIACIONES CON TEXTOS DE LAS 
SAGRADAS ESCRITURAS. 



Dies trce, dies illa, 
Solvet sceclum in favilla. 

/ Dta de saña y furor ! 

En aquel dtd temido, 

En pavesas convertido 

Será el mundo ante el Señor. 

¡He allí los astros, ¡qué horror! 

Chocáiidose en fiera lid! (2) 

Del polvo, ¡oh muertos! surgid; 

La hora tremenda ha sonado : 

Asi lo han vaticinado 

La Sibila con David, 



Teste David cum Sibylla. 



( 1) El ilusü-ísimo señor Obispo de Buenos Aires, don Mariano Medrano y Cabrera, por 
rescripto de 2 de Abril de 1835, concedió 40 días de indulgencia por la lectura de cada 
déciiua de esta traducción. 

(2) Sobre esto turbaré el cielo, y se moveíA la tierra de su lugar A causa de la iodig» 
nacida del Señor de los ejércitos, y por el día de la ira de su furor. — Isaías, cap. 13, 
ver». 13. 



252 



F. A. DE FIGUEROA 



Quantus tremor est ftiturus, 
Qícando Judex est venturus, 

f^Oh cuánto será el temblor 
Cuando venga el Juez temido, 
Y el sol en sangre teñido, ( i ) 
Muestre su infausto esplendor! 
En vano allí el pecador 
Querrá esconderse en su fosa, 
O entre la turba luctuosa 
A un Dios tremendo evitar. 
Que todo ha de examinar 
Con rectitud rigtirosa. 

Cuneta stricte discussurus ! 



Tuba mirum spargens sonum 
Per sepulcra regionum, 

La trompeta esparcirá 

Por los sepulcros del mundo 

Un eco extraño y profundo 

Que el espanto aumentará; 

Doquiera en tomo se oirá 

El pavoroso rumor 

De despojos, que entre horror 

Ruedan, chocan, y animados, 

Son por el eco impulsados 

Afzte el Trono del Señor. 



Coget omnes ante Thronum, 



(1) Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre y fuego, y vapor de humo. 
Job, cap. 2, vei-s. 30. 



POESÍAS DIVERSAS 



2ri3 



Mors stiipebit et natura, 
CiLm resurget creatura 

Atónita la natura. 
Absorta la misma muerte. 
Verán de su polvo inerte 
Alzarse la criatura^ 
Ella al verse tan impura, 
Azorada temblará, 
Y aunque á su lengua pondrá 
El pavor nudos amargos, ( i ) 
¡No hay remedio! De sus cargos 
Allí al Juez responderá. 

Judicanti responsura. 



Liber scriptus proferetur, 
In qiio totum continetur 

El libro estará patente 

Donde todo se halla escrito. 

Desde el más grave delito 

Hasta el más leve incidente; 

Allí verá el delincuente 

Su página registrar, 

Y ante el mundo publicar 

Su infamia, su horror, su exceso, 

Porque el libro es el proceso* { 2 ) 

Do al mundo se ha de juzgar. 

Unde mundus judicetiir. 



(1) Amarga la voz del día del Señor; el fuerte se verá apretado en él. — Sofonías 
cap. 1.», ver». 14. 

(2) .... y fué abierto otro libro, que es el de la vida, y fueron j uzgados los muertos. 
"por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. — APOCALirsis, cap. 2(b 
vers. 12. 



iJiSbi 



254 F, A. DE FIGUEROA 



Judex ergo cum sedehit, 
Qiiidquíd latet apparehit : 



Cuando el Juez tovie su asiento. 
Todo cuanto yace oculto 
Saldrá á luz, y no habrá indulto, 
Ni valdrá arrepentimiento; 
Serán suspiros al viento, 
Serán lágrimas al mar; 
Presentes allí han de estar 
Crimen, víctima y testigo, 
Y aparejado el castigo : ( i ) 
Nada impune ha de quedar. 

Nü inultum" remanehit. 



Quid sum, miser, tune di^turusf 
Quem patronum rogaturus, 

¡Misero entonces de mi! 

¿Qué podré alli responder? 

¿A qué protector volver? 

\ Si no hay protector allí ! 

Al ver del Dios que ofendí 

El semblante airado y duro; 

Al verme manchado, impuro; 

Al resonar las cadenas, 

I Qué he de esperar, cuando apenas 

El justo estará seguro ? 

Cum vix justus sit securusf 



(1) Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno, que está aparejado para el diablo y país, 
sus ángeles. — Sax Mateo, cap. 25, vers. 41. 



POESÍAS DIVERSAS 



2b5 



Rex tremenda majestatis, 
Qui salvandos salvas gratis. 

Rey de majestad tremenda, 
Que au7i d los que has elegido 
Salvas por gracia, yo pido 
Que esta gp-acia á mí se extienda; 
Yo te daré mi alma en prenda: 
Ella está impura es verdad, 
Mas, lávela tu bondad 
Hasta no dejar señales, ( i ) 
Y sálva?ne en tus raudales. 
Fuente de intnensa piedad. 

Salva me, fons pietatis. 



Recordare, Jesu pie, 
Quod sum causa tuce vícb : 

Recuerda, ¡oh Jesús piadoso! 
Que por mí al mundo has bajado, 
Y no destruyas airado 
La obra que alzaste amoroso; 
Deja que en llanto copioso 
Apague al rayo inmortal; 
Ve en tu pecho paternal 
Cuántas finezas me acuerdas; (2) 
Ve tu sangre y no me pierdas 
En aquel día fatal, 

Ne me per das illa die. 



(1) Lávame más y más de mi iniquidad, y límpiame de mi pecado. — Salm. 50, vers. 4. 

(2) Y cuando esto hubo dicho, les mostró las manos y el costado. Y se gozaron los 
tÜscfpulos viendo al Señor. -- San Juan, cap. 20, vers. 20. 



256 



F. A. DE FIGUEROA 



Qucercfis me, scdtsti lassus: 
Redetnish, Crucetn passus : 

En mi busca fatigado 
Te sentaste, ¡oh luz de luzl 
Y al fin, sufriendo en la Cruz 
Me redimiste enclavado; 
¿Y aun no estaré rescatado 
Con precio tan superior ? ( i ) 
¿Gozaráste vengador 
Después de ostentarte pío? 
¡Ah, no se pierda, Dios mío, 
Tanta pena, tanto amor ! 

Tantus labor non sit cassus. 



fuste Judex ultionis, 
Donum fac remissionis 

fUsto fuez de las venganzas, 
Dame por gracia el perdón, 
Aunque sufra en expiación 
Desprecios, odios, mudanzas. 
Circundado de acechanzas 
Sienta fiorror, pena y violencia, 
Depurando en la paciencia (2) 
Mis postrimeros instantes. 
Porque así me absuelvas antes 
Del día de la sentencia. 

Ante diem rationis. 



(1) Porqué comprados fuisteis por grande precio. — San Pablo, Corint.,ep. 1.% cap. 6, 
Y«r8. 20. 

( 2 ) Porque en el fuego es pr(;T)n'1o el oro y la plata ; mas los hombres aceptables en 
el honor de la humillación. — Eclesiast. cap. 2, vers. 5. 



^ám 



POESÍAS DIVEKSAS 



Ingcmisco, tamquam reus : 
Ctdpa rubet vultus meus : 

Gimo cual reo; el delito 
Cubre mi faz de rubor, 

Y caigo cual yerta flor 
De su vastago marchito ; 
Cantar tus himnos medito, 

Y endechas el alma llora. 
Una sombra aterradora 

Se interpone entre los dos : ( i ) 
Disipa esa sombra, / oh Dios ! 

Y perdona al que te implora. 

Supplicanti parce, Deus, 



QiLÍ Afariam absolvisti, 
Et latroncm exaudisti, 

Ttl d Magdalefza absolviste, 
Ttí escuchaste al biie^i ladrón. 
Tú á la fe del Centurión 
Con un prodigio acudiste. 
Si Israel pecó, y le oiste, 
Renovándole tu alianza, ( 2 ) 
Yo espero que tu venganza 
Con lágrimas templaré. 
Pues como me diste fe 
Tanibicn me diste esperanza. 

Mihi quoque spem dedisti. 



(1) Pusiste nube delante de mí, para que no pasase oración. — Jeremías, lament., 
cap. 3, vers. 4. . 

(2) Y oyó el gemido de ellos, y acordóse de la alianza que concertó con Abraham, 
Isaira y J««ob. —Éxodo, cap. 2, vers. 21. 



2Bg F. A. DE FIGUEROA 



Preces mece non sunt digne 
Sed tu bonus fac benigne 

Dignas mis preces no son; 
McLS tú, centro de bondad, 
Harás con benignidad 
Meritoria mi oblación. 
Cual paloma del halcón 
Perseguida, á tí me entrego ; ( i ) 
Triste, herido, ansioso llego: 
Tú ahuyenta á Luzbel de mí, 
Y pues para él no nací, 
No arda yo en su \eterno fuego. 

Ne ferenni cremer igne. 



ínter oves locum prcesta, 
Et ab hcedis me sequestra. 

Dame un lugar, buen Pastor, 
Entre tu rebaño amado, 

Y de los que has reprobado 
Apártame por tu amor; 
No en el mar de tu furor 
Dejes tu ira satisfecha, (2) 
Cuando en tempestafi deshecha 
Mi débil barca se agite, 

Y haz que mi naufragio evite 
Poniéndome á tu derecha. 

Statuens in parte dextrcu 



( 1 ) Porque ba perseguido el enemigo mi alma^ ha abatido mi yida hasta la tierra. -- 
Salmo 142, rer. 3. 

(2 ) Señor, no me reprendas en tu fiuror, mi me castigues en tu ira. — Salmo 6, reís. 2* 



POESÍAS DIVERSAS 



359 



Confutatts maledictis, 
Flammis acrtbtis addictis : 

Después que sean confundidos 
Los reprobos que desamas, 
Y que días voraces llamas 
Se entreguen, dando alaridos, 
Ni se oigan ya los gemidos 
Del hondo abismo exhalados; (i) 
Cuando en los coros sagrados 
Suenen sólo himnos de amor, 
Udmame, entonces, Señor, 
Con tus bienaventurados, 

Voca me cum benedictis. 



Oro supplex et acclinis, 
Cor contritum quasi cinis : 

Yo os ruego humilde y postrado^ 
Con el corazón contrito 
Cual polvo; pues mi delito 
Aun no me ha desesperado, 
Porque en esa cruz clavado 
Me abres los brazos amante. ( 2 ) 
Deja, deja, que anhelante 
Bañe con llanto tus pies, 
Y si allí expirar me ves, 
Cuida de mi último instante. 

Gere curam mei finis. 



(1) Diciendo dentro de sí (los condenados ), pesarosos y gimiendo con angustia do 
«^^friUi: «Estos son, > etc. — Salmo, cap. 5, vera. 3. 

(2) Compasiyo y misericordioso es el Señor. Sufrido y mny misericordioso. — 
Baiho U4, vots. 8. ' 






260 F. A, DE FIGUEROA 

Lacrymosa dies tila, 
Qua resurget ex favilla 
Judicandus homo reus. 

Dia de llanto, angustiado. 
En que, cual reo, el mortal 
De su polvo sepulcral 
Se levante d ser juzgado. 
Relámpago ine$perado. 
Te aparecerás. Señor, ( i ) 
Lanzando, devorador, 
Piedra, torbellino y llama; (2) 
Mas al que tu nombre aclama 
Perdónale^ ¡oh Dio^.de amor! 

Huic ergo parce, J)eus. 



Pie Jesu, domine, 

/ Oh Jesús, dulce Señor ! 

Ante tu faz refulgente 

Humilla el ángel su frente 

Sin soportar tu esplendor; 

Mas los hombres, ¡ oh favor ! 

Aquí te gozan, te ven: (3) 

Será porque tú también 

No has sido ángel, y fuiste hombre; 

Por amor, pues, de este nombre 

Dales el descanso. Amén. 

Dona eis réquiem. Amen. 

1 ) Porque como el relámpago sale del Oriente y semeja ver hasta el Occidente, 
así será también la venida del hijo del hombre. — San Mateo, cap. 24, vers, 27. 

(2) Y hará el Señor oir la gloría de su voz, y mostrará el terror de bu brazo coa 
amenaza de saña, y con llama de faego devorador ; estz«llará con torbellino y con piedra 
de granizo.— Isaías, cap. 30, vers. 90. 

(3) ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el espíritu de Dios mora ea vosotrw?— 
San Pablo, epíst. 1.» á los Corint., cap. 3, vers. 16. 



POESÍAS DIVERSAS ^i 



Cumpleaños de Dorina 

Vosotras que al canto 
De amor presidís, 
¡Oh amables Pimpleas 1 
Alegres venid. 
Y en dulce armonía. 
En coro gentil, 
Las cuerdas doradas 
Del plectro tañid, 
Que hoy celebra sus días Dorina, 

Y yo quiero á Dorina aplaudir. 

Las Gracias en tomo 
De aquel Serafín, 
Admiran su gala. 
Su talle sutil. 
Bellas azucenas 
Brotan de por sí, 

Y el sol más luciente 
Brilla en su zenit; 

Que hoy celebra sus días Dorina, 

Y yo quiero á Dorina aplaudir. 

Su amable modestia, 
Su dulce reir. 
Sólo afectos puros 
Saben producir. 
Los ojos y el alma 
Se lleva tras sí, 

Y hoy más atractivos 
Tiene para mí, 

Que hoy celebra sus días Dorina, 
Y yo quiero á Dorina aplaudir. 



282 F. A. DE FIGUEROA 

En fin, bellas ninfas 
Del Pindó venid, 
Con lindas coronas 
De aroma y jazmín. 
Prestadme conceptos. 
Mi mente influid, 
Y á par de mi lira 
Himnos repetid, 
Que hoy celebra sus días Dorina, 
Y yo quiero á Dorina aplaudir. 



POESÍAS DIVERSAS 263 



Á las actrices doña Carmen Lapuerta y doña Matilde Diez 

de Quijano 



A Carmen sensible y bella, 

Vio Melpomene divina, 

Que en el rol de Catalina ^^ 

Pudo competir con ella. ^^ 

¡ Qué amable ! . . . . ¡ qué tierna es ! 

La diosa absorta exclamaba, 

Y cuantos lauros guardaba, 
Puso por premio á sus pies. ^1 

i 

Mas luego vio en su esplendor ^ 

De Matilde la hermosura, ?|] 

Expresando con ternura 

El más sublime dolor. 

¡Oh imán del alma! perdona, 

Dijo, á sus brazos corriendo, 

Y más lauros no teniendo. 
Le dio su misma corona. 



2^ F. A. DE FIGUEROA 



La copa y el brindis ( i ) 

La copa del néctar que al alma recrea, 

Brindemos, patriotas, en dulce solaz, 

Pero el brindis priniero, que sea 

Por Rivera, la unión y la paz. 

Otra copa á Bernardina 

Brindaremos con ardor, 

.Por ser la heroína 

Imán de su amor. 

¡Oh cuan bella ! 

j Qué bondad ! 

Por ella 

Cantad. 

Ya, 

Ya, 

Bebed ; 

Sí, 

Sí, 

Brindad. 

¡ Que viva ! 

Y beodos, en ronda festiva, 

Orientales, la copa empinad. 



tl^J Al General don Fructuoso R'vera y «u señora esi'osa. 



POESÍAS DIVERSAS 



265 



La pena inconsolable 

ANIVERSARIO FÚNEBRE 

Si en la tumba do yaces resuena, 
Cara esposa, mi triste gemido; 
Si conmueven tu polvo querido 
Los lamentos que exhala el dolor, 
Oye el eco que anuncia itii pena, 
A mi endecha doliente responde; 
Mas, ¡ay triste! que un mármol esconde 
Eclipsada la luz de mi amor. 

Mis horas serenas 
También se eclipsaron; 
En luto cambiaron 
Su alegre esplendor. 
Perdí mi delicia, 
Mi amor, mi recreo, 
Y sólo deseo 
¡Morir de dolor! 

Doce veces su faz luminosa 
Renovara la luna en el cielo. 
Desde el día de angustias y duelo 
En que lloro perdido á mi bien. 
¡ Cuántas veces gimiendo en tu fosa 
Alumbróme su luz decadente ; 
Cuántas veces del astro naciente 
Me alumbraron los rayos también! 



266 



F. A. DE FIGUEROA 



Allí de la muerte 
La imagen se mira, 

Y el aura respira 
Silencio y pavor. 
No alivia mis penas 
El blando Morfeo, 

Y sólo deseo 
¡Morir de dolor! 



Mi tormento se alivia un instante 

En las prendas que amor me ha dejado, 

Cuando en tomo tu nombre adorado 

Me repiten con labio infantil. 

De mi pecho jamás un instante 

Tu memoria borrarse pudiera, 

Pues mi Ercilia tu imagen doquiera 

Me recuerda donosa y gentil. 

Mis ojos te miran, 
Escucho tu acento 

Y el alma un momento 
Se goza en su error. 
Mas huye cual sombra 
El bien que poseo, 

Y sólo deseo 
¡Morir de dolor! 

Venturoso gozaba y sin pena 
De Himeneo la plácida calma, 
Y en dorados ensueños al alma 
Halagaba tu amor divinal. 
Mas repente, cual tierna azucena 
Derribada del vastago blando. 
Fiera Parca te ha herido, dejando 
En mi pecho la herida inmortal. 



¿fc^r 



POESÍAS DIVERSAS 267 



Con golpe inhumano 
En hora menguada 
Cortó despiada,da 
Tus días en flor; 
Aun tengo en la idea 
Su infausto trofeo, 
Y sólo deseo 
¡Morir de dolor! 

Si del mundo señor me mirara, 

Y la Parca sus dones vendiera, 
Por volverte á mis brazos le diera 
Todo el oro que encierra el Perúj; 

Y el Amor en el orbe no hallara 
(Que al imperio de Amor desafío), 
Un cariño más firme que el mío, 
Ni una esposa más tierna que tú. 

Sí, prenda adorada. 
Desciende del cielo : 
Serás mi consuelo .... 
Mas ¡ay, qué rigor! 
Su antorcha extinguida 
No enciende Himeneo, 
Y sólo deseo 
¡Morir de dolor! 



F. A. DE HÜUEROA 



Recuerdo maternal 

A Dorila 



Ángel mío que al cielo subiste, 

Dulce prenda, perdido tesoro, 

Ven y atiende los ayes y el lloro 

De tu madre, que gime por tí. 

Tus cariños, mi tierna Dorila, 

Consolaban mis días aciagos: 

¿Qué se han hecho tus gracias y halagos 

Que endulzaban mis penas aquí? 

Doquiera mis ojos 
Encuentran memorig.s 
De plácidas glorias : . 
¡ Recuerdo cruel ! 
Mas sólo me es dado, 
En mísero duelo. 
Beber sin consuelo 
El cáliz de hiél. 

Olvidando contigo mi suerte, 
Un futuro dichoso soñabci, 
Y mi labio sin pena apuraba 
Hondo cáliz de amargo sabor. 
Hoy privada de amor y esperanza, 
De amarguras mi pecho ceñido. 
Late ansioso, y á cada latido 
En el alma resuena el dolor. 



POESÍAS DIVERSAS 289 



A veces tu imagen ' 

Se fija en mi idea, 

Y al alma recrea 
Consuelo fugaz. 

Te llamo, y con ansia 
Besarte deseo, 
Mas ¡ ay, mi recreo 
Es sombra no más! 

Otras veces te miro, extasiada, 
Entre coros de espíritus bellos, 
Sacros himnos cantando con ellos, 
Sobre nubes de encaje y tisú. 
Entre todos distingo tu acento, 
Que en mi pecho consuelos destila : 
¡ Oh ilusiones del alma ! . . . . ; oh Dorila, 
No hay un ángel más bello que tú ! 

Mas ¡ ay ! al instante 
Mi luz desparece ; 
La tumba se ofrece 
En medio á los dos. 
Yo triste me miro 
Gimiendo en el suelo, 

Y tú alzas el vuelo 
Al trono de Dios. 



270 



F. A. DE FIGUEROA 



A la hermosa bandera 

Saludo improvisado 

La bandera que os han dado, 
¡ Oh franceses ! las hermosas, 
De tres épocas gloriosas 
Es rico emblema y ^dechado; 
Nuevo oriflama sagrado, 

Patriótico talismán, 

Sus rayos devorarán 

A esa horda del vandalismo. 

Lanzando en el hondo abismo 

Al argentino Sultán. 



POESÍAS DIVERSAS 271 



Al General Rivera 

Improvisación 

Triunfó la patria oriental 
Restaurando su g^randeza, 

Y á ser venturosa empieza, 
Merced á un genio inmortal; 
Ya á la tormenta fatal 

La hermosa oliva ahuyentó, 
Ya^ el cielo á Rivera envió 
Como un iris de bonanza, 

Y Jove el rayo no lanza 
Después que su arco brilló. 



L... 



272 F. A. DE FIGUEROA 



Declaración de amor 



La ingrata hermosura 
Que adoro tan ciego, 
Robóme el sosiego, 
Dejóme el dolor. 
Yo oculto la pena 
Que mi alma devora, 
Y acaso ella ignora 
Que muero de amor. 



Tan dulce y modesta, 
Cuan grave se mira, 
A un tiempo me inspira 
Confianza y temor. 
Mas nunca se atreve 
(Temiendo su agravio), 
Decirla mi labio 
Que muero de amor. 



Tan sólo un ramito 
Mi afecto le ofrece, 
Aunque ella merece 
De un reino el valor. 
Pues ya que al silencio 
Mi pena remito. 
Dígale el ramito 
Que muero de amor. 



POESÍAS DIVERSAS 



273 



Si admite mi ofrenda 
Sin fríos rigores ; 
Si gozan mis flores 
Su dulce favor, 
Entonces ya pueden, 
Con sumo respeto, 
Decirle en secreto 
Que muero de amor: 

Sí, sí, 
Que muero de amor. 



^4 



F. A. DE FIGUEROA 



Á la señora doña Antonita Bejar de Baradéré y señorita 
doña Celmira Rodríguez, que cantaron « La Marse- 
Ilesa :>• 



Cet hymne des combats, ce chant de la victoire 
Qui mena les fran9ais au triomphe, á la gloire. 
Par la voix de Celmire aujourd'hui répété, 
Rallume dans nos coeurs le feu de liberté. 

D'un beau charme Antoinette animant sa musique. 
Porte dans nos esprits une flamme électrique, 
L*ílme s'en réjouit, et chacun, désormais, 
S'il n'était oriental, voudrait étre fran9ais. 

Ce beau chant de victoire annonce la ruine 
Du monstre qui mugit sur la rive argentina; 
Exhalant son venin ce serpent, aux abois, 
C'est en vain qu'il insulte au plus noble des rois ; 
D'un impuissant courroux méprisons la rancune: 
C'est le cbien enragé aboyant á la lune. 



POESÍAS DIVERSAS 276 



TRADUCCIÓN 



J£se himno de la lid, canción gloriosa, 
Que al triunfo á los franceses exaltaba, 
Cantado por Celmira, al alma ansiosa 
De libertad en fuego conflagraba. 

De Antonita la música armoniosa, 
Con eléctrico ardor nos extasiaba, 

Y á no. ser oriental, por vida mía, 
Quisiera ser francés en aquel día. 

Esa canción triunfal, hoy agorera. 
En los tiranos el pavor derrama, 

Y anuncia ruina á la nefanda fiera 

Que en la playa argentina muge y brama. 

Es en vano que el monstruo manchar quiera 
Del mejor de los reyes la alta fama; 
Despreciemos la rabia inoportuna 
Del perro que ladrar quiere á la luna. 



27& 



F. A. DE FIGUEROA 



Al Minifitro de Hacienda 

'Representación 

\ 
Un empleado y poeta, 
(Es decir, dos veces pobre) 
Que por no tener un cobre 
Va pasando el sitio á dieta; 

De Apolo un hijo . . . . ( aunque ya 
No reina este zamacuco, 

Y yo abjuro de un caduco 
Que en tal decadencia está;) 

En fin, un bibliotecario. 
Porque más claro se entienda. 
Ocurre á vos, que de Hacienda 
Sois Ministro Secretario. 

La suerte por sus caprichos 
Me puso aquí, do, á fe mía, 
Me hacen triste compañía 
Libros, fósiles y bichos. 

Siendo en el pasivo empleo. 
Donde aun mi numen se- seca. 
Ratón de una biblioteca 

Y pájaro de un Museo. 

En posición tan plausible. 
Donde sin socorro estoy, 
Engañando el tiempo voy, 
Pero el hambre no es posible. 



rOESIAS DIVERSAS 377 



Y en mis horas, no serenas^ 
Falto de rentas y auxilios, 
Estoy por hacer idilios 

Y venderlos por docenas. 

Mas tales los tiempos van. 
Que temo verme frustrado 
Si quiero enviar al mercado 
Por tres sonetos de pan. 

En tanto en este Museo 
La polilla hace gran daño, 
Pues de gustos hace un año 
La parca pensión no veo. 

Porque sólo aquí se vio, 
Tal es mi vil fortunilla, 
Que ha de qomer la polilla 

Y el bibliotecario no. 

Y ya me causa rubor 

El no saldar varias sumas 

Que adeudo por tinta y plumas, 

Papel, éter y alcanfor. 

Que entre bichos y perdices, 

Y uno que otro feto humano, 
No hay en qué meter la mano 
Ni en qué esconder las narices. 

Así, cuando está nublado. 
Aunque lo demande á gritos, 
No hay candela ni palitos, 
Porque nadie vende al fiado. 



F. A. PE FIGUEROA 



Suspéndese la lectura, 

Porque aquí eí5tamos, señor, 

Como dijo un orador, 

« Más pobres que noche oscura. » ( i ) 

Y ha llegado á suceder 
Irme redondo de bruces, 
Que en el foco de las luces 
No hay una para encender. 

Una representación 
Que sobre esto he dirigido, 
A vuestras manos ha ido, 
Que es como ir al pozo airón. 

Cien veces, no una ni dos. 
Nieto me dijo: habrá mones; 
Añadiendo á estas razones: 
Pregúntaselo d Muñoz, 

Vos os mostraréis galán 
Conmigo, pues he sabido 
Respetar vuestro apellido 
Sin acabarle el refrán. 

De embarazos recargado 
Os halláis, sin ser partera. 
Bien lo sé; pero hoy siquiera 
Sacadme de este preñado. 

Sacadme de él como amigo. 
Que estoy á tres menos cuarto. 
Pues si completáis el parto. 
Me habréis cortado el ombligo ; 



(1) Alusión fuertemente satírica á las mismas palabras pronunciadas en un solemne» 
discurso ante las Cámaras Legislativas. 



POESÍAS DIVERSAS 



279 



Que yo, si el numen me sopla, 
Una oda os dedicaré, 
Donde el favor pagaré 
A razón de real por copla. 

En fin, mientras se decreta 
Mi macarrónico escrito, 
De vuecencia me repito 
Un empleado y poeta. 



280 F. A. DE FIGUEROA 



A la llegada á Cádiz de la Reina é Infanta 

Traducción del latíu ( 1 ) 

El trueno del cañón hiere la esfera ; 
Dan- los clarines sones repetidos, 

Y conmovida el aura blandamente, 
Luce el día más plácido y festivo. 
Entre diáfanas nubes se presenta 
La deidad del amor, y con divino 

Y risueño semblante, estas palabras 
Pronunció sobre Gades : « Pueblo mío. 
Reconoce mi obra y tu ventura; 
Mira á Fernando y á Isabel unidos, 

Y á Carlos con María; ellos prosperen 
En lazo conyugal felices siglos. 

« Ved cuan alegre el Ebro de sus ondas 
Levanta el rostro venerable y frío. 
Porque ve que estas nupcias á la España 
Harán volver á su decoro antiguo. 
Ya sube Astrea al trono : el siglo de oro 
Torna á nuestro horizonte con más brillo, 

Y ya del alto cielo os manda Jove 

Su augusta descendencia, ¡ oh pueblo invicto ! 



( 1 ) Estos versos, que yo reconozco muy inferiores, y sólo conservo por ser una de mis 
primeras producciones, son traducci«'m de unos en latín, que en 1816 presentó en el Ja- 
neiro ú la princesa doña Carlota, el Teniente General Marqués de Niiñez, enviado de su 
Santidad. Mi traducción fué encargada por el señor Ministro de S. M. Católica, y pre- 
sentada por ól á la señora Carlota y al Príncipe Regente don Juan. 



POESÍAS DIVERSAS 



«Y tú, mortal, de tan plausibles nuevas 
Serás el mensajero; parte activo, 

Y llega hasta el Brasil, donde ambas zonas 
Toca y divide el Capricornio 3Ígno. 

De Isabel y María, el padre augusto 
Allí tiene su Imperio, y allí mismo 
Su real virtuosa madre, estrella ibera, 
Divide el cetro con su esposo digno. 
A estos augustos númenes anuncia 
De su alta prole el venturoso arribo 
A las playas de Alcides; y armonioso 
Repíteles los cantos y los himnos 
En versos más sublimes y más dulces 
Que el que cantara á la doliente Dido. 

«Díles que viste á estas dos deidades 
Bajo una lluvia de olorosos mirtos, 
De jazmines y rosas, por el pueblo 
Conducidas en triunfo; di que has visto 
Loca una vez á España. » A estas palabras 
La deidad del amor entre el lucido 
Diáfano resplandor desaparece; 
Pero yo, ora animoso, ora sumiso. 
Si me anima el amor, sella mi labio 
La alta veneración; y Apolo mismo 
Manda que no profane inculta musa 
Un asunto tan grande y tan subido .... 
¡Sea, pues, feliz con Isabel Fernando: 
Esto en mis versos al Eterno pido ; 

Y Carlos con María juntamente 

Vivan en dulce unión por nuestro alivio! 



282 



F. A. DE FIGUEROA 



P residios 

Charada 

El soldado en mi primera 
Su premio y anhelo funda; 
El que no está en mi segunda 
Demente se considera. 
Sin mi última no existiera 
La Divina Majestad; 
Pero es mi totalidad. 
Con dos significaciones, 
Baluarte de las naciones, 
Cárcel de la libertad. 



POESÍAS DIVERSAS ^^ 



£1 suspiro perdido 
Letrilla 

Suspiro que el alma 

Exhaló de sí, 

De amor y ternura 

Desahogo infeliz, 

Vuélvete á mi pecho: 

Disípate allí, 

Pues sólo me es dado 

Callar y morir. 

En plácida calma 

Vagaba feliz, 

Exento de amores 

Y su ansia febril. 

Cuando por mi daño 

A Fílida vi 

(Pues su propio nombre 

No he de descubrir). 

La vi más brillante, 

Un día de Abril, 

Que el sol cuando alumbra 

En su alto- zenit. 

Doquier que fijaba 

Su planta sutil 

Brotaban aromas. 

Nardos y alelís. 

Ella en forma humana 

Era un serafín, 

Ó del Paraíso 



284 



F. A. DE FIGUEROA 



Lindísima hurí. 
Su pie delicado 
Se ve reducir 
A breve chinela 
De blanco tabí; 
Tomándose el suelo 
Florido jardín, 
De gracias divinas 
Dichoso pensil. 
Mil ;ninfas envidian 
Sus galas allí, 
Porque es mi adorada 
La reina entre mil. 
Al verla tan bella, 
¿Qué la iba á decir? 
Si sólo me es dado 
Callar y morir. 

Las gracias le ciñen 
Al talle gentil 
La banda elegante 
Que abrocha un ¿afir. 
Y en tomo á la saya 
De verde pequín, 
El céfiro amante 
Exhala ámbar gris. 
Son sus bellos dientes 
Perlas del Ofir, 
Su aliento un aroma, 
Su boca un rubí. 
Tejido el cabello 
Con vario matiz, 
Cual ébano, en trenzas 
Se ve relucir; 
O en bucles graciosos 
Baja á circuir 



POESÍAS DIVERSAS 285 



El cuello que imita 
Bruñido marfiL 
Su tez nacarada, 
De nieve y carmín, 
La forma embellece 
Del rostro infantil. 

Y en los dos hoyitos 
Que forma al. reir, ^ 
Cupido se esconde 

Y vuelve á salir. 

Y el dedo en la boca 
Me indica, ¡ay de mí! 
Que sólo me es dado 
Callar y morir. 

Sus ojos amables 

No hay que resistir, 

Pues cada mirada 

Es flecha sutil. 

Su acento .... Mas ¿ cómo, 

Numen baladí. 

Su bello retrato 

Osas describir ? 

El sólo en mi pecho 

Reside, y allí 

Amor le ha grabado 

Con firme buril. 

Pues bien: este encanto. 

Este ángel, en fin, 

A quien diera el cielo 

Forma femenil. 

Es la que yo adoro 

Con tal frenesí. 

Que estoy delirar^te. 

Cual fuera de mí; 

Lo estoy, pues la ingrata 



286 F. A. DE FIGUEROA 



Se goza entre sí 
De verme extasiad© 
Amar y sufrir. 

Y sufro en silencio, 
Pues sé para mí, 
Que sólo me es dado 
Callar y morir. 

Doquier más rendido 
Que el tierno Amadís, 
Siento en su presencia 
Mi pecho latir ; 
Mas cuando mi pena 
La voy á decir, 
Su cielo se eclipsa 
Con triste cariz, 
O asoma en su rostro 
Rubor carmesí, 
Que al labio reprime 
Mi amante desliz. 
Así, pues, suspiro. 
Vuélvete hacia mí, 

Y deja en mi llanto 
Tu fuego extinguir. 
Quejarme no debo, 
Ni menos gemir, 

Y sólo me es dado 
Callar y morir. 



POESÍAS DIVERSAS 



287 



Cumpleaños 

DE UNA NIÑA A SU HERMANO 



Esas palomitas, 
Caro hermano mío, 
Llevan la guirnalda 
Que amor ha tejido. 
Ellas con arrullos, 

Y el sol con más brillo, 
Celebran el día 

De tu natalicio. 

Nuestros corazones 
Se miran unidos 
Arder sobre el ara 
Del numen propicio. 
Hoy todos los seres 
Gozan, y festivos 
Celebran el día 
De tu natalicio. 

La humilde cordera 

Y ese fiel perrito. 
Allí simbolizan 

Tu afecto y el mío. 

Y él con agasajos, 

Y ella con balidos, 
Celebran el día 
De tu natalicio. 



ss» 



F. A. DE FIGUEROA 



TÚ eres, más que hermano, 
Mi padre, mi amigo, 

Y de mis afectos 
Objeto el más digno. 
Cual yo todos te aman, 

Y en métricos himnos 
Celebran el día 

De tu natalicio. 



POESÍAS DIVERSAS 



:j^ 



Media - caña constitucional 



A ECHAGUE Y URQUIZA 



De Entre Ríos hambriento 
Viene un enjambre : 

Ya en las lanzas sabremos 
Darles matambre. 
Vengan ufanos 

Que el Oriente es la tumba 
De los tiranos. 

Y esta media- caña 
Constitucional 

Les entonaremos 
Al son de timbal. 

Y en el entrevero 
Oirán repetir: 

¡La patria, ó la tumba! 
¡ Rivera, ó morir ! 

Verán á los bravos 
Que él sabe mandar, 
Su patria y hogares, 
Con gloria vengar. 
¿ Qué saben de patria, 
¿ Qué saben de honor 
Los viles esclavos 
De im fiero opresor ? 

10 



390 



F. A. DE FIGUEROA 



Caña hueca, 
Caña lisa, 
Para Echagüe, 
Para Urquiza. 
Adiós liebres, 
Adiós gamos, 
¿ Y del lomo 
Cómo andamos ? 



Al sol de mi bandera 

Nadie alza el vuelo, 
Que brilla entre zafiros 

Color de cielo. 

Ni se oscurece. 
Que entre las tempestades 

Más resplandece. 



No empañan las nubes , 
Al claro arrebol. 
Ni viles mochuelos 
Se atreven al sol. 
Vengan á la carga: 
Ya suena el clarín ; 
Vengan los gigantes 
Que dijo el pasquín. 

Verán su derrota, 
Veránnos después 
Poner sus despojos 
De alfombra á los pies. 
Ya el tigre argentino 
Que hemos de humillar. 
Se escucha á lo lejos 
Con susto bramar. 



POESÍAS DIVERSAS ggi 



Caña larga, 
Caña corta, 
Si te quiebras 
Poco importa. 
Que te pesca, 
Que te apaña, 
Cuidadito 
Con la caña. 



Echagüe dijo á Urquiza, 
Dándole al potro: 

He desnudado un santo 
Sin vestir otro. 
No te me enredes: 

Yo me voy al Perdido, 

Tú á Sal'si-piiedes 



¡Vaya un matasiete, 
Vaya un baladrón ! 
Y al fin se cubrieron 
De infamia y baldón. 
Que vuelvan de nuevo: 
Verán en la lid, 
Si esos gigantones 
Derriba un David. 



Sabremos valientes 
Lidiar y vencer. 
Haciendo al tirano 
La tierra morder; 
Siendo el gori-gon 
De su funeral. 
Esta media -caña 
Constitucional, 



292 



F. A. DE FIOUEKOA 



Media caña, 
Caña entera. 
Por la patria. 
Por Rivera. 
Caña fina, 
Caña roma, 
Adiosito 
Flor de aroma. 



POESÍAS DIVERSAS 



298 



Un niño 

A LA ENTRADA TRIUNFAL DE SU PADRE 



Ili ofirenda amorosa, 
Tatka» este día 
Con dulce alegría 
Presento &a tu altar. 
El ck¡k> más dichas 
Te dé sin desYelo> 
Que flores dio al suelo, 
Que arenas al mar. 

Al ver los honcMnes 

Que el pueblo te ha hechos. 

Se inunda mi pecho 

De orgullo y placer. 
De olivas y lauros. 
Ceñida la firentef, 
Anuncia esplendente, 
Bondad y poder. 

Serenos los años 

El tiempo repita. 
Que á par de mamita 
Concédate Dios» 
Y en alas del ángel 
De más hermosura, 
Voléis á la altura 
Unidos los dos. 



294 F. A. DE FIGUEROA 



A la victoria de Cagancha 
Oda 

Helo aquí el fausto día, ¡ oh gran Rivera I 
Ea que tu espada de inmortal memoria 
Salvó á la patria que por tí prospera 
Con espléndido triunfo y alta gloria. 

El déspota insolente, 

Que en el Plata domina, 
Gritó soberbio: ¡Esclavitud á Oriente 

O muerte y ruina! 

Pero al momento, 

Con fiero acento 

El patrio bando 

Las lanzas empuñando, 

Y retemblando el suelo al eco fuerte, 
Responde con furor: ¡Antes la muerte! 

Las famélicas hordas del tirano 
Lanzáronse al Oriente echando fieros, 

Y al inerme, á la virgen y al anciano 
Devoraban cual tigres carniceros. 

Y avanzan y se internan, 

Y sus viles caudillos. 

Que ante el déspota odioso se prosternan, 
Ellos los grillos 
Nos preparaban, 

Y ya entonaban 
Himno nefario 

Al triunfo imaginario, 
Que seguro en su loca fantasía. 
El imbécil Sultán se proponía. 



poesías diversas 






Y marchan orgullosos; mas repente 
Suena en los montes el clarín de Marte, 

Y el terror los subyuga al ver luciente 
De la patria y Rivera el estandarte 

Que magnífico ondea; 

Y acometiendo luego 
Trábase horrible la mortal pelea 

A sangre y fuego ; 

Y horror y muerte, 
Con brazo fuerte 

Siembra doquiera 

El inmortal Rivera, 
Hasta que hicieron sucumbir sus bravos 
A la falange atónita de esclavos. 

\ Oh campos de Cagancha ! ¡ Oh fausto día 
De honor y complemento ! El gran Rivera 
Misteriosa señal del triunfo envía 
Al ángel de su amor, que en ansia espera; 

Y luego entre loores 
De aclamación festiva. 

Resuena la ciudad ; y mil clamores 

Repiten: ¡Viva! 

Todos ansiosos 

Quieren gozosos 

Ver á la hermosa 

Que ostentaba dichosa 
Su semblante apacible y satisfecho, 

Y la enviadh cadena en su albo pecho. 

¡Salud campeón ilustre! Cien mil voces 
Tus altos hechos, tu virtud proclaman; 

Y aun tus mismos contrarios más feroces 
Te respetan al menos, si no te aman. 

Hoy cubierto de gloria. 
De tus bravos loado, 



I 



396 F. A. DE FIGUEROA 

„ ¡^^ 

Celebras de tu triunfo la memcMia 
Donde has triunfado, 

Y ante tus ojos 
Ves los despojos 
Del vandalismo; 

Y ojalá que allí mismo 

Un marmóreo padrón alcen tus manos 
Para ejemplo y terror de los tiranos. 



POESÍAS DIVERSAS 



297 



Hinqino patriótico 
DEDICADO A LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY (l) 



CORO 

/ Paraguayos, República ó muerte / 
Nuestro brío nos dio libertad: 
Ni opresores ni siervos alientan 
Donde reinan unión é igualdad. 



A los pueblos de América, infausto 
Tres centurias un cetro oprimió. 
Mas un día soberbia surgiendo, 

¡ Basta ! dijo y el cetro rompió. 

Nuestros padres lidiando grandiosos 
Ilustraron su gloria marcial, 
Y trozada la augusta diadema 
Enalzaron el gorro triunfal. 

CORO — Paraguayos, etc. 



( 1 ) Preeeatado por mí á les »«fi«re« Jorellanoa y Goveález, Enviados de acjuella Re- 
pnUi«s, «■ Mayo d« 1840, y poeo «ktpoé* adopiad* j éaelanMlo por Júioa» MifiaiMit y 

permaiiente. La música. &k la núsnia del himuo uaeioiml oriental. 



298 ^- A. DE FIGUEROA 



2." 



Nueva Roma, la patria ostentara 
Dos caudillos de nombre y valer, ( i ) 
Que rivales, cual Rómulo y Remo, 
Dividieron gobierno y poder. 
Largos años, cual Febo entre nubes, 
Vióse oculta la perla del Sud: 
Hoy un héroe grandioso aparece, 
Realzando su gloria y virtud. ( 2 ) 



CORO — Paraguayos, etc. 



Con aplauso la Europa y el mundo 
La saludan, y aclaman también. 
De heroísmo baluarte invencible, 
De riquezas magnífico Edén. 
Cuando en torno la fiera discordia 
A otros pueblos fatal devoró. 
Paraguayos, al suelo sagrado. 
Con sus alas un ángel cubrió. 

CORO — Paraguayos, etc. 



( 1 ) Don Fulgencio Yedros y don Gaspar Francia, primeros cónsules del Paraguay. 
( 2 ) El señor don Carlos Antonio López, Presidente del Paraguay. 



POESÍAS DIVERSAS 



299 



Nobles lauros de gloria se miran, 
Dulce patria, tu frente ceñir, 

Y en tu enseña los bellos colores 
Blanco, rojo y celeste, lucir; 

En tu escudo, que el sol ilumina. 
Bajo el gorro se mira el león : 
Doble imagen de libres y fuertes, 

Y de glorías recuerdo y blasón. 

CORO — Paraguayos, etc. 



De la tumba del vil feudalismo 
Se alza libre la patria deidad: 
{Opresores, doblad la rodilla! 
i Compatriotas, el himno entonad! 
Suene el grito: ¡República ó muerte! 
Nuestros pechos lo exhalen veloz ; 
Y sus ecos repitan los montes, 
Cual gigantes, á unísona voz. 



CORO — Paraguayos, etc. 



Libertad y Justicia, defiende 

Nuestra patria : ¡ tiranos oid ! 

De sus fueros la carta sagrada 

Su heroísmo sustenta en la lid. 

Contra el mundo, si el mundo se opone, 

Si intentare su prenda insultar. 

Batallando vengarla sabremos, 

¡ Ó abrazados con ella expirar ! 

CORO — Paraguayos, etc. 



300 *'. A. TTE FIGXrEROA 



Alza, joh pueblo] tu espada espkiidcnte. 

Que fulmina destellos de Dios: 

No hay más medio que libre ó esclavo, 

Y un abismo divide á los dos. 

En las auras el himno resuene 

RepítÍMKÍo con eco triunfal: 

¡ A los libres, perínclita gloria 1 

¡ A la patria, laurel inmortal ! 



CORO FINAL 

¡ Paragu0ycs^ República ó muerte J 
Nuestro brío hcs dié libertad: 
Ni opresores ni siervos aüentan 
Donde reiTUin unión é igualdad. 



POESÍAS DIVERSAS 



301 



Al Presidente del Paraguay 

Anagramas 

Acompañándole la caiiciiSn patriiStion 
CARLOS ANTONIO LÓPEZ HÉROE MAGISTRADO 

I.*' Alcanza- grato y respetoso himno de loor 
^.° Anagrama con las mismas letras 
Agradas como el sol en el patrio horizonte 



90U F. A. DE FIGUEROA 



Un favor incompleto 

Brindarme á medias tu amor, 
^íás que fineza, es agravio; 
llegarme la- miel al labio 

Y retirarla, es rigor. 
Yo me agito con dolor 
Preso en tu amorosa red: 
Completa, pues, tu merced; 

Ve que es crueldad, y no poca, 
J, legarme el agua á la boca 

Y hacerme morir de sed. 



POESÍAS DIVERSAS 



Varias improvisaciones 

En los festejos por la victoria y toma de Meif cedes 
el 14 de Junio de 1846 



Al que alzó al pueblo oriental 
De la tumba en que yaciera, 
Al gran vencedor Rivera 
¡Salud, y gloria inmortal! 
Tres triunfos, antes de un mes 
Son de otros cien precursores: 
Tiemblen los degolladores, 
O imploren gracia á sus pies. 
Ved, Presidente Oriental, 
Las glorias de vuestro amigo: 
Vedlas, y exclamad conmigo : 
¡Viva Rivera inmortal! 



Vacas, Arenal, Mercedes, 
Y aun la turba mazorguera. 
Publican, joh gran Rivera! 
Cuánto vales, cuánto puedes. 
A vos, Magariños fiel, 
Al héroe que hoy festejamos. 
Yo y todos os saludamos 
Por las victorias de aquél. 



3^ F. A. DE FIGUEROA 



Si á cada triunfo que ganas, 
Rivera, hay salva y repique, 
Se va la pólvora á pique 
Y se rompen las campanas. 
Rómpanse y truene el cañón 
Con alegría feStiva, 
Grritando todos: ¡Que viva 
El héroe de la nación! 



Con veneración profunda, 
Con fe simpática y fina. 
En nombre de Bernardina 
Saludo á Isabel segunda. 
La España en virtud abunda 

Y es de nobleza el crisol: 
¡Gloria al Ministro Español, 

Y á Estrada firme y valiente! 
Sin ellos en el Oriente 

Se hubiera eclipsado un sol. 



Al excelso Luis Felipe, 

Y á la hermosa y real Victoria, 

Gloria. 
Goce lauro muy feliz 

Defaudís, 

Y palma digna de un rey 

Ousley. 
Alce la patria por ley 
Un padrón de alto decoro, 

Y allí inscriba en letras de oro: 
i Gloria á Defaudís y á Ousley ! 



POEsfAS DIVERSAS 



'^fíh 



De sus alas arrancó 
La Fama una pluma hermosa, 
Y escribió en el cielo ansiosa: 
¡El gran Rivera venció! 
Según va con sus guerreros 
Triunfando aquél de carrera, 
Muy pronto toda la esfera 
Se va' á llenar de letreros. 



Llegó al Cerrito y paró 
Oribe y su chusma fatua : 
Allí el Presidente estatua 
Siempre está en stafu quo. 
Brindo por que al don Quijote 
De la andante presidencia. 
Rivera, á nuestra presencia. 
Le plante el pie en el cogote. 



De Montoro al vencedor, 
Al indomable Rivera, 
Ofrece la patria entera 
Himnos, aplausos y honor. 
Postrada la hidra argentina 
Bajo su espada valiente. 
Póngale un lauro en la frente 
La mano de Bernardina. 



^iii 



30ti 



/ 
F. A. DE FIGUEROA 



Rivera á par de sus fieles, 
Destruyendo hordas de esclavos, 
Rivaliza con los bravos 
De San Antonio y Laureles. 
En Colonia y Maldonado, 

Y en la gran Montevideo, 
Doquiera se alce un trofeo 
Del valor más sublimado. 
Señores: gloria inmortal 

De Oriente á los defensores, 

Y gloria, aplauso y honores 
A su invicto General. 



Con su valiente Rivera, 

Y sus bravos de arrayúa, 
Metió en Mercedes la púa 
A la turba mazorquera. 
No les faltó Lavandera 

Que les dio un buen refregón, 

Y fué tal la turbación 
De aquella mísera casta. 
Que Lavandera no basta 
A quitarles ^ jalón. 



POESfAS DIVERSAS 



a07 



Al Hospital de las damas orientales 

EL DÍA DE LA COMUNIÓN GENERAL. 1 9 DE JULIO DE 1 846 

Improvisación 

Los mártires patriotas, hoy gozosos, 
Tuvieron por visita al Dios del cielo; 
Hoy del Ser Inmortal templos dichosos, 
Hallan en él su místico consuelo. 
Las Damas sus cuidados bondadosos 
Les dedican constantes en su anhelo: 
i Salud héroes ! En ansias y querellas 
Vuestro alivio buscad en Dios y en ellas. 



Otra improvisación al mismo asunto 

Es el patrio Hospital establecido 
Por las Damas ilustres del Oriente^, 
Un destello del cielo sugerido 
A un corazón magnánimo y clemente ; 
Es ejemplo á la historia esclarecido, 
Y un nuevo lauro á la ciudad valiente: 
¡Gloria á sus bravos mártires, y gloria 
A estas matronas de inmortal memoria! 



306 



F. A. DE FIGUEROA 



A la señora doña Severa Villegas de Kemsley 

EN SU ÁLBUM 

Antítesis de tu nombre, 
Sin severidad Severa, 
Hoy ofreces placentera 
Un lauro á mi vanidad. 

Y hoy mismo, ya que me has dado 
De la preferencia el sello. 
Improviso en tu álbum bello 

La ofrenda de mi amistad. 

Hela aquí, no en mármol duro, 
Sino en hoja endeble y fina: 
En ella, amable arg-entina, 
Dure más que mi existir. 
.Aquí tendrás, cuando el vate 
Yazga en polvo inanimado. 
Con recuerdos del pasado, 
Presagios del porvenir. 

Oye, pues: De un dardo de oro 
Forjó un anillo Himeneo, 

Y en él grabó por trofeo: 
<iS, y y. — Amor es ley, » ( i ) 
Grabó también inflamados. 
Dos corazones unidos, 

Y en torno los apellidos 
De Villegas y Kemsley. 

(1) S. y J., Severa y Juan. 



POESÍAS DIVERSAS 



303 



I 



Fiel talismán, esa joya 
Tu consorcio diviniza, 
Y su cifra simboliza 
La apoteosis de tu amor. 
Tres ángeles te rpdean 
Con infantiles destellos, 
Que son tres topacios bellos 
De ese anillo encantador. 

Capaz de ilustrar tú sola 
Del nombre argentino el precio. 
Confundes del vulgo necio 
La torpe rivalidad. 
Así amable y siempre amada. 
Cuando tu esplendor se ausente, 
Dejarás en nuestro Oriente 
Vislumbres de tu bondad. 



Mas antes, tu adiós postrero 

Darás á un sepulcro helado, ^ 

Do las prendas que has amado 

Guarda la Parca crueL 

La inscripción del mármol frío j 

Besarás puesta de hinojos, 

Y de lágrimas tus ojos 
Dejarán la ofrenda en él. 

Un día, más venturosa 
Volarás al patrio suelo; 
Gozarás su luz, su cielo. 
Su purpurino arrebol. 
Verás su río, sus playas, 
Sus torres y su alameda, 

Y la ciudad libre y leda 
Cantando á Mayo y al sol. 



310 



F. A. DE FIGUEROA 



Surcando las ondas luego, 
Tomarás á ver dichosa, . 
De Albión la ciudad grandiosa, 
Donde brillaste otra vez. 
Allí, lucero apacible, 
Entre fúlgidas estrellas, 
Tendrán tus virtudes bellas 
Digno lauro y alta prez. 

A par del caro consorte, 
Aumentada y bendecida 
Verás tu prole querida. 
Formando un triple casal. 
Que poniendo en tu alba frente 
Cada día una guirnalda, 
Se adormecerá en tu falda 
Con arrullo angelical. 

Sobre tu existencia amable 
Vele allí el celeste numen, 

Y gratas flores perfumen 
Las auras en tomo á tí. 

Y en fin, cuando tierna envíes 
Tus recuerdos á esta esfera, 
¡Feliz yo, amable Severa, 

Si uno de ellos es por mí! 



POESÍAS DIVERSAS 



311 



Á Dolores 

Ángel bello, no mujer, 
Flor amable entre mil flores, 
¿ Por qué te llamas Dolores, 
Si sólo inspiras placer? 

En vano es que tu favor 
Cueste la vida ó la ausencia: 
Yo daría mi existencia 
Por un día de- tu amor. 

En modestia y suavidad 
Eres violeta apreciable: 
Sólo al que te trata es dable 
Ver tu mérito y bondad. 

Dulce es amarte, y sentir 
El fuego que al alma enciende: 
Quien no te ama no comprende 
Las delicias del vivir. 

En fin, desde hoy gozaré 
Mi existencia, antes perdida, 
Porque no cuento por vida 
El tiempo en que no te amé. 



312 



F. A. DE FIGUEROA 



La media 
Entgma 

Soy una pieza, en verdad, 

De cilindrica fignrzu 

Que aunque entera y sin costura, 

Siempre me llaman mitad* 

Sirvo al hombre en baja esfera. 
Casi en el suelo arrastrada, 
Y sólo vieja y cansada 
Suelo soltar la carrera. 



POESÍAS DIVERSAS 



m^ 



£1 ramito de Saturnina 

Cautivando mi afecto Saturnina, 
La joven de los ojos seduAores, 
Un ramito me dio, de varias flores 
Que ella misma cogió de sú jardín. 
De su dulce amistad, la prenda fina 
Es para mí más rica y más tesoro 
Que si un ramito igual de plumas de oro 
De. sus alas me diera un Serafín. 

De Sandú á la amable estrella 
Pensé volverle el ramito, 
Que hasta después de marchito 
Mi pecho fiel conservó. 
Mas ¡ ah ! perdone la bella, 
Si de inconsecuente peco: 
Quiero mostrárselo seco, 
Pero volvérselo .... no. 



314 



F. A . DE nGUEROA 



La espada 

Emgma 

Es de nobleza el crisol, 
Muy propensa á la crueldad, 
Dama de alta calidad. 
Que desnuda sale al sol. 

En estrechez y sin luz 
Vhre, y su prisión oscura 
Sólo tiene una abertura, 
Que ella tapa con su cruz. 



POESÍAS DIVERSAS 



815 



Cuatro epitafios 

PARA EL SEPULCRO DEL ANTIGUO PATRIOTA 
DON PABLO RIVERA (l) 

/.* inscripción 



Omnia cum pereant est virtus sola perennis, 
Haec immortalis reddere sola potest. 



21" inscripción 



Rayó la libertad, y él acudiendo 
Al clamor de la patria y sus campeones, 
Sufrió honrosas cadenas, adquiriendo 
El germen de su muerte en las prisiones; 
Libre la vio triunfar. . . . luego, muriendo. 
Tomóla á ver cautiva y sin blasones ; ( i ) 
Mas su hijo la liberta, la engrandece, 
Y este sepulcro á su memoria ofrece. 



( 1 ) El Presidente de la Bepúbliea, General don Fructuoso Rivera, encai-g<5 al autor 
laa inscripeiones para el sepulcro de su venerable padre. 

( 2 ) Don Pablo Rivera en las guerras de la independencia en 1811 estuve lai'go tiempo 
preso en la ciudadela por los realistas; después gozó del triunfo de la patria libre; pero 
posteriormente, dominado el país por los portugueses y brasileros, falleció con el disgusto 
profundo de ver cautiva á la patria. 



816 



F. A* DE FIGUEROA 



j.^ inscripción 

Patriarca de los libres, acudiendo 
Al grito heroico que lanzó el Oriente, 
Sufrió horror y cadenas, y aun muriendo • 
Su patriotismo se ostentó eminente. 
Su hijo amante, á la patria presidiendo. 
Le dedica esta ofrenda revereate: 
Fiel amig-o, buen padre, digno esposo, 
Goza en el cielo de etemal reposo. 

4,^ inscripción 

Yace en este sepulcro^ ¡oh caminante! 

De un patriota eminente el polvo helado: 

Padeció por la patria, y más constante 

Se vio en el padecer acrisolado. 

La muerte le llevó ; mas su hijo amante 

Esta ofrenda de honor le ha consagrado : 

De les patrias virtudes digno ejemplo, 

La gloria es su mansión y éste es su templo. 



POESÍAS DIVERSAS 3^7 



A las actrices doña Matilde Diez de Quijano 
y dofta Trinidad Guevara 

A Apolo un pueblo pedía, 
Como gracia singular, 
Ver en la escena brillar 
A Melpomene y Tatía. 
Viendo su ansiosa porfía, 
Dijo la augusta deidad: 
« No es dado á mi potestad 
Enviar á mis musas bellas, 
Mas os doy en lugar de ellas 
A Matilde y Trinidad. » 



318 



F. A. DE FIGUEROA 



El muerto en el sepulcro 

Enigma 

Solo en' su estrecho aposento, 
Que otros por él han pagado, 
Se ve un huésped retirado, 
Sin penas y sin contento. 

Aunque no hay amigo fiel 
Que entre á hacerle una visita, 
Siempre en su aposento habita 
Pero nunca vive en él. 



MM 



POESÍAS DIVERSAS g^g 



El voto público ( I ) 



AL NOMBRAMIENTO DEL BRIGADIER GENERAL 
DON MANUEL ORIBE 
PARA PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA 



Hijo heroico del pueblo de Oriente, 

Muestra Oribe virtud y valor, 

Y hoy la patria segura le encarga 

Sus destinos, su gloria y su honor. 

Sucesor del ilustre Rivera, 

Alta gloria podrá merecer 

Si á la patria, que aflicta le aclama. 

Restituye grandeza y poder. 

Marte y Themis se unieron, y alzando 

A las auras al bravo adalid, 

Del cañón el relámpago anuncia 

Con estruendo la nueva feliz. 

De sus alas brillantes la Fama 

Con la pluma más bella escribió : 

« ¡ Muerte ó leyes ! » Y luego su trompa 

« ¡ Muerte ó leyes ! » también repitió. 



(X,) El que no conozca bien las diversas vicisitudes, mudanzas 6 inconsecuencias de 
los sucesos políticos de este país, y también de sus personajes, no sabrá cómo conciliar 
l08 elogios tributados en una época á un individuo, con las imprecaciones de que antes 
<5 después ha sido él objeto; mas los que han estado en la escena misma, en contacto con 
los sucesos y las personas, saben descifrar este enigma, sin acusar de inconsecuencia d 
los escritores. La misma Asamblea Nacional en sus decretos presenta varios ejemplos de 
esta variedad según las épocas y las circunstancias. 



32f> 



F. A. PE FIGUEROA 



Como Febo disipa las nieblas 
Con su influjo celeste j vital, 
Así ahuyenta á la fiera discordia 
Numen sacro del pueblo oriental. 
Desparezcan en día tan fausto 
Negras sombras de odioso rencor, 

Y entre abrazos fraternos resuenen 
Dulces himnos de paz y de amor. 

Firme Atlante sostenga en sus hombros 
De las leyes el templo y deidad, 

Y la carga divina sustente 
Con reposo, justicia y lealtad. 
Los tiranos tan sólo intimidan 
A sus pueblos cual tímida grey, 
Mas los libres, si al héroe proclaman, 
Sólo adoran su patria y su ley. 

De las tumbas do yacen los bravos, 
Dulces himnos el polvo entonó, 
Porque ven que á la patria preside 
El que heroico por ella lidió. 
Inflexible defienda las leyes. 
Que sumiso respete también, 

Y en la senda que estrecha le marcan. 
Funde sólo su gloria y su bien. 

. La Asamblea le nombra y presenta 
De las leyes el código fiel, 

Y él acepta, jurando á la patria 
Dar la vida por ella y por él. 

Y si á aquélla del mísero estado 
Que la amaga, consigue salvar, 
De holocausto patriótico sea 
Nuestro pecho dignísimo altar. 



POESÍAS DIVERSAS j^^ 



En las lides el héroe rompiera 
De su patria la dura prisión : 
Hoy su espada y virtud reunidas, 
Le aseguran su gloria y blasón. 
¿Qué más bienes, honor ni grandeza 
Puede el alma de Oribe gozar. 
Que romper de su patria los grillos 

Y su gloria y ventura formar ? 

Todos sienten la grata esperanza 
Que las leyes con gloria y honor, 
Al amparo del hijo de Marte 
Recuperen su lustre y valor. 
Se cumplieron los votos ardientes 
De los que aman el orden legal : 
El poder y la ley se reúnen 
Para gloria del pueblo oriental. 

De la patria el comando supremo, 
Noble Oribe, debéis presidir ; 
Sostenerla debéis animoso 

Y en su senda virtuoso seguir. 
¡Ciudadanos! respeto á las leyes 

Y al Gobierno constante adhesión; 

Y á la patria doquiera ofrezcamos 
De la vida gustosa oblación. 



11 



322 



F. A. DE FIGUEROA 



A Benita 

EN SU CUMPLEAÑOS 



Hoy de mi afecto, Benita, 
Os hago ofrenda veraz, ' 
Aunque no es gracia exquisita 
Decirle á una señorita 
Que ya tiene un año más. 

Pero vos, siempre atractiva 
Vencéis del tiempo el rigor, 
Cual dorada siempreviva, 
Que en su beldad primitiva 
Siempre luce fresca flor. 

El cariño y la afición 

A todos robar sabéis; 

Mas yo os prevengo la acción, 

Pues ya os doy el corazón 

Antes que me lo robéis. 






POESÍAS DIVERSAS 



323 



El Código bacigal 
REGLAMENTO PARA EL 'jUEGO DE LA BÁCIGA 

Para evitar la anarquía 
De sentencias diferentes. 
Que en la báciga las gentes 
Introducen cada día, 
Compuse, señora mía. 
Un reglamento formal; 
Hele aquí: que él sea igual 
Para todos, y juremos 
Que las leyes guardaremos 
Del Código bacigal. 

REGLAS 



El bacigote 

Supongo sabe el lector 
Lo que son y lo que valgan, 
Parejas y bacigote, 
Juego y báciga chillada. 
Sabrá lo que es cuatro cosas, 
Y estar en buenas ó en malas ; 
Previas, pues, estas nociones, 
Entro á explicar las jugadas : 
Bacigote priva el juego, 
Gana siete y se baraja, 
Aunque alguno con parejas 
Ó con báciga acabara. 



324 F. A. DE FIGUEROA 



El bactgote (de menos de diez puntos) puede hacerse báciga 



Si alguno con basigote 

Canta báciga chillada^ 

Por ver si las cuatro cosas 

Consigue pidiendo cartas, 

Se expone á que otro le cante 

Mejor báciga y se salga, 

Ó que otro acabe con pares. 

Siendo su intención frustrada. 



3." 



Orden y sucesión del juego para apuntar tantos y para 

acabar 



Báciga es antes que pares, 
Y con preferencia gana, 
Pero el que sale con juego 
Deja á todos pedir cartas. 
Tal vez con su treinta y una 
Ya la cuenta por ganada, 
Mas si otro acaba con pares 
Burla toda su esperanza. 
Ni aun para salir del doble, 
O entrar en buenas alcanza 
El punto, porque las pares 
Se cuentan, antes y ganan. 






POESÍAS DIVERSAS ^^ 



4.- 

Las cuatro cosas y su preferencia 

El que hace las cuatro cosas, 
El juego del todo acaba, 
Mas, para salir del doble. 
La báciga ó pares bastan; 
Pues éstas ya estaban hecha$ 
Antes de aquél pedir carta$, 
Y no hay ley retroactiva 
Que lo ya hecho deshaga. 



No habiendo bacigotc ó báciga^ hay pc^so en la \f jugada 

Sin báciga ó bacigote 
Hay paso en primer jugada, 

Y aun el que sale con pares 
Para la otra mano aguarda, 

Y bien puede sucederle 

Que otro, á quien dos le faltaban, 
Hace báciga en seguida, 

Y él, con paresj pierde y paga. 
Mas si báciga no hubiere^ 

Sus pares presente y salga, 

Y no es permitido al mano 
Empezar á pedir cartas. 
Lo mismo hará ciertamente, 
E igual preferencia alcanza, 
Si no ha salido del tgdo, 
Con báciga el que la canta. 



226 F. A. DE FIGUEROA 



6.^ 



Cuando acaban dos d tm tiempo con bdciga ó con pares 



Si dos con báciga salen, 
La menor ó mano mata, 

Y en este caso la otra 
De nada le sirve y paga. 
Así una báciga inútil 

Ni aun salir del doble alcanza, 
Pues como no apunta tantos, 
No sirve á su dueño en nada. 
Pero no así con las pares, 
Pues si otro con pares gana. 
También las suyas se cuentan 

Y contra el doble le amparan. 



7.^^ 



Cuando uno acaba con bdciga chillada y otro con pares 



Con ocho buenas y pares 

Ganará, si son más bajas, 

Al que, teniendo seis buenas, 

Tiende bdciga chillada. 

La báciga no protege 

A las pares, que son malas, 

Y así pares contra pares. 

Las más chicas siempre ganan. 



POESÍAS DIVERSAS 



327 



Para el qu^e da mal las cartas J 

Cuando el que da se equivoca 
En los naipes que reparta, 
Los recoge, y barajando, 
Toma á empezar la jugada; 
Mas si á él solo se dio mal, 
Tiene pena señalada: 
Si hay paso las tira todas ^ 
Y sino .... queda en baraja. 



10/ 



Pen0^ al que cante báciga mejor que otra sin ser asi, st 
aquel otro se pasa 

Si alguno báciga tiene, 

Y otro falsamente canta. 
Añadiendo que es mejor, 

Y por esto aquél se pasa, 
Por justo castigo tiene 

El quedar sin pedir cartas; 

Y de sus tantos ganados 
Pierde dos por su ignorancia. 
Mas si no tuviese tantos^ 
Claro está que no los paga, 
Pues al que se halla insolvente 
La misma pobreza ampara. 



3i8 



F. A. DE FIGUEROA 



11.^ 



Pena al que ha pedido cartas, estando ya pasado 

El que estando ya pasado 
Prosigue pidiendo carta, 
Sobre el tanto de costumbre 
Pierde dos por lo que engaña. 
Pues su notable descuido 
Tiene consecuencias varias, 
Causando grave trastorno 
En el juego que otros hagan. 
Mas el pie no está sujeto 
A esta pena, cosa es clara, 
Pues siendo el último él mismo, 
Con pedir á nadie daña. 

He aquí concluido, señora, 
Mi reglamento formal 
En poesía insonora: 
Juremos cumplir ahora 
El Código bacigal. 



POESÍAS DIVERSAS 



329 



A la heroica Montevideo 

Soneto 



Firme como Numancia, y con más gloria, 
Muestras, pueblo oriental, tu bizarría; 
¿ Esclavizarte á tí ? . . . . ( torpeza impía ! 
Tu voto es el martirio ó la victoria. 

Fieles campeones de inmortal memoria 
Sostienen tu esplendor con energía, 
¿ Y el invasor .... qué obtuvo hasta este día ? 
Devastación é incendio ... ¡ Esa es su historia ! 

Al fin la dulce paz es tu presea 

Y es el supremo bien que ha de traerte 

Esa devastación que infausta humea; 

Mas al dejar tu lanza, ¡oh pueblo! advierte 

Que juraste, al entrar en la pelea. 

Antes que infame paz, gloriosa 7nuerte. ( i ) 



( 1 ) Lo» retruécanos ó equívocos de la palabra devastación aluden al vapor inglés «Bevas- 
tation*, en que vino un Ministro, enviado de Inglaterra y í'rancia con una misiiki nnste- 
riosa de proposiciones de pass ante Rosas, el gobierno de Montevideo y el ej^tsUo 
.sitiador. 



u¿. 



330 



F. A. DE FIGUEROA 



Al mismo asunto 

Al Oriente devorando 
Llegó el invasor tremendo, 
La devastación trayendo 
Primero, y después lidiando; 
Mas ya esa chusma acabando 
Va en la lid por consunción: 
¿Qué se hizo tanto escuadrón, 
Tanto tren y tanta lanza? 
Ahora su última esperanza 
Está en la devastación. 



poesías' diversas 



331 



Al Colegio Oriental de niñas y su preceptora doña 
Magdalena Núñez de Pereirá 

EN LOS EXÁMENES DEL 30 DE AGOSTO DE 1 846 

Htm n o 

CORO 

Su lauro glorioso., 
Minerva inmortal, 
Hoy cede al dichoso 
Colegio Oriental, 



i.^ 



Matronas de Oriente 
Llegad presurosas: 
De nardos y rosas 
Las sienes ceñid. 

Hoy. dan vuestras hijas 
De estudio el examen; 
Al bello certamen 
Gozosas venid. 

CORO — Su lauro glorioso, etc. 



F. A. DE FIGUEROA 



2.* 



Mirad sus labores, 
Sus nítidas planas, 
Que ostentan ufanas 
Con vario primor. 
Load cariñosas. 
Su estudio y progresos: 
Serán vuestros besos. 
Su premio mayor. 

CORO — Su lauro glorioso, etc. 



Modesta una Rosa 
Fundó este instituto: 
¡Cuan bello es el fruto 
Que dio su jardín ! ( i ) 
En él su cultivo 
Tuvieron mil flores, 
Que hoy dan esplendores 
Al patrio confín. 

CORO — Sit látiro glorioso, etc. 



( 1 ) Ya era fallecida la. fundadora de aquel establecimiento, doña Rosita 



POESÍAS DIVERSAS 



383 



En este colegio, 
Gon vivos colores. 
Excede en primores 
La aguja al pincel. 
El cálculo, el baile. 
La bella escritura. 
Virtud y cultura. 
Se enseñan en él. 



CORO — Su lauro glorioso, etc. 



5." 



Aquí ante los ojos 
Se ven delicados, 
Vistosos dechados 
De raro matiz. 
En ricos paisajes 
De bellas campiñas, 
Ostentan las niñas 
Su acierto feliz. 



CORO — Su lauro glorioso, etc. 



384 



F. A. DE FIGUEROA 



6.^ 

El sol de lá ciencia, 
Guiando á la infancia, 
Rasgó á la ignorancia 
Su oscuro capuz; 
Ya el astro ilumina 
Tan dulces ei^trellas, 
Vertiendo sobre ellas 
Raudales de luz. 

CORO — Su lauro glorioso, etc. 



Feliz preceptora, 
Tu empefío anhelado 
Hoy ves coronado 
De aplauso y honor. 
Tus tiernas alumnas, 
Que albricias te piden, 
Contigo dividen 
Su lauro y su amor. 

CORO FINAL 

Su lauro glorioso. 
Minerva inviortal. 
Hoy cede al dichoso 
Colegio Oriental. 



POESÍAS DIVERSAS 



8»5 



Eso . . . . ¡ Dios lo sabe ! 

Letrilla 

Pues que sabe tanto, 

Diga, mama mía, 

¿Qué santo sería 

Don Código santo ? 

Así en prosa y canto 

No hay quien no lo alabe: 

Todos lo idolatran. 

— Eso .... ¡ Dios lo sabe ! 

— ¿ Será joven bella 
La patria, mamita? 
Todo el mundo grita: 
¡La vida por ella! 
Vaya, que es su estrella 
Feliz, cuanto cabe, 

Con novios tan finos. 

— Eso . . . . ¡ Dios lo sabe ! 

— ¡ Muera el despotismo ! 
Sonó en la tribuna, 

Y todos á una 
Gritaban lo mismo. 
¡ Baje al hondo abismo ! 
Dijo un hombre grave : 
¿rPor qué lo aborrece? 

— Eso . . . . ¡ Dios lo sabe ! 



93^ F. A. DE FIGUEROA 

— De igualdad completa 
Nadie hay que no fiable: 
Los hombres de sable, 
De poncho, y chaqueta; 
¿Todo se sujeta 

A ley tan suave 
Que á todos iguala? 

— Eso. . . . ¡Dios lo sabe! 

— ¡La ley y el derecho 
Guardemos! decían; 
¿Do la guardarían? 
¿Adentro del pecho? 
¿O por más provecho 
Debajo de llave, 
En algún baulito? 

— Eso. . . . ¡Dios lo sabe! 

— Diz que no sé cuántos 
Habrá tribunales. 

Con más oficiales 
Que en el cielo hay santos. 
Con pilotos tantos 
Nuestra hermosa nave 
Irá viento en popa. 

— Eso .... i Dios lo sabe ! 

— Diz que habrá jurados 
Muy rectos y puros. 

En jamás perjuros . 
Y siempre ilustrados; 
Sin hijos ni ahijados, 
Ni empeño que trabp 
Su recta conciencia. 

— Eso.... ¡Dios lo sabe! 



poesías diversas j^7 



— ¡ Oh, qué monumento 
De orden y firmeza, 
Siendo la cabeza 
Mayor que el asiento! 
Con poco cimiento 

Y mucho arquitrabe 
¿ Tendrá consistencia ? 

— Eso. . . . ¡Dios lo sabe! 

— ¿ Qué habrá sucedido 
A los escritores? 

Los más parladores 

Han enmudecido. 

¿ Se habrán adormido 

Con cierto jarabe, 

O será prudencia ? 

— Eso. . . i ¡Dios lo sabe! 

— ¿ Y no hay quien dirá 
Con sorna y cariño: 

« Arrorró mi niño. 
Que viene el guá-guá? » 
¡Qué gusto será 
Cuando el sueño acabe, 
Verlos tan valientes ! 

— Eso .... ¡ Dios lo sabe ! 

— Dirán, misteriosos, 
Qtie asi convenía^ 
Que riesgos había 
Asaz poderosos. 
Mamá : ¡ qué famosos 
Serán para el clave 
Con tanto tecleo! 

— Eso. . . . ¡ Dios lo sabe! 



3JJ, F. A. DE FIGUEROA 



A un niño muerto de cinco meses 

Epitafio 

Única prenda que el cielo 
Dio á sus padres por consuelo, 

¡Oh dolor! 
Al brillar su primavera 
Le asaltó la muerte fiera. 

¡Tierna flor! 
Cinco lunas vio lucir 
Esta esperanza perdida, 
Que apenas marcó la vida 
Entre el nacer y el morir. 



k 



POESÍAS DIVERSAS 33^ 



Al álbum de doña Luisita Blanco 

La huesa y la cruz 

Al padre 

querido 

á olvido 

no des. 

Luisita, 
La mansión de los muertos habita, 
y á un recuerdo de pena te invita 
este signo sagrado que ves. 

En medio 

de estas 

protestas 

de amor, 

la ofrenda 

presente 

resiente 

dolor. 

Tú luces 

ta n bella, 

estrella 

de luz, 

y entretanto 

reclaman tu llanto 

la huesa y la cruz. 



840 



F. A. DE FIGUEROA 



Redondilla para glosar 

Llorará mi corazón. 
Pues tanto quiso volar; 
Pero nu7ica he de olvidar 
La causa de mi pasión, 

GLOSA 

Ojos, dejad de llorar, 
Pues os secaréis primero 
Que logréis al bien que quiero 
Con lágrimas ablandar ; 
Hacen las aguas del mar 
En dura peña impresión, 
Y pues mis lágrimas son 
Incapaces de hacer tanto. 
Amarga hiél, y no llanto. 
Llorará mi corazón. 

Vi á Dorina, y sin consuelo 
Quedé tan fuera de mí, 
Que en un instante me vi 
Estatua de fuego y hielo ; 
Creyéndola ángel del cielo, 
Se quiso al cielo elevar 
Mi amor; mas al penetrar 
Celos, y traiciones sumas. 
Se le quemaron las plumas. 
Pues tanto quiso volar. 



POESÍAS DIVERSAS 



341 



Ella ingrata á mis desvelos 
Premiaba, ¡ injusto rigor ! 
Con desdenes á mi amor 

Y á mi ternura con oelos; 
Aunque esto conozco, ¡ ay cielos ! 
Es mi amor tan singular, 

Que no he de dejar de amar, 

Y al dueño de mi querer 
Dejaré de pretender, 
Pero 7iunca he de olvidar. 

A esta cruel homicida 
Amo tan fino y tan ciego. 
Que sólo mi ardiente fuego 
Se extinguirá con mi vida ; 
No basta á curar mi herida 
Mi ausencia ni su aversión, 
Que en mi fina inclinación 
No hacen desdenes mudanza. 
Ni vive por la esperanza 
La causa de mi pasión. 



^ 



5^3 F. A. DE FCGUÉROA 



Al doctor don Francisco Pico 



NO ENCONTRÁNDOLO EN SU CASA PARA DEJARLE UNOS 

LIBROS 



Décimas improvisadas 



Vine, amigo, y por mi mal 
No os encuentro; conque así, 
Cumplo con dejar aquí 
Las Causas de PitavaL 
Ellas son un manantial 
De la elocuencia del foro; 
Cada arenga es un tesoro, 
Es verdad, mas no tan rico 
Como el que difunde Pico, 
A quien llaman pico de oro. 

En vano querrá igualar 
Sus lauros otro doctor. 
Porque nunca tanto honor 
En el pico le ha de dar ; 
Doctores se ven brillar 
Ciento y uno, á cual más rico. 
Mas á él solo yo me aplico, 
Y entre el número importuno. 
Si en tal cuenta él es el uno, 
Me contento con el pico. 



POESÍAS DIVERSAS 54, 



El doctor de más saber, 
El más gallo en su carrera, 
Aunque d navaja venciera, 
No podrá d pico vencer; 
En la Cámara es de ver 
Su elocuencia singular: 
A todos hace arredrar, 
Y el ánimo arrebatando, 
Nadie abre su pico cuando 
Empieza Pico d picar. 

En fin, ya por esta vez 
Basta, amigo, y os suplico 
Que á nadie pongáis en pico 
Locuras de este jaez. 
Vivid, y que la vejez 
Os venga con pasos tardos ; 
Gozad, y canten los bardos 
Las, glorias que en vos admiren, 
Callando el pico, aunque miren 
Que andáis. Pico, d picos pardos. 



344 



F. A. DE FIGUEROA 



Al Presidente de la República don Manuel Oribe ( i ) 



EN SU FAUSTO DÍA 



El cielo 

con bellas 

estrellas 

lució ; 

y el numen 

escribe : 

Oribe 

nació. 

La patria 
triunfante, 
brillante ^ 
la sien; 
el nombre 
pronuncia 
que anuncia 
su bien. 

La noche 

no viste 

su triste 

capuz, 

que alumbran 

zafiros 

con giros 

de luz. 



Un brillo 
preclaro, 
de raro 
fulgor, 
matiza 
con galas 
las alas 
de amor. 

Yá escucho 
las aves 
suaves 
trinar, 
y en lira 
sonora, 
su aurora 
cantar. 

Ya miro 
las flores 
de amores 
vestir, 
y al astro 
de Oriente 
fulgente 
lucir. 



(1) Para que no se acuse de inconsecuencia al mitor al compararse esta conjposicióu 
«■«•miástica con otras en sentido contrario, q^i* aparecen en esta colección, se re]»roduce 
aquí lo que se dice en la nota puesta en El voto público^ pág. 319. 



POESÍAS DIVERSAS 



34i 



Del cielo 
descienda 
la ofrenda 
de amor; 
el mundo 
le ame 
y aclame 
su honor. 



A siervos 

humilla 

mancilla 

fatal; 

á libres 

abona 

corona 

triunfal. 



Apolo 
pulsando 
el blando 
laúd, 
al héroe 
y al día 
envía 
salud. 



Si es fuerza, 
muramos ; 
perdamos, 
¡ qué honor ! 
cual nuevos 
Leónidas, 
las vidas 
en flor. 



El Genio 
que ampara 
su clara 
bondad, 
al mando 
lo eleva 
cual nueva 
deidad. 



Quien honra 
prevenga, 
quien tenga 
virtud, 
la tumba 
reclame, 
no infame 
salud. 



Si se alza 
nefando 
un bando 
cruel, 
á Oribe 
volemos : 
triunfemos 
con él. ( I ) 



Prefiera 

guerrero 

primero 

morir, 

que en torpe 

cadena 

con pena 

gemir. 



( 1 ) Esto alude á la guerra intestina que en aquella época devoraba á la Kepúblicíi. 



846 



F. A. DE ÍIGUEROA 



Patriotas 

valientes 

las frentes 

alzad, 

y el himno 

sonoro 

en coro 

cantad. 



Fortuna 
que amiga 
te siga 
doquier ; 
sus alas 
extienda, 
defienda • 
tu ser. 



Heroico 
recibe, 
Oribe, 
loor, 
y goces 
en calma 
la palma 
de honor. 



En paces, 
en guerra, 
por tierra, 
por mar, 
ensalce 
la historia 
tu gloria 
sin par. 



POESÍAS DIVERSAS 347 



£1 pafío de lágrimas 



VERSOS PARA BORDARSE EN UN PAÑUELO 



(En el centro) 



Con mano sangrienta 
La bárbara lid 
Desata los lazos 
Del olmo y la vid. 



{ En las puntas) 



He aquí lo que resta 
Del que era mi amor: 
El lauro en la tumba, 
En mi alma el dolor. 



Signo de inocencia, 
¡ Oh blanco cendal ! 
El llanto recibe 
De amor fraternal. 



,^s F. A. DE FIGUEROA 

El era a mis ojos 
Estrella y clavel. 
Toda mi ternura 
Fijábase en él. 

La muerte sangrienta, 
Con fiero rigor. 
Cortó despiadada 
Sus días en flor. 



POESÍAS DIVERSAS 



349 



Al retrato del señor Presidente interino de la República 
don Joaquín Suárez 

Estatuas y columnas alza el mundo, 
Marmóreos monumentos, en honor 
De los claros varones y altos héroes 
De eminente virtud ó gran valor. 

¡Ah! si el pueblo oriental alzar pudiese 
Un padrón de su gloria al porvenir. 
El nombre venerado allí debiera 
Del dignísimo Suárez esculpir. 

A su patria, en conflictos presidiendo. 
Magistrado supremo, en él se ve 
Del antiguo adalid, del buen patriota, 
El heroico valor y firme fe. 

Grande por su virtud, sin pompa vana, 
Une á la sencillez la dignidad, 
Y entre opuestas tormentas fiel lucero. 
Su divisa es la ley y la igualdad. 

Así en su fausto .día, pues no puedo 
Un templo consagrar á su virtud, 
En su mismo retrato le dedico 
Mi ofrenda de respeto y gratitud. 

Cual joya de valor, me he reservado 
Una copia, que igual trazó el pincel; 
Mas para darle respetuosos cultos, 
Guardo en mi corazón otra más fiel. 



850 



F. A. DE FIGUEROA 



Los dientes 
Enigma 

En dos rangos diferentes, 
Casi de una edad y unidos, 
Somos hermanos y hermanas, 
De igual condición y oficio. 
A nuestro amo, al nacer, 
Bastante llorar hicimos. 
Aunque desde aquel momento 
Nos encontramos cautivos. 
Gien veces y más, al día. 
Abre aquél nuestro recinto, 
Mas de él sólo por enfermos 
Y á viva fuerza salimos. 



POESÍAS DIVERSAS 



361 



A la señora esposa del General . Rivera 



Cuando lleno de júbilo el Oriente 
El grande nombre de tu esposo aclama, 
También con entusiasmo reverente, 
Ángel hermoso de su amor te llama; 
Como brilla el planeta refulgente, 
Con las luces que el astro le derrama, 
Así brillas, ¡oh amable Bernardina! 
Con los rayos del sol que te ilumina. 



362 



F. A. DE FIGUEROA 



Al desembarco del General Rivera 

f Improvisación J 

\ Gloria al grande Rivera ! Ya el Oriente 
Tiene en su seno á su campeón amado, . 
Que en fortuna y desgracia ha demostrado 
Patriotismo, prudencia y heroicidad. 

¡ Gloria al pueblo indomable, que, valiente, 
Imitando al campeón esclarecido, 
Aun llorando su ausencia, ha sostenido 
Su ley, independencia, libertad ! 



.AÁI 



POESÍAS DIYirRSA» 



La viuda comparada con el tiempo qoe € no afloja » 



Ayer osé comparar 

Al mal tiempo con las viudas. 

Porque siempre estaba en dudas 

Sin acabar de aflofar. 

Esto fué como tirar 

Mi pedradita á un balcón; 

Grosero fué el parangón, 

Bien lo reconozco, Elisa, 

Mas tú propia, con tu risa. 

Le dabas tu aprobación. 



No bien me aparté, señora. 
Cuando ya el tiempo aflojó, 

Y entre mí decía yo: 

¿Si estará aflojando ahora? 
Con intención pecadora 
Me incitaba Satanás; 
Mas ya iba lejos de más, 

Y á retaguardia quedabas. 
De modo que si aflojabas 
Aflojabas por detrás^ 

18 



354 F. A. DE FIGUEROA 

Hoy debías, no te enojes. . . . 

Debías, viudita hermoscí, 

Aflojar alguna cosa; 

¡Más cuenta con lo que aflojes I 

Y si por fortuna acoges 

Mi afecto en gracia de Dios, 

Yo sanaré de esta tos 

Que me apura y acongoja, 

Y ; veré, al tira y afloja^ 

Quién afloja de los dos. 



POESÍAS DIVERSAS 



365 



¿Es amistad ó es amor? 

Letrilla 



No sé qué contrariedad 

Es la que en el pecho abrigo, 

Que amor con el alma digo 

Y con la pluma amistad. 
No sé por qué con dolor 
Miro al argentino río : 
Dime, pues, corazón mío, 
¿Es e^iú amistad ó amor? 

El mérito y el talento 
Reúno irii dulce amiga, * 

Y todo en ella me obliga 
A tnterla al pensamiento; 
Sus cartas con tierno ardor 
Beso, y de nadie las fío: 
Dime pues, corazón mío, 
¿Es esto amistad ó a^nor? 

Si en sus versos me dirige 
Alguna expresión amante, 
Temo sea el consonante 
La causa, y esto me aflige; 

Y entre esperanza y temor 
Gimo, canto, lloro y río : 
Dime, pues, corazón mío, 
¿Es esto amistad ó amor? 



F. A. DE FIGUEROA 



En ese tierno papel 
Que amor tal vez le inápiró, 
Algún numen se ocultó 
Que me hirió á su salvo en él. 
Sus cartas de gran valor 
De mi pecho no desvío: 
Dime, pues, corazón mío, 
¿Es esto amistad ó amor? 

Aunque sus bellezas siento, 
Más aprecio en su lectura , 
De su afecto una ternura 
Que un rasgo de su talento; 
Pues aunque éste es superior, 
Tiene aquel más poderío: 
Dime, pues, corazón mío, 
¿Es esto amistad ó amor? 

En fin, cuando ella profiere 
Que con mi afecto es felice, 
Di si quiere lo que dice 
Ó si dice lo que quiere. 
Mas, ¡ ay ! calla : no el rigor 
Castigue mi desvarío. 
Ni digas, corazón mío. 
Si esto es amistad ó amon 






■'.'í.Ü«' 



POESÍAS DIVERSAS 



8&7 



A la muerte del camarista don Francisco Lrlámbi 



La patria un gemido 
Lanzó congojosa, 
Regando su fosa 
Con llanto fatal, 
Y nunca al olvido 
Dará su memoria, 
Que es lustre á la historia 
Del pueblo oriental. 



358 



F. A. DE FIGUEROA 



Felicitación y petición 



POR UN NTXO NACIDO Y POR UNA OBRA OFRECIDA 



Celebro alegre y atento, 
Con mi gaita disonante, 
Del primogénito infante 
El feliz alumbramiento. 

Prenda primera de amor. 
Prospere exenta de pena, 

Y estreche la fiel cadena 
Entre Juanita y Melchor. 

El niño, según oí, 

Te salió tan parecido, 

Que hasta en el gritar dormido 

Es un trasunto de tí. 

Y ésta es mala condición, 
Melchor, pues estoy temiendo 
Que puedas decir durmiendo 
Pecados de confesión. 

Mas, volviendo á tu angelito, 

Yo te contemplo felice, J 

Al ver que cada uno dice : 

« ¡ Vaya ! es un Melchor chiquito. » 



POESÍAS DIVERSAS 



359 



Y luego dirán : « ¡ Jesús ! 
Ya menea una manita, 
Es entero á la abuelita 
Cuando está orcjeafido ten Jlus, 

Así, en albricias, Melchor, 
De esa prenda de Himeneo, 
Sólo que cumplas deseo 
El ofrecido favor ; 

Que en tal ocasión y día 
Tengo yo un doble motivo 
A exigirte el donativo 
De la obra de cirugía. 



i 



ggO F. A. BE FIGXmROA 



¡Buena va la danza! 
Letrilla 

Navega nuestro bajel 
Viento en popa y mar bonanza : 
¡Buena va la danza! 

No hay directas alusión^ 
En mis sátiras, ¡por Baco! 
Yo ataco abusos, no ataco 
Personas ni instituciones, 

Y si aquestas prevenciones 
No son suficiente fianza, 

¡ Buena va la danza ! 

De tantas capas que hoy mismo 
Se usan de g^sto y valor, 
Es la más doble y mejor 
La capa del patriotismo ; 
Muchos profesan civismo 
Mientras corre la pitanza: 
¡Buena va la danza! 

Con más astucias que un gato, 
Más agallas que un'taurón. 
Se parece un trapalón 
Con un proyecto barato; 
Luego tocan á rebato 

Y asegura lo que alcanza: 

¡Buena va la danza! 



POESÍAS DIVERSAS 



861 



Tiene por padrino á un gordo, 
El gran asador don Tejo, 
Y danle para el manejo 
Un empleo de alto bordo; 
Ordeña á la patria el tordo 
Cual si fuera vaca mansa: 
¡Buena va la danza! 



Consigue otro peralvillo 
Mangia con tutíi y gandul, 
Pasar por blanco y azul 
Lo que es verde y amarillo; 
Y logra algún empleillo 
'En que se llena la panza : 
¡Buena va la danza! 



Muestra Fabio por trofeo 
Sus heridas, su opinión, 
Buscando colocación 
Sin conseguir su deseo; 
O le ofrecen un empleo 
En la isla de Sancho Panza: 
¡Buena va la danza! 



Confiado en un galardón 

Sirve Celio en trance duro 

Muy bien .... mas, pasa el apuro 

Y lo mandan á un rincón 

A vivir, cual camaleón. 

Del aire de la esperanza: 

¡Buena va la danza! 



3(,2 F. A. DE FIGUEROA 



Llega á un Juez, nuevo Tarquino, 
Constanza, y él se embobó: 
Saldrá, al fin, como salió 
La esposa de Colatino; 
Mas su heroísmo y destino 
No imita la tal Constanza: 
¡Buena va la danza! 



Va el pueblo en una elección 
A votar como en barbecho : 
Allí la astucia y cohecho 
Triunfan en la votación; 
Al otro año igual fuilción, 
Y vuelve igual contradanza : 
i Buena va la danza ! 



Entra un Licurgo novel 
De la ley en el santuario, 

Y se adhiere á un mandatario, 
Sacrificando por él 

De Themis la espada fiel 

Y de Astrea la balanza: 

i Buena va la danza ! 



« ¡ Alto ahí ! » dice un figurón ; 
« ¡ Yo soy la patria y la ley ! 
« Los demás son una grey 
« De irracional condición. 
« Mis fueros son el cañón, 
« Y mi argumento la lanza. » 
¡ Buena va la danza ! 



POESÍAS DIVERSAS 



363 



Manchados de concusión 
Muchos se lavan ufanos 
Como Pilatos las manos, 
Sin lavarse el corazón ; 
Y al hacer la expoliación 
Se escudan con la ordenanza: 
j Buena va la danza ! 



Ve á una garza don Ciríaco, 
Se atonta, y casa con ella, 
Pensando que es la doncella 
Sexto signo del Zodiaco; 
Mas ella hace al monicaco 
Capricornio sin tardanza: 

¡Buena va la danza! 



Compra Paca un peinetón 
Que al marido desconcierta, 
Pues no cabe por la puerta 
Del triste caramanchón ; 
Y él suda como un cabrón 
Por que ella vista á la usanza: 
¡Buena va la danza! 



Llega un albéitar de alen, 
Nuevo adepto de Esculapio, 
Conjugando el verbo rapio, 

Y matando á tutiplén; 
Todos le dicen amén, 

Y autorizan la matanza : 

¡Buena va la danza! 



r. A. DE FIGUEKOA 



«¡Odio al vino!» exclama Andrés; 
« ¡ La moral es mi divisa ! » 
Mientras pierde la canjtisa 
Al ^empuertas y al entres , 
Perorando en los cafés 
De Colón y de la Alianza : 
¡Buena va la danza! 



Llega en extraño pelaje 
Un pillo dándose tonos, 
Y al momento aquí mil monos 
Le imitan el aire y trate, 
O le encargan que trabaje 
En la pública enseñanza: 
¡Buena va la danza! 



Sóplase orondo un trompeta 
En el Parnaso, porque 
Aprendió el: peopo-e 
Poe - teata - poeta ; 
Y en su mísera cuarteta 
Enreda una mezcolanza : 

¡Buena va la danza! 



Hay escritor adulón 
Que al sol que nace se inclina: 
Hace Bruto á un CatiKna, 
Y Vespasiano á un Nerón, 
De un Francia hace un Washington, 
Si lucra con su alabanza: 
¡Buena va la danza! 



POESÍAS DÍVEKSAS gg^ 



I Empero, hay sus excepciones. 

De ciudadanos preclaros; 
Ni faltan, aunque son raros, 
Temístocles y Catones; 
Sólo hablo con los bribones 
Cuando les digo por chanza: 
¡Buena va la danza: 
¡Buena va la danza! 



366 F. A. DE FIGUEROA 



La despedida del guerrero argentino 



Canción 



i.^ 



Ya, Dorina, la trompa guerrera 
Ha sonado: mi pecho se inflama; 
Yo te dejo .... la patria es mi dama, 
Y mi voto : ¡ Salvarla ó morir ! 
Contra el fiero tirano levanta 
Su estandarte la hueste argentina; 
Los valientes no pueden, Dorina, 
A la gloria su amor preferir. 



2.^ 



Ya la patria clamando .venganza, 
A sus hijos convoca doquiera: 
i Cuan dichoso si á un tiempo acudiera 
Do me llaman mi amada y mi honor! 
Mas, ¿qué dudo? La patria es primero, 
Pues el nombre de libre amenguara, 
Si hoy la palma de Marte dejara 
Por el mirto que brinda el amor. 



POESÍAS DIVERSAS 



367 



Arrastrada é inerme en cadenas 
Nuestra patria cual víctima llora, 
Y ese tigre que atroz la devora 
Quiere á sorbos su sangre beber. 
Basta, ¡oh patria! tus hijos te juran 
Asaltar á la esfinge, y osados, 
Destrozarla, ó en sangre bañados 
En tus calles lidiando caer. 



Ya en Corrientes triunfante tremola 
De los libres la enseña divina; 
A los rayos que su astro fulmina 
Se electriza la hueste inmortal. 
Terrorosos espectros la tierra 
De sus tumbas aborta agitada^ 
Y á su frente ,Castelli y Astrada, 
Gritan: ¡guerra! con voz sepulcral. 



Los opresos al grito sagrado 
Despedazan su infausta cadena; 
A su amparo volemos: ya suena 
La trompeta .... sus ecos oid. 
Tú prepara, mi tierna Dorina, 
A mi triunfo guirnaldas y amores, 
Ó una ofrenda de llanto y de flores 
A mi tumba, si muero en la lid. 



F, A. BE FIGÜEROA 



A Mecenas 



(De Horacio) 

Oda I ^ — Libro /,° 

Mecenas ilustre, 
De reyes nacido, 
Mi dulce decoro 
Mi amparo y asilo; 

Muchos hay que anhelan. 
En carros lucidos, 
De otímpico polvo 
Cubrirse en el circo. 

Allí con destreza. 
En rápido giro, 
Evitan de un choque 
Al eje encendido. 

Del mundo señores. 
El lauro propicio 
Los alza cual dioses 
A psir del Olimpo. 

A éste ansiosa colma 
De honores subidos 
La turba versátil 
De nobles Quirinos; 






rOESÍAS DIVERSAS 



869 



Aquel en sus trojes 
Quiere con ahinco 
Todas las cosechas 
De Libia y sus trigos; 

Feliz se contempla 
Labrando tranquilo • 
Los campos paternos 
Con férreo escardillo. 

líi de Átalo el oro 
Pudiera inducirlo 
^ A arrostrar los mares 
En ciprio navio. 

^ Tifembla el mercadante 
Que oyó pavorido 
De mares y vientos 
El choque y los silbos; 

La quietud alaba, 

Y ensalza expresivo 
La vida campestre 
Del patrio recinto; 

Mas, siente pobreza, 
Olvida el designio. 
Prepara sus naves 

Y arrostra el peligro. 

Hay quien no desprecia 
El másico vino, 
Gozando las horas 
Del día festivo. 



■f 



370 



F. A . DE FIGUEROA 



Ora el verde arbusto 
Le ofrece en estío 
De fragantes hojas 
Parasol tejido ; 

Ora recostado 
Contempla embebido 
La fuente sagrada 
Del plácido río. 

A muchos agrada 
De Marte el bullicio, 

Y de las trompetas 
El ronco sonido; 

Y la infancia guerra, 
Flagelo que impío 
Detestan las madres 
Cual monstruo maldito. 

Sufre la intemperie 
Cazador activo, 
Que olvida en los bosques 
La esposa y los hijos; 

Ora si sus fieles 
Lebreles han visto 
Cruzar presurosa 
La cierva entre riscos ; 

Ora si sus lazos 
Con duro colmillo 
El cerdoso bruto 
Rompió enfurecido. 



POESÍAS DIVERSAS 



Mas yo, solamente, 
Mecenas querido, 
La yedra gloriosa 
Anhelo y estimo; 

La aureola del genio. 
La yedra que ha sido 
Del sabio en las sienes 
Feliz distintivo. 

Con ella á los dioses 
Igual me imagino, 
Por ella los bosques 
Y danzas olvido. 

Sátiros y ninfas, 
Con fáciles giros. 
Del vulgo me apartan 
En dulce deliquio. 

Euterpe su flauta 
Me cede, y lo mismo 
Polymnia su lira 
Cederme ha querido. 

Y si tú, Mecenas, 
Mi espléndidt) amigo. 
Por lírico vate 
Me cuentas propicio. 

Entonces mi frente 
Ufana y con brillo. 
Tocará orgullosa 
Los astros divinos. 



872 



F. A. DE nCUHROA 



Fiaeza contra desdén 
. Canción 

¿ De qué sirve al alma mía 

Adorarte con pasión, 

Si tienes de acero el pecho 

Y de nieve el corazón ? 

¿ De qué sirve que en suspiros 
Se exhale mi fino amor, 
Si á mi fuego eres un hielo 

Y un mármol á mi dolor? 

La inofensiva paloma 
Herida del cazador. 
Vuela fugitiva en vano 

Y al fin sucumbe al dolor. 
Así en vano de tus ojos 
Quiero evitar el rigor, 
Pues doquier prendida llevo 
La flecha en el corazón. 

¿De qué le sirve á la luna 

Brillar con tanto primor, 

Si cualquier nube le eclipsa 

Su apacible resplandor? 

¿ Y de qué sirve á mi estrella 

La dulce luz que gozó, 

Si la enciendes con un sí 

Y la apagas con un no ? 



POESÍAS DIVERSAS 3.^3 



En fin, rr hien, es inútil 
Que me trat^ con rigor, 

Y que me niegues despierto 
Lo que en sueños me da amor. 
Sólo sirven tus desdenes 

De incentivo á mi pasión, 

Y que á tí no te agradezca 
Lo que debo á una ilusión. 



•¿-^ F. A. DE FIGUEROA 



Al cumpleaños de una abuelita 

Felicitación 

Oonserve tu vida hermosa 
t-<a deidad, 

J>buelita, y venturosa, 
:;tímdate ofrenda amorosa. 
í> par dé mí la amistad. 

Mas nadie á mi afecto 
Podrá competir, 
Pues tengo de amarte 
Motivos sin fin. 
Así estoy de gozo 
Cual fuera de mí, 
Porque es, abuelita, 
Tu día feliz. 

^uela en el Orbe tu fama 
HHnmortai ; 

Quice sol de hermosa llama, 
^stro á quien ansiosa aclama 
f^a voz de mi amor filial. 

Doquier tus elogios, 
Que oigo repetir. 
Hacen á mi pecho 
De júbilo henchir. 
Pero hoy más amante 
Lo siento latir, 
Porque es, abuelita, 
Tu día feliz. 



POESÍAS DIVERSAS 



S75 



A doña Pepita Bejar 

POR SU RESTABLECIMIENTO Y CUMPLEAÑOS 

Hoy hace un año que un sol 
(TMí amistad no lo ha olvidado) 
Se vio sentir desmayado 
Pálido y triste arrebol ; 
Depuróse en un crisol 
La ternura paternal, 
Mas luego con gozo igual 
A la ansiedad padecida, 
Recobró esplendor y vida 
Pepita, sol oriental. 

Esas horas del pesar 

Conté una á una y con pena. 

Hasta que ya vi, serena, 

Su apacible luz brillar. 

Dichosa os podéis gozar, 

Panchita, al ver su esplendor: 

Yo lo aplaudo con ardor. 

Porque es muy justo, á fe mía. 

Que acompañe á la alegría 

El que acompañó al dolor. 
Txü 



376 F- A. DE FIGUERQA 



Inscripción en una cruz 

PARA LA SEPULTURA I«E UN HERMOSO NIÑO 



Bajo el árbol de la vida 
Yace en hielo convertida 

Tierna flor: 
En temprana primavera 
Apagó la muerte fiera 

Su esplendor. 



índice; 



ÍNDICE 



POESÍAS DIVERSAS 



Págs. 

A la ihuerte del poeta argentino don Juan Cruz Várela...... 7 

El Tedeum, cántico sagrado 8 

Á copa d'ouro 15 

En el álbum de Carlota 16 

Canción de Carnaval 17 

En el álbum de una argentina 20 

Á la amable señorita doña Etelvina Dubroca 22 

Á un pato asado en tiempo de sitio, brindis improvisado.... 24 

Á la salva por la victoria de Solís 25 

Recuerdo al sepulcro de la señora doña Francisca San Vicente 

de Bejar. 27 

Incasable, charada 2S 

Al Gobernador de Buenos Aires en 1835, oda encomiástica . . 30 

Al mismo Gobernador Rosas en el año 1835, décimas 34 

Araña, Concha y Cortés 36 

La ofrenda filial, felicitación < 37 

Improvisación al casamiento del Coronel Labandera 30 

Otra improvisación al mismo asunto 3?> 

Ecos dolientes de dos hermanitas, ala memoria de su padre. 4(^ 



m% ÍNDICE 



Págs. 



Juicio del año 42 

Al retrato de doña Pepita Bejar de Baradéré 47 

Á- la lanza de Urquiza 49 

A la flecha del indio Guaycurú 50 

El hombre de importancia, letrilla satírica 51 

Artemisa, charada 55 

Canción guerrera 56 

El no sé qué * 59 

Radamanto, charada 6Q 

A una joven que bailando cayó, soneto 62 

A Micaelita ausente, acróstico 63 

La Malambrunada, poema joco-serio, en tres cantos r canto 

primero, el proyecto y Malambruna 67 

Id. id., canto segundo, el armamento de las viejas 83 

Id. id., canto tercero, el armamento de las jóvenes y triunfo 

de la hermosura , 101 

Á la invencible Legión Italiana y su digno jefe el Coronel 

Mayor don José Garibaldi 120 

Canción secular de Horacio, á Febo y Diana .^ . 123 

Super flumina Babilonis, salmo 129 

Á la entrada del gobierno en Montevideo 131 

El lamento maternal 145 

2.^ «ñigma aritmético 147 

Á la niña Angelita Dolores, epitafio 147 

Al cumpleaños de tatita , 148 

Soneto improvisado en un convite ; . • 150 

Aniversario del 25 de Mayo, oda 161 

Un gemido 156 

Sobre el impuesto de luces , 159 

A las máscaras, canción 164 

La gloria difícil ó la dificultad vencida 166 

Lamento patriótico, oda 168 

Al 25 de Mayo de 1841, canto lírico .• 171 

La libertad : 174 

La anarquía 176 

El porvenir 178 

Soneto en portugués 180 

La defensa del inconstante 181 



ÍNDICE 



881 



Págs. 

El duelo fraternal 184 

Contradanza poética 187 

Lamento fraternal, endechas 190 

Epodo, oda 7A. 193 

El dolor de una hermana, canción 194 

Al cumpleaños de un amigo, copa poética 197 

Media-caña de sonsonete 198 ' 

Al prendedor de Amelia, improvisación . . 203 

Los siete dolores, cántico 204 

A una joven que sin maestro ni estudios pintó una bella ima- 
gen de Dolores 208 

Salterio, charada 209 

AI pueblo argentino," improvisación , 211 

El mate, enigma. ,'. 212 

Egecuté, charada. . • , 213 

Al hermano afectuoso , 215 

Limonada, charada 217 

La hermosa bandéa-a. 218 

Al Jefe dfe policía 221 

De la unión, la fuerza, improvisación 226 

Al día feliz de una amiga 227 

El morir ó el padecer 230 

El partido de oposición, letrilla 232 

El Sacris Soleinniis 235 

Astronómico, enigma ó charada 237 

Canto funeral 238 

Á la victoria de Cagancha, quinto aniversario 241 

Al desembarco del General Rivera, improvisación 244 

Al doctor don Ensebio Donado 245 

El gallo, enigma 246 

Al cementei'io, improvisación 247 

Carroñada, charada 248 

Al General don Fructuoso Rivera, improvisación 249 

A los héroes de Misiones, improvisación 250 

Otra improvisación 250 

El Dies iríc 251 

Cumpleaños de Dorina 261 

A las actrices doña Caimen i.upuerta y doña Matilde Diez 

de Quijano 263 



382. ÍNDICE 

La copa y el brindis , 264 

La pena inconsolable 265 

Recuerdo maternal 268 

A la Iiermosa bandera, saludo improvisado 270 

Al General Rivera, otra improvisación 271 

Declaración de amor 272 

A la señora doña Antonita Bejar de Baradéré y señorita doña 

Celmira Rodríguez, que cantaron '^La Marsellesa " 274 

Al Ministro de Hacienda, representación 276 

A' la llegada á Cádiz de la Reina é Infanta 280 

Presidios, charada 282 

El suspiro perdidO; letrilla 283 

Cumpleaños 287 

Media -caña constitucional 289 

Un niño, á la entrada triunfal de su padre . ' 293 

A la victoria d© Caganclia, oda 294 

Himno patriótico, dedicado á la República del Paraguay 297 

Al Presidente del Paraguay, anagramas 301 

IJn favor incompleto 302 

Varias improvisaciones 303 

Al Hospital de las damas orientales, improvisación 307 

A la señora doña Severa Villegas de Kemsley, 308 

Á Dolores 311 

La media, enigma 312 

El ramito de Saturnina 313 

La espada, enigma : t . . 314 

Cuatro epitafios para el sepulcro del antiguo patriota don 

Pablo Rivera 315 

Á las actrices doña Matilde Diez de Quijano y^doña Trinidad 

Guevara . . 317 

El muerto en el sepulcro^ enigma 318 

El voto público, al nombramiento del General don Manuel 

Oribe para Presidente de la República 319 

A Benita, en su cumpleaños 322 

El Código bacigal , . . 323 

A la heroica Montevideo^ soneto 829 

Al mismo asunto , 330 

Al Colegio Oriental de niñas y su preceptora doña Magdalena 

NúuGz de Pereira, himno 331 



ÍNDICE ^ • 8g, 

Págts. 

E90 .... ¡ Dios lo sabe !, letrilla 335 

Á un niño muerto de cinco meses, epitafio 338 

Al álbum de. dofífa Luisita Blanco • . . . 339 

Redondilla para glosar 340 

Glosa ^ . 340 

Al doctor don Francisco Pico, décimas improvisadas... •..•. 342 

Al Presidente de la República don Manuel Oribe : . . 344 

El paño de lágrimas 347 

Al retrato del señor Presidente interino de la República don 

Joaquín Suárez 349 

Los dientes, enigma 35o 

Á la señora esposa del General Rivera 351 

Al desembarco del General Rivera, otra improvisación . • . . . 352 
La viuda comparada con el tiempo que " no afloja ".•...... 353 

¿ Es amistad ó es amor ? 355 

A la muerte del camarista don Francisco Llambí 357 

F elicitación y petición por un niño nacido y por una obra 

ofrecida 358 

¡ Buena va la danza !, letrilla 360 

La despedida del guerrero argentino, canción 366 

Á Mecenas, oda 1.* de Horacio 3G8 

Fineza contra desdén, canción 372 

Al cumpleaños de una abuelita, felicitación . . 374 

Á doña Pepita Bejar, por su restablecimiento y cumpleaños. 375 
Inscripción en una cruz, para la sepultura de un hermosa niño . 376 



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